El análisis del Ara de Forua, la epigrafía IUILIAE SACRVM, y las coordenadas de Ptolomeo, todo sugiere que el asentamiento de Forua era la verdadera Flaviobriga, una urbe oficial de rango imperial en lugar de un simple poblado minero. La investigación vincula el hallazgo arqueológico con la Gens Iulia y el martirio de San Julián mencionado en el Chronicon, indicando una conexión directa con la dinastía imperial y la mítica Flaviobriga.
Una de las piezas encontradas en Forua, en torno a 1.906, es un ara de mármol de Ereño donde se lee el teónimo IVILIAE, una divinidad que creen vascónica. En términos generales podemos decir que el ara (y un cipo funerario) fueron labradas en la caliza de la cantera de Ereño, extraída a unos 5 kilómetros de distancia de Forua, y documentan la presencia de un grupo humano latinizado, que adopta plenamente las fórmulas onomásticas romanas. La pieza fue desenterrada entre las ruinas y terrenos del antiguo convento franciscano de Forua. Su descubrimiento oficial de cara a la comunidad científica internacional se produjo gracias a una reseña y noticia publicada ese mismo año por el célebre archivero e historiador Darío de Areitio.
Es conocida como el ara de San Martín, fue hallada en la misma finca en la que se han centrado los trabajos de excavación y sabemos que fue trasladada poco después al pórtico de la iglesia parroquial de San Martín de Forua, donde los canteros locales vaciaron la parte superior del monumento romano para transformarlo funcionalmente en una pila de agua bendita bautismal y usándose como tal desde 1906 hasta ser trasladado a Bilbao. Hoy en día, el ara ya no ejerce como pila de agua y se encuentra protegida de forma definitiva en las vitrinas del Arkeologi Museoa de Bilbao

Es un altar votivo de cuidada factura clásica, tiene el siguiente texto:
IVILIAE SACRVM / M (arcus?) CAECILIVS MON / TANVS PRO SALV / TE FVSCI FILI / SVI POSVIT / QVNO FECIT
Siendo la traducción oficial: “Consagrado a IVILIA. Lo puso MARCO Cecilio Montano por la salud de su hijo FUSCO. Quintio lo hizo”.
Pero también podría leerse: “Consagrado a IVILIA. Lo puso MARCIANO Cecilio Montano por la salvación de su hijo Fusco. Quintio lo hizo”. Y esta propuesta no es formulada de forma inocente o a la ligera, siendo un cambio transcendental para determinar la verdadera localización de Flaviobriga.
FALSIFICACIONES NO TAN FALSAS
Tocar este asunto de la falsificación en la arqueología vasca es bastante complicado e ingrato, aunque parece que no lo es tanto si lo que se cuestiona es la veracidad de la antigüedad de la lengua vasca. Hoy en día vemos miliarios “retallados” en Otañes hace 180 años, antes de ser colocados sobre pedestales en Castro-Urdiales, y el mutismo académico al respecto es increíblemente vergonzoso.
Una de las falsificaciones históricas más célebres y monumentales de la literatura española, es conocida formalmente como los "Falsos Cronicones". Crónicas e historias de todo tipo que fueron atribuidos a Flavio Lucio Dextro. Aunque la figura histórica real de Numio Emiliano Dextro, amigo de San Jerónimo e hijo del obispo de Barcelona San Paciano, magistrado y escritor romano de finales del siglo IV, sí que existió y del que se sabe que intentó escribir una historia general, su obra original se perdió por completo en la antigüedad. En el año 1594, el jesuita e historiador toledano Jerónimo Román de la Higuera, erudito excelente con acceso a las primeras recopilaciones de lápidas antiguas que hacían los humanistas del Renacimiento, redacta “el falso Chronicon” atribuyéndoselo al romano Dextro.

El CHRONICON OMNIMODÆ HISTORIÆ (de Jerónimo Román de la Higuera) hace referencia a los primeros mártires del cristianismo, en un relato general de los primeros siglos desde el año 1 a. C. a 430. Lo interesante para nosotros son DOS referencias a Flaviobriga y sus mártires que veremos al final.
El motivo de que esa crónica mencione los primeros mártires de Flaviobriga responde al sentir entre el clero de la España del Siglo de Oro. Durante los siglos XVI y XVII, existía en España una enorme obsesión patriótica por demostrar que la península ibérica había sido profundamente católica y evangelizada desde el mismísimo siglo I d.C. (por el Apóstol Santiago o San Pablo). Al no haber registros históricos reales de mártires y santos primitivos en muchas regiones, el Padre Higuera inventó textos enteros repletos de santos ficticios para halagar el orgullo local de las diferentes ciudades españolas y otorgarles un pasado eclesiástico glorioso.
Durante décadas, la sociedad y parte del clero español defendieron la veracidad de este Chronicon con enorme entusiasmo, tomándose esos mártires por reales. Eruditos e investigadores de la talla del ilustrado Nicolás Antonio en el siglo XVII sometieron los textos a un riguroso análisis crítico, demostrando que el lenguaje latino utilizado y los datos históricos no correspondían al siglo IV, sino que eran trampas cronológicas y anacronismos propios del siglo XVI. (de Jerónimo Román de la Higuera)
El Ara de Ivilia se descubrió en Forua en el año 1906 (publicada originalmente por Darío de Areitio), mientras que Jerónimo Román de la Higuera publicó los Falsos Cronicones en el año 1594 (tres siglos antes). Por lo tanto, es físicamente imposible que el jesuita viera esa piedra.
¿Son o no falsos TODOS los datos usados por Jeronimo Roman de la Higuera?
Todo apunta a que el Padre Higuera no lo inventó todo estrictamente de la nada. Muchos historiadores sostienen que el falsificador recopiló antiguas crónicas eclesiásticas medievales y registros de archivos de monasterios norteños (hoy desaparecidos o quemados). Si en esos textos medievales auténticos ya se mencionaban tradiciones e iglesias dedicadas a "Santa Ivilia" o mártires de la antigua sede de Flaviobriga, el falsificador simplemente los insertó en su texto falso de Dextro. Esto explicaría por qué el nombre sobrevivió en papel antes de que la piedra física volviera a ver la luz en 1906.
Para los que defendemos firmemente que Flaviobriga era Forua, esta "coincidencia imposible" es la prueba reina de que el texto atribuido a Lucio Dextro (siglo IV) o las fuentes en las que se basó eran reales. Un falsificador del siglo XVI jamás habría podido adivinar el nombre exacto de una deidad pagana local que llevaba enterrada bajo los cimientos del convento franciscano desde hacía 1.500 años.
IU+ILI+AE
Aunque Gorrochategui había considerado en 1995 una divinidad prerromana, en 2002 indica sin entrar en detalles, que una lectura IVILIAE se opondría en su aspecto fonético a una interpretación a través del vasco y señala también que tampoco podría clasificarlo como indoeuropeo, al no hallar paralelos.
IU es abreviatura de IULIUS (Julio), e ILI es ciudad en vasco (también en ibero es formante toponímico).
El sufijo "-ili" , como raíz o infijo "-ili-" (o "-illi-") es un elemento muy común en la toponimia antigua de la península ibérica (especialmente en áreas de influencia íbera y aquitana/vascona) para designar una ciudad, un asentamiento o un núcleo habitado.

