La localidad Bizkaia de Forua posee el yacimiento romano más grande y el mejor conservado de toda la cornisa Cantábrica. Del asentamiento original, de unos 120.000 metros cuadrados, sólo ha llegado hasta nuestros días la mitad, debido a las labores agrícolas y a la edificación de la zona. Unos 60.000 metros cuadrados se pueden contemplar en su totalidad. El poblado estuvo ocupado entre los siglos I y V, y sus restos cuentan con una protección especial.
Este poblado romano de Forua fue descubierto en 1982 por parte de Mikel. Unzueta, Ana. Martínez y E. Alcorta tras una intensa labor de prospección y sondeos a causa de la aparición de dos aras romanas de mármol rojo de Ereño con epígrafes latinos. Ana Martínez Salcedo, arqueóloga y gran especialista en cerámica, lo dirige actualmente Las prospecciones que realizaron en el yacimiento les permitieron comprobar que éste se extendía originalmente por toda la colina de Elejalde, en la cual se levanta la parroquia de San Martín, con una superficie total que entonces calcularon de unas nueve o diez hectáreas.
La creación de un “fora” no aparece documentado (en textos clásicos) en territorio de la actual bizkaia, pero topónimos como FORUA y otros derivados del mismo existentes en la zona (Foiuria, etc), nos hacen pensar tal y como nos adelantó Ana Martinez, no podemos desdeñar la posibilidad de estar ante un fórum y/o colonia.
En la colina de Elejalde de Forua, a orillas de la ría de Urdaibai, había en el siglo I un puerto y un poblado romanos. Lo que el Imperio denominaba un ’forum’, un asentamiento dedicado al intercambio comercial que servía para ordenar al elemento indígena, según explicaba el difunto Mikel Unzueta, un gran arqueólogo de tubo la Diputación de Vizcaya hasta hace pocos años.
Forua es, en primer término, un portus de los ya frecuentes en la nómina de pequeños puertos que jalonaban la costa cantábrica durante el periodo romano: Irún (Oiasso), San Sebastián, Zarauz (Menosca), Lekeitio (Uesperides) y el Portus Amanum junto a Flaviobriga (situado entre el Deva y el Nervión según Ptolomeo).
La vocación marítima de este enclave queda patente por su misma ubicación sobre la ribera izquierda de la ría de Urdaibai, al paso del antiguo y amplio meandro que ésta describía entre los actuales municipios de Kortezubi y Forua.

En segundo término es un Foro, aunque su etimología deja indicar Ia naturaleza originaria de construcción en las «afueras» de Ia población, suele ser punto de convergencia de las calles y pasa a ocupar el puesto principal de Ia vida urbana. Rodeado de columnas, estatuas, inscripciones de bienechores, tiendas, letrinas etc. el Foro era mercado de diversos artículos, paseo, lugar de las manifestaciones públicas, juegos; era sobre todo el lugar de los sacrificios y asambleas municipales; en él se concentraba Ia vida ciudadana.

Según Ana Martínez Salcedo, a través de este puerto, se comerciaba con los núcleos costeros del Cantábrico y la costa de Aquitania, desde Forua se exportarían productos como el hierro local en forma de manufacturas o barras y los excedentes agropecuarios, para importar otros procedentes de los activos núcleos del arco Atlántico y la meseta.

A su vez, el término Forua, derivado del latino forum (plaza pública, mercado), pone en evidencia el papel que este asentamiento jugó como punto de encuentro de ámbito comercial y administrativo para la población de su entorno, primando como centro de mayor relevancia en la organización política de la cuenca de Urdaibai.
Las termas son el último gran descubrimiento de Forua, según comento Unzueta: «Unas termas son un tipo de construcción muy específica que necesita de unos materiales concretos, pavimentos, ladrillos y tuberías precisamente los que salieron en el sondeo. Hemos encontrado un muro de 20 metros de longitud y calculamos que el complejo podría tener unos 200 metros cuadrados».

