MALMASIN, entre Basauri y Arrigorriaga. El topónimo de Arrigorriaga se ve envuelto por la leyenda y el mito, su nombre en euskera seria traducido como “pedregal de piedras rojas”. La leyenda cuenta (tiene diferentes versiones) que en la “batalla de Padura” ,en el año 870 o 888 de nuestra era, se enfrentaron las huestes del señor de Vizcaya y las del príncipe Ordoño, hijo del rey asturiano Alfonso “El Magno”. Tal fue de cruenta batalla, donde fueron derrotados los astur-leoneses, que la sangre derramada cubría todo el campo de batalla, tiñendo las piedras de rojo.
Aunque la vegetación verde es evidente todo el año y las piedras no sean rojas, otras interpretaciones hablan también de las antiguas vetas de hierro que se podían encontrar en las cercanías. Otra leyenda es que, anterior a la llegada de los romanos, Basauri constaba ya de un asentamiento humano, aparentemente amurallado, en el monte que ahora se llama Malmasín. Se cree que es un asentamiento autrigón de la Edad del Hierro, pero aún no se ha excavado arqueológicamente. Es una hipótesis, pero puede ser más antiguo. Ptolomeo nos dice que la desembocadura del Nervión era Autrigona y también Flaviobriga, situada esta colonia entre el Nervión (Nerua) y el rio Deba (Deua) de los Caristios.
Se conoce que, tras la llegada de gentes romanas, muchos castros se abandonaron y comenzaron a darse asentamientos de media-ladera. De este “supuesto” castro, y repito que aún no se sabe si fue habitado, se asocia el núcleo poblacional de Basauri que se independizó de Arrigorriaga en 1510.

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Los arqueólogos más activos durante el franquismo, quizás más por semejanzas ideológicas que por competencia profesional, no dudaron en calificar este castro de Malmasín como celta. Muy de moda en los últimos tiempos es el hecho de estimar la teoría del origen celta o indoario de las gentes del cantábrico oriental en la edad del bronce. Nada dicen de los nativos y de la cultura franco-cantábrica-pirenaica.
Pero tenéis que saber que las mediciones de los cráneos localizados el año 1928 por Don José Miguel de Barandiarán y Don Telesforo de Aranzadi en una cueva del barrio Etsaspe de Itziar, mostraron una evolución hacia el interior del orificio occipital de la base del cráneo, contrariamente a lo sucedido en otras partes de Europa. Ello obliga al rostro a retraerse, y al cráneo a ensancharse, de ahí las sienes abultadas del cráneo Vasco. Esto ha podido ser conocido mediante la serie de cráneos hallados en la cueva de Urtiaga de Deba en Gipuzkoa. El cráneo más antiguo perteneciente al magdaleniense final es del tipo de Cromañón, pero muestra una evolución hacia el tipo vasco. Los cráneos hallados en el nivel azilense de esta misma cueva son intermedios, entre el tipo Cromañón y el vasco, marcando así una evolución cronológica. Los aborígenes pirenaicos son una evolución local del hombre de Cromañón. Nadie niega ya a estas alturas, que estas tierras bañadas por el mar Cantábrico recibieron y acogieron a una gran masa de humanos europeos que llegaron escapando de la última glaciación. Pasado el frio, se volvieron a expandir por Europa como lo demuestra la genética. Fue tierra de acogida y lo sigue siendo.
Luigi Luca Cavali Forza y sus equipos de las universidades de Stanford Cambridge, Parma y Pavía estudiaron también la evolución cultural, las relaciones existentes entre los genes, los idiomas y los pueblos llegando a la siguiente: “Cabe destacar que la región que mejor podría representar a los descendientes de los primeros europeos, de los neolíticos es la de los vascos. La hipótesis ya había sido sugerida en los trabajos de Echeverri, Muga y Rufié publicados en las décadas de 1940 y 1950, nuestros análisis están totalmente de acuerdo con esa suposición “
En una comparación cronológica con la cultura franco-cantábrica, la cultura Celta centroeuropea del 1200-400a. C. es un espermatozoide a punto de fecundar el ovulo. Es una comparativa singular, descarada tal vez, pero que encierra una verdad, los enterramientos de la élite celta en los pueblos Halstatt C de la región de los Alpes orientales muestran ADN mitocondriales de sur y marcadores masculinos como el R1b-U152 de origen pirenaico y franco-Cantábrico.
Por ello, el proto-celta tiene voces que NO son indo-europeas, algunos vocalismos implicarían que las tomo de algún sustrato del noroeste europeo. Algunas voces aportadas al sustrato céltico lo son desde el “basconico” (o Pre-protoeuskera), un tipo de euskera hablado en tiempos anteriores al nacimiento de los celtas.
Rojo se decía en proto-céltico “basko” (no es una voz indoeuropea).

