La aparición de pigmentos rojos en los enterramientos prehistóricos de la península ibérica es frecuente. El cinabrio es un sulfuro de mercurio (HgS) que se encuentra en la naturaleza y se ha utilizado con fines decorativos desde el paleolítico (Alimen y Steve 1977:50). Desde tiempos muy remotos se utilizó el color rojo (ocre, hematites y, más recientemente, el rojo de las grasas de semillas oleaginosas como el urucú, el achiote) para pintar los huesos y las piedras sobre las que se colocaba la cabeza del muerto. Posiblemente era y es un rito apotropaico.
El esqueleto magdaleniense de Saint-Germain-la-Rivière (La Gironde), hallado junto a una estructura de piedras, está todo pintado de rojo, y a su alrededor hay restos de bisontes y otros animales y un collar formado por 72 dientes de cérvidos, dos puñales de hueso de ciervo y piezas de sílex. En todo el Paleolítico Superior se ven MEDICINAS PRIMITIVAS, PALEOMEDICINA Y PALEOPATOLOGIA 69 huesos espolvoreados en rojo, lo mismo que hacen muchos grupos primitivos actuales.
La "Dama roja de Paviland" fue enterrado hace unos 31 000 a.C. al sur de Gales es uno de los primeros fósiles humanos hallados en Inglaterra, tenía todo el esqueleto pintado de rojo (imagen de la derecha).
Lo mismo ocurría en los esqueletos de Grimaldi que presentaban brazos y piernas flexionados y pintados en ocre y la arenisca roja sobre la que se apoyaba la cabeza estaba embadurnada con peróxido de hierro rojo. Los hombres de Cromagnon, Chancelade y Obercassel, todos tienen manchas rojas en los huesos. La cabeza del viejo Cromagnon de La Grotte des Enfants y la de la mujer junto a él, reposan sobre una losa roja. Cerca está la Cueva de Cavillon, donde un esqueleto de varón de 1.84 m. de altura, está todo pintado de rojo. Igual sucedía a los huesos de los "kurgan" del Sur de Rusia.
Puede considerarse este pigmento como un fósil director, y esta indudablemente unido a la posterior cultura megalítica y al vaso campaniforme.
“Si bien los pigmentos ferrosos (como los ocres) generalmente indican una materia prima obtenida localmente, el cinabrio, mucho menos abundante, puede usarse como marcador de redes de intercambio a larga distancia” (Rogerio-Candelera et al. 2013; Hunt Ortiz et al., 2011; Spangenberg et al., 2011; Mioč et al. 2004;Gajić-Kvaščev y otros, 2011;Emslie et al., 2015).
Su valor para aquellas gentes prehistóricas era altísimo, siendo también denominado por algunos arqueólogos como el “oro rojo”. Tan grande era su valor en el paleolítico que fue usado y transportado desde cientos o miles de kilómetros. En un estudio que se analizó la composición y procedencia del pigmento esparcido en un enterramiento datado entre el Neolítico Superior y el Calcolítico Inferior en la Cueva de la Sierra, en Campodarbe (Huesca, España). La composición química del pigmento empleado en el enterramiento pudo establecerse inequívocamente como cinabrio, y su origen en los minerales del noroeste de la Península Ibérica, de zona leonesa o asturiana distante unos 500 km del enterramiento.
“La presencia de cinabrio en el valle del Ebro, en la vertiente sur del Pirineo Central, obliga a repensar los complejos procesos de interacción entre las comunidades que poblaron el norte de la Península Ibérica durante los momentos finales del IV milenio a.C.” (USO DEL CINABRIO EN PRÁCTICAS FUNERARIAS EN EL PIRINEO CENTRAL. Análisis de pigmentos sobre huesos del enterramiento prehistórico de la Cueva de la Sierra en Campodarbe (Huesca, España. Rodanés-Vicente, J, M.; Cuchi-Oterino, J. A.; Minami, T.; Takahashi, K. ; Martín-Gil, J. ; Lorenzo-Lizalde, J. I. ; Martín-Ramos, P.)
Son varias minas que de este mineral tenemos en la península, pero la más destacada es el afloramiento de Almadén, la principal fuente de cinabrio en la Península Ibérica y en el mundo, única mina que se ha explotado ininterrumpidamente durante más de dos mil años. Las primeras noticias sobre sus minas las encontramos en la Geografía del griego Estrabón (siglo I a.C.) y en la Historia Natural de Plinio el Viejo (siglo I). Pero como vemos en la arqueología ibérica ya era explotado desde la prehistoria.