La superficie de ocupación total del yacimiento no es definitiva, al menos, ahora sabemos la ocupación de toda la ladera sur de la colina de Elejalde.
Aunque las estructuras estudiadas por los arqueólogos no obedecen a un plano ni a un trazado urbanístico determinado, sí les parece que hay indicios para pensar que fue un asentamiento con cierto grado de organización, tanto por la disposición de la defensa (muralla-foso), como por la posibilidad de que una parte de las edificaciones correspondan a construcciones de carácter no doméstico y sí oficial.
De momento son 15 edificios de la Forua romana los que se han desenterrado desde que Martínez Salcedo descubrió el yacimiento. «Todos los edificios que hemos estudiado tienen talleres metalúrgicos», destaca Martínez Salcedo.
Además de los talleres, se han identificado ya el cuartel de un PEQUEÑO DESTACAMENTO MILITAR en «un edificio de dos pisos y cubierto con tejas», varios almacenes y establos. Una gran casa de estilo romano, de unos 600 metros cuadrados, con un gran patio central porticado del que todavía son visibles las bases de las columnas y los canales de desagüe. «No está en una zona que reúna unas buenas condiciones de habitabilidad. Es insana», señala la directora de las excavaciones. Los arqueólogos saben que la casa tuvo dos pisos -«hemos encontrado el hueco de las escaleras» y que acogió en algún momento de su historia talleres metalúrgicos. «Es posible que se tratara de una especie de oficinas portuarias», indico Unzueta.

En lo alto de la colina, en el subsuelo de la iglesia de San Martín de Tours, los investigadores descubrieron en 2005 y 2006 restos de dos edificios administrativos del siglo I, visibles bajo el suelo acristalado del templo cristiano. «Era el foro, la city del poblado», explica Martínez Salcedo. El más antiguo de estos dos edificios es uno de los primeros que se construyen en la Forua romana. Sobre las ruinas de éste se encuentra otro que pudo haber sido reutilizado en fases posteriores y que tiene unas fuertes cimentaciones. La envergadura y la posición que ocupan estas construcciones en la cima de la colina de Elejalde invita a ponerlas en relación con edificios públicos principales del forum, pero confirmar o desmentir esta hipótesis requiere aún de una mayor documentación sobre el terreno.

Las construcciones localizadas fueron levantadas con piedra arenisca procedente del área de Baldatika situada a un kilómetro del yacimiento. Se trata de mampuestos y sillarejos tanto labrados sobre cantos de río como fracturados de manera natural en forma de lajas y unidos entre sí con barro de la misma colina. En los espacios internos los suelos han sido pavimentados bien con tierra pisada o tierra cocida, bien con ladrillos de construcción (lateres) o con lajas de arenisca.

Los ambientes exteriores fueron acondicionados tanto con pequeños cantos de río como con lajas de piedra. El sistema de cubrición empleado es variado ya que se constata el uso de tegulae e imbrices, lajas de arenisca, e incluso, en algunos casos, la cubierta de madera.
Varios recintos aparecen delimitados mediante zanjas exteriores que debieron de haber tenido funciones defensivas y de drenaje del terreno. Su uso se comprueba también en el tramo de muralla que ha podido ser identificado en el límite sur de la ladera.

Lo que no han encontrado todavía son las casas propiamente dichas, que puede que hayan sucumbido a la urbanización de la colina, ni la necrópolis, que podría dar pistas sobre qué población llegó a tener Forua. Es uno de los enigmas que quedan por resolver del principal enclave romano de la costa vasca, cuyas termas recién descubiertas los arqueólogos esperan poder excavar en un futuro próximo.

Como puerto fluvial, Forua es también la vía de salida para el mármol de Ereño, que como el resto de las mercancías se transporta hasta los cercanos Portuondo y Bermeo para allí traspasarse a barcos de carga. Y también es punto de entrada para los usos y costumbres romanos, desde las vajillas de “terra sigillata” hasta el “garum” y los vinos de Aquitania. «Desde Forua se romaniza el territorio. Su razón de ser es explotar el territorio y asimilarlo», destaca el arqueólogo de la Diputación, institución que ha financiado treinta campañas de excavación en el yacimiento, una de las joyas de la arqueología vasca.