La palabra del proto celta *basko significaba red/rojo, en lenguas Goidelicas es basc en irlandés Medieval; en P.I.E.: *bhas- (IEW: 105); en Antiguo Alto Germánico es beri es baya (berry); en Antiguo English basu es púrpura (purple), en vasco moderno (euskera) Rojo se dice GORRI.
¿ESTA RELACIONADO EL PROTOCELTA *BASKO (rojo) CON LA ZONA FRANCO-CANTÁBRICA YBASAURI?.
Es muy evidente que sí, ya que -bas- es un formante onomástico ibérico asociado semánticamente con la Familia, y de igual forma que lo es el sufijo euskerico -ba de : ALABA, NEBA, OSABA, ARREBA, IZEBA, etc, etc, y el sufijo -ko es un derivativo de pertenencia o locativo.
CINABRIO ROJO
Vemos como en los enterramientos, desde miles de años atrás, la familia se marca con el color Rojo, y en concreto con tintes del Cinabrio . Muchos huesos enterrados en cuevas, dólmenes y necrópolis aparecen pintados con cinabrio rojo. Con 19.000 años de antigüedad, y la más famosa en el norte cantábrico es la Dama Roja de la cueva del Mirón, situada entre la bizkaina Lanestosa y la cántabra Ramales de la Victoria.
El cinabrio es un sulfuro de mercurio (HgS) que se encuentra en la naturaleza, se ha utilizado con fines decorativos desde el paleolítico (Alimen y Steve 1977:50), y su uso se extiende de forma gradual de oeste a este, siendo la zona de mayor uso el occidente europeo y la península ibérica.

Si los primeros celtas centroeuropeos asociaban el color rojo con la palabra *basko es probable que en la península ibérica tuviera un significado similar. En euskera un Herpe o erupción cutánea se la llama BASASU, donde -SU es Fuego, Fiebre o calentura, y por deducción BAS- significa Rojizo. Semejante es también la palabra BASA que significa barro o arcilla, y puede interpretarse como de color pardo rojizo, aunque BUSTIN también signifique lo mismo (arcilla). En baskonico BAR es mineral fundente y BURDIN es Mineral de llama Azul, un Acero(el horno de reducción tiene llamas azules).
El hecho de que se detecten elementos de cultura material celtoide (restos materiales) en esta parte del país, según arqueólogos, sólo indica una transferencia cultural, un intercambio comercial, entre unos grupos de humanos y otros. Hoy sabemos que en castros como el de Berreaga, en estratos pre-romanos, han aparecido cerámica negra itálica, monedas vasconas (Baskunez), cerámica tipo “celtibero” (los arqueólogos de Soria al “tipo celtibero” la denominan cerámica “tipo ibera”), etc.