(imagen superior, minas de cinabrio)
Detrás del uso de este mineral por nuestros ancestros puede haber una razón sanitaria. Este cinabrio es un mineral de la clase de los sulfuros (sulfuro de mercurio). Está compuesto por un 85 % de mercurio y un 15 % de azufre y es tóxico. Los tóxicos son útiles a la hora de evitar los ataques de larvas, xilófagos, gusanos, insectos, parásitos, etc., motivo este por el cual su uso pudo tener la intención de preservar lo máximo posible, por ejemplo, el cuerpo recién fallecido de un difunto.
En algunos enterramientos como en el “cúmulo” de Vestonice en la Republica Checa se conoce su uso parcial en tres esqueletos que estaban vestidos, y solo cubiertos parcialmente de ocre rojo. El cinabrio solo se usó en la parte visible, la no cubierta del cadáver, en la zona de piel visible (manos y rostro).

(imagen superior, enterramiento de Vestonice)
El uso del cinabrio de la cultura Vinca en los Balcanes se puede extender hasta finales del sexto milenio a. C. pero en Villabruna-Italia un cazador recolector fue enterrado hace 14.500 años con un ajuar funerario que portaba una bolsa de OCRE rojo además de amuletos pintados del mismo color, etc.
En Euro-Asia se conocen huesos y cráneos pintados, e incluso astas de flechas pintadas con cinabrio en varios entierros escitas en Ucrania, por ejemplo, en el entierro 3 de Ilyinka Kurgan 4 (Gleba et al ., 2020a , 162), y también en Rusia (Simpson y Pankova, 2017 , 217 cat. 133, fig. 133). Aunque en los montes Cárpatos y la región del Donbás en Ucrania tienen fuentes nativas de cinabrio, no hay evidencia de que ninguno de los dos lugares fuera explotado durante la época escita. Hay canteras conocidas en la península de Crimea, pero en este caso tampoco hay datos sobre su uso en la antigüedad. El cinabrio también podría haberse obtenido de algún lugar más lejano, tal vez en el oeste, donde hay varias minas de cinabrio conocidas en los Balcanes.
En la región del Cáucaso, Turquía, Asia Central, China, tienen pequeñas fuentes de cinabrio, pero nada comparable a la fuente más grande del mundo en cinabrio como es la península Ibérica. Las minas ibéricas de cinabrio han sido las más explotadas desde hace milenios, era utilizado para hacer una amalgama con oro mezclando el polvo de oro con el mercurio de este compuesto, que, si se quema evapora el mercurio y deja el oro purificado.
Pero el uso primigenio de este mineral toxico era otro. El cinabrio es un pigmento importante para los antropólogos y arqueólogos, que ha sido extraído y utilizado como un pigmento precioso por muchas culturas desde la prehistoria para bendiciones rituales y religiosas, ceremonias funerarias, magia, terapia médica, pintura rupestre y corporal, decoración de artefactos, cosméticos, etc.

Venus de Lausell, Dordoña, data de 27.000 - 22.000 a. C. Originalmente estaba cubierta de ocre rojo.
En la península ibérica identificaron el cinabrio en una mandíbula humana del Hipogeo Calcolítico de la calle París de Cerdanyola del Vallès, en Barcelona. Según los investigadores Javier Rodríguez, Ignacio Montero Ruiz, Mark Hunt-Ortiz, Evangelina García-Pavón, concluyen que el cinabrio era una materia prima bien conocida y que se explotaron varios yacimientos minerales en la Península Ibérica durante el Calcolítico. Las sociedades establecidas en el norte y centro de la península empleaban cinabrio de origen local (a menos de 200 km de distancia) en sus rituales funerarios, y nos aportan una serie de datos:
- El origen del cinabrio (bermellón) empleado en una tumba de vaso campaniforme en Humanejos (Madrid) se sitúan en el yacimiento del distrito minero de Almadén.
- El cinabrio del dolmen de La Velilla (Palencia) también se sitúa en el yacimiento isotópico de los yacimientos minerales de Almadén, pero también es comparable al yacimiento más cercano de Miñera de Luna en la Cordillera Cantábrica.
Lo interesante es que el cinabrio empleado en el dolmen de Montelirio (Sevilla) tiene un origen desconocido, su cámara principal, donde se hallaron cuerpos, estaba recubierta de una pátina roja de cinabrio, pero sus muestras isotópicas de plomo obtenidas no coinciden con ninguno de los yacimientos minerales estudiados. En los huesos de los cuerpos se han detectado “elevadísimos niveles” de mercurio, esto significa que estaban expuestas continuamente al cinabrio o porque la piel estaba pintada por el cinabrio.