LA MURALLA
En el área más meridional de la colina de Elejalde y en cotas próximas a las de la marisma actual fue identificado, mediante sondeos, un tramo de la muralla o cerca que delimitaba el asentamiento. El tramo exhumado consta de un muro de UN METRO DE ESPESOR formado por doble paramento de sillarejos con tierra de relleno en su interior. Por el exterior, al pie del muro y excavado en el nivel geológico, se conserva un pequeño foso en V de apenas un metro de profundidad que cerraría el conjunto. La huella de esta estructura se aprecia también en el relieve del terreno circundante, en el sector de los flancos sur y este de la colina.

En líneas generales la organización externa de las estructuras documentadas en Forua no responde a ningún plano prestablecido.
Su distribución aparentemente anárquica no se ajusta al trazado de calles o cualquier otro tipo de infraestructura urbanística. Los mismos edificios no ofrecen una orientación uniforme creándose entre ellos, en ocasiones, grandes espacios vacíos. No obstante, cabe señalar la existencia de espacios exteriores entre las construcciones que presentan, en ocasiones, zonas pavimentadas con pequeños cantos rodados o con lajas de arenisca. También se observa una disposición de las mismas que tiende a adaptarse al relieve de la colina, con someras preparaciones del suelo de asiento.
Entonces pocos vascos admitían que Roma hubiera dominado la Euskadi costera, el imaginario popular se veía como una versión vasca de la aldea de Astérix y Obélix resistiendo a los romanos. Ahora, gracias a los arqueólogos como Ana e Iñaki, tenemos pruebas de que Forua era un asentamiento MUY importante. Pero lamentablemente no se conoce su topónimo original. Los fórum de Hispania son conocidos por su nombre, salvo este bizkaino.
Siendo el núcleo romano más grande de la costa cantábrica, no tiene explicación que nadie lo asocie con aquellos topónimos de urbes o civitas que los geógrafos greco-romanos trasmitieron en sus textos. No es de recibo que se pase por alto este yacimiento, y se asocien topónimos romanos fuera de toda lógica con términos no acreditados, como Flaviobriga y su Portus Amanum con Castro.

Yo si lo voy a decir, Forua es Flaviobriga, ya que según Ptolomeo estaba entre el Deva y el Nervión.
A mediados del siglo II, el geógrafo Claudio Ptolomeo (II, 6, 7) registra las coordenadas cartográficas deFlaviobriga, que sitúa en la costa del territorio autrigón, cerca del rio Nerua (actual Nervión). La transcripciónes:
De los autrigones son:
Nerua desembocadura del río, 13,10”W / 44,40”N
Flaviobriga, 13,30”W / 44,15”N
Deua desembocadura del río, 13,45”W / 44,25”N.

Forua fue un asentamiento romano bajo el cual no se reconoce poblamiento prerromano anterior. Es, por lo tanto, una fundación de nueva planta erigida por gentes ya latinizadas, de procedencia alóctona (quizás una minoría) o indígena, plenamente romanizadas. Este enclave es una Colonia, y no se ha dado Ia importancia merecida al hecho de que en el corazón de Vizcaya se fundara una colonia romana. Recordemos que en toda Ia extensión de Ia España Citerior había solamente 12; y Flavióbriga era una de ellas, Ia última constituida.
Los primeros indicios de la ocupación de este lugar se remontan a los reinados de los emperadores Claudio y Nerón (41-68 d. C.). El análisis arqueológico ha permitido documentar la existencia de un núcleo de población, formado por edificaciones distribuidas a lo largo de la colina que, sin obedecer a un plano urbanístico preestablecido, queda delimitado por una muralla.
En época flavia (69-96 d. C.) la actividad del poblado se intensificará, viviendo su momento de mayor esplendor durante el siglo II d. C. El análisis de los siete edificios estudiados hasta ahora permite afirmar que las actividades económicas del asentamiento alternaron los usos propios de un poblado agropecuario, con la explotación y transformación de la metalurgia del hierro y el comercio.

El término Forua, derivado del latino forum pondría en evidencia el papel de este asentamiento como centro de intercambios y punto de encuentro del poblamiento romano de su entorno al igual que otros fora reconocidos en diversos lugares del Imperio (PÉREZ LOSADA, 2002, 34-36). En este sentido alguno de los edificios de fundación flavia estudiados podría vincularse con una instalación de tipo oficial, en relación con el control del tráfico comercial en la ría de Urdaibai.