La lengua de los pobladores del castro de Malmasín (llamado Malvezín en 1179) nos recordaría vagamente a la de los bizkaitarras actuales. BASauri y Arrigorriaga son los topónimos que se relacionan aquí. Basauri desde la etimología baskonica podría segmentarse como el apellido Zubi-iri (Muy Cerca del puente).
Partimos en esta explicación desde los núcleos semánticos de altura baskonicos, que crean sufijos o raíces semanticas de Cercanía y Bondad. Por ejemplo, el radical R actúa como la N: como ON participa en términos de Alto, Cerca y Bueno (IGON, ONDATU, ONDOAN, HONA, ONA, etc.).
Tendríamos este *bas-an-uRRi>>BASA(n)URI, con pérdida de N intervocálica tan característica del euskera y la R suavizada síntoma del moderno euskera más indoeuropeizado (URRI>>URI).
Ejemplo (vocal+RR+vocal) es este -urri- pero también /arri/erri/irri/orri/ en euskera DARRAIN es Lindante,colindante, confinante; DARRAIKION es Accesorio, Tocante, referente, concerniente, perteneciente, -arra- más cercano o unido (ARRAKATU es separarse o partirse) y -URRU- más lejano (URRUTI). Basauri toma así un significado de CERCA DE LA ELEVACIÓN ROJA y que sería el castro de Malmasín.
MALMASIN presentará una evolución fonética también frecuente en euskera, donde la b muta a M (b>M) como en BENTIAN>MENDIAN, BETA>META, etc. En baskonico e ibérico la M es muy escasa y casi nula en el proto-euskera. La nasal M no aparece en los textos aquitanos salvo como variante posicional de /n/ ante /b/. Hecho que coincide con el origen secundario postulado para la /m/ del euskera moderno. Así, en el moderno vasco tenemos voces con M derivadas de la unión con B, como:
- *anba>AMA; *enba-azte>EMAZTE
- *unbe>UME
- *enberango>EMERANGO en Larrauri
- *anbeezola>AMEZOLA en BILbao.
Como hemos visto anteriormente, en euskera a un herpe, erupción cutánea se llama BASASU, y MASKULU es erupción, grano de la piel, agalla (rosadas) y MASUSTA también es, además de mora, zarzamora, sarpullido, erupción cutánea, etc.; resumiendo, algo rojizo en la piel.
BAL/BEL/BIL/BOL/BUL son Elevaciones, Montañas vistas desde abajo (B-); balda, Balmaseda, Belmonte, Bilbao, Bolueta, Bulnes, etc. Tomando evolución donde la b muta a M (b>M) de -bal>mal- junto a -bas>mas- resulta el moderno MALMAS+IN, con derivativo –in ,y que significaría ELEVACIÓN ROJA ENCIMA.

No tengo ninguna duda de que cuando las personas pierden el conocimiento directo de su historia se crean mitos, muchas veces adornados por la épica. Arrigorriaga como topónimo NO provienen de una batalla sangrienta, en donde quedaron las piedras manchadas de sangre, o de la singular afirmación medievalista del uso de “aquelarres” en la cresta del castro. Pero esto último SI que puede indicar un espacio sagrado prerromano, muy antiguo.
Si el uso del pigmento rojo del Cinabrio en la zona cantábrica se da desde 18.000 años antes de cristo, quizás es posible que este recinto estuviera construido con piedras coloreadas con cinabrio u ocre rojo. Como hemos dicho, la aparición de pigmentos rojos en los enterramientos prehistóricos de la península ibérica es MUY frecuente, y este recinto puede ser una necrópolis. Cinabrio en euskera es ARGORRI o MEA-GORRI.
Además del color rojo del cinabrio, una característica de los enterramientos familiares del occidente europeo son las formas geométricas asociadas a la familia y su alimentación. También desde épocas prehistóricas, tanto en dibujos rupestres como presas de caza, huesos, arpones, lanzas, cuencos cerámicos, urnas funerarias o lapidas han sido objetos donde los humanos ibéricos han marcado formas de zigzag horizontales.