¿Qué sería IUILIAE?
Si aplicamos de forma directa la lógica lingüística al término latino IUILIAE (el dativo de Iuilia), el resultado encaja de manera perfecta con la tesis de una ciudad imperial. IUILIAE significaría literalmente: "A la Ciudad de Julio" o "A la Población Julia" , si fuera en caso de ser un adjetivo toponímico. En el mundo romano, esto cobra un sentido histórico y político inmenso, pero tenemos un ara con un elemento sacro.
El Ara de Forua no estaría dedicada a una deidad abstracta e invisible de las aguas, sino que sería un monumento consagrado a la salud o prosperidad de la "Ciudad Julia" o a ese “teónimo” nombrado en el Chronicon. Esto uniría la etimología de la palabra con el rango monumental (termas, foro, domus) que la arqueología ha demostrado que tenía el yacimiento de Forua, dotándola del nombre imperial que el Chronicon afirmaba que tenía.
El Ciudadano o la Ciudadana de la Dinastía Imperial (Fusco de Los Julios)
La forma Iuiliae puede referirse directamente a un miembro femenino de la familia del emperador o a la encarnación del propio linaje:
- La Emperatriz o la Hija del Emperador: Era una práctica obligatoria en los foros y mercados de nueva planta (fora) levantar aras y estatuas consagradas al culto imperial. Se rendía culto a mujeres clave de la dinastía, como Julia la Mayor (hija de Augusto) o a las sucesivas Julias de la corte, para demostrar la lealtad de la población local a Roma.
- La Gens Iulia (La Familia de Julio César y Augusto): El Ara podría estar dedicada de forma colectiva a la divinidad protectora de la familia imperial, vinculando el floreciente mercado metalúrgico de Forua directamente al patrocinio de los Julios.

El "Ciudadano Julio" como Mártir Patrón Local de FLAVIOBRIGA (Forua)
Tanto si IUILIAE hace referencia a la "Ciudad Julia" (por la raíz -ili ) como si se refiere un mártir y “Ciudadano/a de la Familia Julia" (por el dativo dinástico), el resultado histórico para Forua es idéntico, situando al yacimiento en el escalafón más alto de la política imperial romana.
Aquí traemos el Chronicon y su texto que dice así:
<<Año 270. Flaviobrigae in Hispania sub Marciano praeside Sanctus IULIANUS adolescens Martyr. Haeccivitas aliis dicitur Flavia>>

Demuestra que este enclave costero de Bizkaia no era un rincón aislado, sino una urbe oficial bautizada como FLAVIOBRIGA y tutelada por la misma dinastía que gobernaba el Imperio, lo que dota de una lógica aplastante a la existencia de sus termas, su foro y sus imponentes infraestructuras, hoy llamada FORUA.
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- Fernández Palacios, Fernando y Unzueta Portilla, Mikel. Sobre la Isis-Fortuna de Peña Forua (Forua, Vizcaya) y el Mercurio de la Polera (Ubierna, Burgos): una introducción al reconocimiento de figuras de larario. Veleia 15 : 145-156 (1998). http://hdl.handle.net/10810/35949
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- FORUA: UN ASENTAMIENTO ROMANO EN LA RÍA DE GUERNICA (BIZKAIA). Ana Martínez Salcedo Miguel Unzueta Portilla. https://www.bizkaia.eus/fitxategiak/04/ondarea/Kobie/PDF/6/KOBIE_Anejo23_web-14.pdf
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- “EL ASENTAMIENTO ROMANO DE LA ENSENADA DE PORTUONDO” Ana Martínez Salcedo y Miguel Unzueta Portilla.https://www.bizkaia.eus/fitxategiak/04/ondarea/Kobie/PDF/2/kobie_22_EL%20ASENTAMIENTO%20ROMANO%20DE%20LA%20ENSENADA%20DE%20PORTUONDO_8.pdf
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Flavióbriga, colonia romana, hoy Forua Guernica en Vizcaya. Juan Gorostiaga. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4648815