La compleja red viaria terrestre romana permitió poner en contacto este enclave con el interior peninsular. De este modo llegan a Forua mercancías originarias del valle del Ebro como la terra sigillata del entorno de Tritium Magallum. A su vez la ruta marítima jugaría un papel de primer orden para su comunicación con el resto del Cantábrico y la costa de Aquitania.

El consumo de productos de procedencia gálica, como las sigillatas de Montans, desde época julio-claudia hasta el período antonino, ponen en evidencia estos contactos durante la etapa altoimperial. A través de la navegación de cabotaje exportaría productos como el hierro local o la lana, importando otros procedentes de los puertos del activo arco atlántico.

Durante el siglo III d. C. la actividad en Forua responde a las mismas pautas de comportamiento de otros establecimientos durante este período. Aunque con un menor dinamismo continúa mostrando signos de vida a través del funcionamiento de pequeños talleres de forja.
En la primera mitad del siglo IV d.C. una cierta reanimación es visible dejando huellas de este despertar, en la reconstrucción de algunos de los edificios alto-imperiales. Sin embargo las dimensiones físicas y vitales del poblado no serán las mismas de los momentos de esplendor.
FORUA-FLAVIOBRIGA CRISTIANA
En el Chronicon omnimodæ historiæ escrito por Numio Emiliano Dextro (380–395) conocido como Flavio Lucius Dextro, un magistrado y escritor romano de finales del siglo IV, de religión cristiana e hijo del obispo san Paciano de Barcelona, hace referencia a los primeros mártires del cristianismo, en un relato general de los primeros siglos desde el año 1 a. C. a 430. Dos referencias dicen así:
- <<Año 185, Flavióbrigae in Hispania Sancíus Víctor Martyr et socii eius, qui varia excruciamenta passi, necaíi sunt>> que traducido es <<Año 185. En Flavióbriga de España San Víctor Mártir y compañeros, los cuales habiendo padecido diversos tormentos, fueron muertos».
- <<Año 270. Flaviobrigae in Hispania sub Marciano praeside Sanctus IULIANUS adolescens Martyr. Haeccivitas aliis dicitur Flavia>>, que en castellano sería <<Año 270. En Flavióbriga de Hispania bajo el mando de Marciano San Julián joven Martir. Esta ciudad es llamada por otros Flavia.>>.
En el Nº 16 de la Revista de Humanidades Clásicas de la Pontificia Universidad Eclesiastica de SALAMANCA, el año 1954 se pueden ver tales referencias.

Una de las piezas encontradas, en torno a 1.906, en Forua es un ara de mármol donde se lee el teónimo IVILIAE, una divinidad que creen vascónica.

En términos generales podemos decir que el ara (y un cipo funerario) fueron labradas en la caliza de la cantera de Ereño, extraída a unos 5 kilómetros de distancia de Forua, y documentan la presencia de un grupo humano latinizado, que adopta plenamente las fórmulas onomásticas romanas. Esta es conocida como el ara de San Martín, fue hallada en la misma finca en la que se han centrado los trabajos de excavación y sabemos que fue trasladada poco después al pórtico de la iglesia parroquial de San Martín de Forua, donde se encuentro desde 1906 hasta ser trasladado a Bilbao.