(ver la imagen similar del principio)
Malmasín fue usado en la guerra civil como un puesto de ametralladoras, modificando la posición de las piedras allí presentes para realizar parapetos según las crónicas. No se realizaron túneles, pero si alguna trinchera defensiva en la parte superior cerca del muro. Pero estas no se realizan de la forma que veremos en la zona baja de Malmasín. Un documento de la segunda república, en el que se manda la construcción de trincheras en el mismo lapso temporal que el de los combates acontecidos en el monte Malmasín (Hidalgo-Masa 2020: 53).
Otros ejemplos, de cronología coetánea, la necrópolis se ubica fuera del recinto amurallado pero próximo a este, característica que se repite en la necrópolis de Berreaga (Mungia, Bizkaia). Es posible que el castro se usó únicamente en la Edad del Hierro, aun no es posible confirmarlo. Confirmado esta que con el imperio romano la ocupación central parece estar en Finaga en torno a los siglos II-V d.C.
Esta cumbre presenta unas formas extrañas para una persona no familiarizada con urnas o necrópolis ibéricas, pero las formas aquí presentes no son fruto ni de la casualidad, ni de ningún soldado republicano del 36.

(imagen superior de 1950, se aprecia un zigzag nítido)

(imagen superior de los años 60, se aprecia un zigzag nítido)
El arqueólogo Mikel Unzueta Portilla en su publicación, BIZKAIA PRERROMANA: ULTIMASINVESTIGACIONES E INTERPRETACION ARQUEOLOGICA, explicaba que las primeras hipótesis para fecharlos materiales que se encontraban daban un marco cronológico amplio, desde el siglo 1 a J.C. hasta el IV d.J.C. Al aparecer unos ejemplares de estelas, en Mesterika (2) y Gastiburu, les permitieron relacionar los grandes temas a base de líneas paralelas incisas documentados en Berreaga, Jainko y Elorriaga con los esquematismos también incisos de la estela de Gastiburu. Las dos dataciones de radiocarbono c 14 procedentes de este yacimiento datan, de un modo amplio, una ocupación del lugar entorno a los siglos II y I a.C. Y a partir de lo establecido para el conjunto de Berrega, el resto de los ejemplares semejantes se datan en un período entre el siglo I a. J.C. y el cambio de Era.

(imagen estela bizkaina Emerando-Larrauri S.II - I a.C.)
De una estela de Elorriaga Mikel nos indica que: ”permite reconocer bajo un esquema compositivo romano, una serie de motivos decorativos circulares que inscriben dientes de sierra, zigzags y motivos cruciformes propios de las estelas indígenas”. En Elorriaga conviven, dentro de la misma necrópolis, estelas anepigráficas de tradición indígenas, estelas plenamente romanas, estelas reutilizadas con una iconografía indígena mediante una síntesis ornamentística romana.

(imagen superior estelas prerromanas Elorriaga y Berreaga Bizkaia con zigzag, cruciformes y una puerta o ATA)
Resulta difícil establecer la atribución, pero Mikel Unzueta concluye su estudio sobre las estelas bizkainas prerromanas indicando:
<<Ajuares que implican el mantenimiento de contactos socioeconómicos de los habitantes de estos territorios con los núcleos de población del alto Ebro (Álava y Navarra), con los que participa del acervo cultural celtibérico, lo que no tiene por qué conllevar una identidad tribal o territorial con estas poblaciones.
De hecho, los arcaísmos detectados en las formas de las estructuras de habitación permiten suponer que la influencia de las culturas celtibéricas del alto Ebro afectó a los ajuares, especialmente a la cerámica, el armamento y las piezas de prestigio, pero no modificó sustancialmente la forma de las estructuras de habitación, con lo que conlleva de continuidad en los modos tradicionales de vida.>>
Según las palabras de Mikel Unzueta se puede entender que, lejos de atribuir el origen de estos castros agentes celtiberas, los habitantes eran diferentes y autóctonos.
Analizar las imágenes de Malmasín, estelas prerromanas de Bizkaia, urnas iberas y formas prehistóricas.


(imagen de zigzag rupestres en Huesca)



(urnas funerarias cerámicas)

(estela funeraria bizkaina prerromana)
Todo apunta a que Malmasín fue una necrópolis prerromana importante, no un campo de batalla medieval.