La sociedad calcolítica asentada en el estuario del río Guadalquivir (sur de España) empleaba cinabrio de origen desconocido, lo que dejaba abierta la posibilidad de un comercio de cinabrio a larga distancia. Posiblemente también los fenicios, de los cuales se dice que se pintaban sus caras con “bermellón”, comerciaban con este mineral muy necesario para la orfebrería y la industria del oro. Los dólmenes decorados del Noroccidente peninsular son los más conocidos. Pero el Tajo interior agrupa tres importantes monumentos: Azután y Navalcán en Toledo y Guadalperal, en Cáceres.

(imagen superior dólmenes decorados con cinabrio)
Las tumbas construidas durante la Edad del Cobre también estaban decoradas con obras de arte realizadas con polvo de cinabrio. Los dólmenes decorados del Noroccidente peninsular son los más conocidos. Pero el Tajo interior agrupa tres importantes monumentos: Azután y Navalcán en Toledo y Guadalperal, en Cáceres.

(la 'Señora del Marfil', que vivió durante la Edad del Cobre hace 3.200-2.200 a. C., en la actual localidad sevillana de Valencina.)
La evidencia es clara en el uso de este colorante en el Oeste europeo desde el paleolitico, la pregunta es: ¿hasta dónde se expandieron después los cazadores-recolectores del refugio ibérico? ¿Llevaron consigo la costumbre de usar cinabrio? ¿Lo llevaron hasta Mal´ta en Siberia? ¿Y los kurganes ? Es una incógnita? No, no lo es tanto.
En Norteamérica, se asocia principalmente con la adopción del Arcaico Medio-Tardío, conocido como Arcaico Marítimo, y está presente desde la región marítima de Canadá hasta Maine y, en cierta medida, más al sur. En concreto, el uso del ocre rojo está estrechamente vinculado a la llamada Fase Moorehead del Arcaico Marítimo, y como resultado, esta cultura se conoce como el Pueblo de la Pintura Roja.

(imagen arriba: enterramiento amerindio arcaico canadiense entre ocre rojo 7.000/8.000 años)
Este pueblo se dedicó a la pesca de altura, como lo demuestra la presencia de restos de pez espada en yacimientos de Pintura Roja, un pez que se encuentra en entornos de aguas profundas. Debieron ser marineros muy hábiles, y todas esas hendiduras por las que es conocido el estado de Maine reflejan la construcción de embarcaciones de altura.
Los nativos de Illinois solían usar muy poca cuando hacía calor, solían decorarse la piel con tatuajes y pintura corporal. Los tatuajes eran marcas permanentes que formaban diseños geométricos en brazos, piernas, pecho, espalda y costados. Basado en una pintura de Alexandre de Batz de 1735 de tres hombres de Illinois tatuados, los diseños eran de color marrón e incluían triángulos abiertos, triángulos anidados y líneas paralelas en zigzag. El diseño de círculo y cruz también era común; aparece en los hombros de los tres hombres y en las rodillas de uno. Las mujeres también llevaban tatuajes, pero es posible que se limitaran a las mejillas, el pecho y los brazos.

(imagen arriba: molino de piedra canadiense para polvo de ocre y laja grabada con sol y luna)
La pintura roja era común en el rostro de hombres, mujeres y niños de Illinois. Tradicionalmente, esta pintura se elaboraba con ocre, un mineral rojizo que los Illinois obtenían de depósitos naturales de hierro oxidado. Sin embargo, el cinabrio comenzó a reemplazar al ocre como fuente de pigmento rojo a principios del siglo XVIII importado por los franceses y obtenido por los Illinois como artículo comercial. Los hombres solían cubrirse el rostro por completo con pintura: roja, negra y, a veces, blanca. Algunos hombres también se aplicaban pintura roja en el torso, los hombros y la parte superior de los brazos, resaltando y rellenando sus diseños tatuados.
Son estas imágenes del uso del cinabrio en el continente americano: desde Canadá hasta México...recordad de donde viene parte de su genética, el sobre nombre "pieles rojas" y la aparición de puntas de flecha SOLUTRENSES en la costa nor-este de Norteamérica.

(imagen, Teoría Vía Solutrense de Poblamiento Americano)
En Montana (Estados Unidos) en 1968, un par de personas estaban excavando un terreno de la familia Anzick, y casualmente encontraron unos restos antiguos cubiertos de ocre rojo. Este niño pequeño fué el primer nativo americano de la antiguedad a quien se le analizó completamente la secuencia del genoma y los hallazgos de su ADN mitocondrial, del cromosoma Y y el ADN autosómico contribuyeron a las conclusiones científicas sobre patrones antiguos de migración y el poblamiento de América.
Siguientes enlaces a videos sobre los enterramientos amerindios arcaicos con ocre rojo: video 1; video 2

(imagen arriba: Princesa de Palenque, México)

(imagen arriba: pintura rupestre en Texas, erróneamente creen que simboliza maíz, ver arte esquemático ibérico y las piedras de Villabruna)