Es un altar votivo de cuidada factura clásica, con el siguiente texto:
IVILIAE SACRVM / M(arcus) CAECILIVS MON / TANVS PRO SALV / TE FVSCI FILI / SVI POSVIT / QVNO (hedera) FECIT (hedera)
Siendo la traducción oficial: “Consagrado a LVILIA. Lo puso Marco Cecilio Montano por la salud de su hijo Fusco. Quno lo hizo”. Pero también podría leerse: “Consagrado a lvlia. Lo puso Marciano Cecilio Montano por la salvación de su hijo Fusco. Quno lo hizo”.
Aunque Gorrochategui había considerado en 1995 una divinidad prerromana, en 2002 indica sin entrar en detalles, que una lectura IVILIAE se opondría en su aspecto fonético a una interpretación a través del vasco y señala también que tampoco podría clasificarlo como indoeuropeo, al no hallar paralelos.
Según mi opinión, que debiera ser mejor estudiada, el “Sanctus Iulianus” (un adolescente mártir) hijo de Marciano, parece ser el santo del ara encontrado en Forua, ya como un teónimo. El epígrafe de este ara sería dedicado a el “IU(liuanus) ILIae” como el “ciudadano Iulius” mártir de Flaviobriga (ili = ciudad). Este ara puede tomarse como una prueba más sobre la relación de Flaviobriga con Forua.
A partir de la segunda mitad del siglo IV y el siglo V el emplazamiento del asentamiento de Forua abandonó el primitivo núcleo de la colina de Elejalde. La inestabilidad política y social que, durante la segunda mitad del s. IV y el s. V d. C., vive el norte peninsular, obligaría a sus habitantes a buscar refugio en zonas más protegidas.
Una hipótesis más razonable para esa falta de orden urbanistico es que el nuevo asentamiento tuviera como fin albergar no solo a gentes romanas, también el proporcionar un espacio para las personas residentes en los castros cercanos. Es posible que el enclave original estuviera en Portuondo, y que su posterior mudanza hacia el interior de la marisma fuera tras sufrir algún ataque por mar. Esto justifica la aparición de elementos romanos de valor en cuevas cercanas y el texto de Plinio sobre el Amanum portus que dice «donde actualmente está la colonia flaviobriga», del que se deduce que la colonia hubiera podido estar situada anteriormente en otro enclave.
No consta si en Vizcaya, Roma practicó el procedimiento de traslado de poblaciones, como en Ia Cantabria, donde Augusto hizo bajar de los montes al llano. En los países donde Ia población no estaba aglomerada, ciertos lugares vinieron a ser el mercado común, FORUM, o el punto de reunión, CONCILIABULUM, de todo el cantón o comarca. Formándose poco a poco una Vici o ciudades, y el pastor nómada o el montañés, quedó ligado a este régimen municipal, y que Roma hizo todo un instrumento de dominación.
PORTUONDO, un puerto romano.
El yacimiento de Portuondo (Mundaka-Pedemales) también fue objeto de excavación por parte de A. Martínez y M. Unzueta durante el año 1.988. Los trabajos, realizados por vía de urgencia, tuvieron como objetivo salvar un estrato colgado sobre el mar del que .se desprendían y caían al agua diversos materiales arqueológicos.
En las labores de limpieza fue detectado un pequeño habitáculo de una casa al que se asociaba un nutrido conjunto de elementos muebles (terra sigillata, cerámica común, metales, vidrio, monedas, etc.) que indicaban una ocupación de este espacio durante los siglos II al IV d. C. La estructura excavada, situada a tres metros de altura sobre el acantilado rocoso, se encontraba incompleta, no siendo posible determinar su función, si bien ofrecía características constructivas semejantes a las de los edificios estudiados hasta ahora en el cercano asentamiento de Forua.
Por otro lado, semienterrado en la arena, a pocos metros de la zona excavada, fue identificado un grueso espigón, apreciable en época de mareas vivas en el momento de bajamar. Se trata de un potente muro de unos 2,15 metros de espesor levantado mediante la disposición de doble cara de sillarejos y sillares. Su situación y. características constructivas permiten suponerlo como parte del espigón de una estructura portuaria. Si bien, por el momento, no es posible determinar su cronología no debe descartarse, en nuestra opinión, su vinculación con la ocupación romana del lugar (MARTÍNEZ SALCEDO, UNZUETA, 1995a).
<<..mientras Vizcaya espera un mecenazgo inteligente que con excavaciones metódicas en torno del «foro» guerniqués confirme Ia realidad de los textos de Plinio y Tolomeo.>> Juan Gorostiaga
Redactado por Igor Leibar
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- FORUA: UN ASENTAMIENTO ROMANO EN LA RÍA DE GUERNICA (BIZKAIA). Ana Martínez Salcedo Miguel Unzueta Portilla. https://www.bizkaia.eus/fitxategiak/04/ondarea/Kobie/PDF/6/KOBIE_Anejo23_web-14.pdf
- https://ehutb.ehu.eus/video/5cb57258f82b2b2f678b46b2?track_id=5cb585a4f82b2b9e7e8b4567