Algunas de estas piezas del tesoro de Abengibre tienen una marca especial, un signo aislado, que se sitúa fuera de una lógica con la que podamos interpretarlo como una letra. Se trata de una “M” curvilínea de trazos sinuosos. 

Lo excepcional radica en que, en los platos 38211, 38214 y en 38216 es idéntica. Su tamaño varía apenas unos milímetros de unos platos a otros. Nuestra “M” sinuosa que tiene una longitud de 2.3 cm y una altura de 1.1 cm. La situación donde aparece en los platos es la misma, en la flexura de la carena. En otros platos con textos se aprecia un signo parecido a un signo “ko” simbolo de la mariposa y su poder de regeneración y metamorfosis, pero también una M siendo reflejado junto a su simétrico resulta la misma figura. Se aprecia el trazo más fuerte en la figura de M, y un trazo más fino en la diagonal.

Alicia Torija López (Dra. Historia Antigua) dice: Mi hipótesis es que se trata de una marca familiar grabada por un no experto que quería unificar en cierto modo los tres platos. Podríamos pensar en la vajilla expuesta en parte o en su totalidad para un determinado ritual y a la vista de quienes no son capaces de “descifrar” los textos; un modo rápido de localizar tu propiedad es incluir en un modo discreto, pero a la vez visible un signo de estas características.” 

¿Que puede significar esta M?

La arqueóloga y antropóloga Marija Gimbutas en su investigación sobre las culturas del neolítico y la Edad del Bronce de la «vieja Europa» estudió este símbolo M y su iconografía: En la iconografía de todos los períodos prehistóricos de Europa, así como en el resto del mundo, la imagen del agua es el zigzag o la línea ondulada. El primero de éstos es el motivo simbólico más antiguo que se ha registrado: el hombre de Neanderthal usó este símbolo alrededor del 40.000 a.C. o incluso antes”.

En muchos yacimientos del suroeste europeo se encuentran dibujos del magdaleniense donde se unen fauna con marcas M, sobre especies que aquellos humanos cazaban, como bisontes y caballos, o también sobre cantos rodados. Durante el neolítico también aparece esta forma sobre figuras femeninas o diosas.

El zigzag alterna con el signo en M, que no es otra cosa sino un zigzag abreviado. En épocas magdalenienses y, más tarde, en la Vieja Europa, se encuentran zigzags y emes grabadas o pintadas en el interior de formas uterinas y lenticulares (vulvas) que sugiere la afinidad simbólica entre el zigzag, la M, la humedad femenina y el fluido amniótico”.

En muchos petroglifos que representan a una figura antropomorfa en actitud de adoración o bendición, típica de la iconografía del Mediterráneo Oriental, es una forma variante del signo de Tanit con los “brazos” levantados.

Y en los mismos yacimientos, aparecen otros signos claramente relacionados con la fertilidad y en consecuencia con la diosa, como son los falos, vulvas esquematizadas, espirales, signos “M”, una palma de una mano, etc.(1). Una mano tallada también aparece en la cueva del Mirón sobre la Dama Roja (18.000 años)

(urna de Ibiza)

También vemos la M en urnas funerarias de Ibiza, Iberia, y lapidas cartaginesas junto al símbolo de Tanit. Normalmente el símbolo de Tanit y el de Baal solían posicionarse juntos en las estelas, o en las tallas más antiguas. Bien como una M o como una Mano tallada, siendo a mi parecer, ambos símbolos de Tanit. Uno de los símbolos del dios Baal era el disco solar.

(caldero de Mojacar)

Como se ve en la imagen el disco solar se posiciona encima de los dos picos de la M, como tocando ambos vértices, puede ser un símbolo del estrecho de Gibraltar con las montañas a ambos lados, (bal/bel en toponimia también es montaña, elevación, altura, elevación, elevado,) o del dominio de Baal sobre ambos territorios, separados por el estrecho.

La Mano y la M.

Como hemos dicho, en las estelas votivas a la diosa Tanit es frecuente que aparezca representada una mano extendida dirigida al cielo, como símbolo de protección y bendición y a la vez de la potestad y el poderío.

Este símbolo corresponde a la diosa, y a su consorte Baal Hammon que suele representarse con la mano derecha alzada y mirando al frente, a modo de saludo. También se le representa llevando un yelmo con cuernos, lo que parece indicar una estrecha relación con el toro, símbolo de la fertilidad. 

Su valor apotropaico ha llegado hasta la actualidad, usándose una mano como amuleto para apartar el mal, traer la buena suerte, etc., la Mano de Fátima, que los norteafricanos y en el oriente medio colocan sobre la puerta de sus casas para alejar las influencias perniciosas. 

Redactado: Igor Leibar Ugalde

 Bibliografia:

1- “Las antiguas divinidades Tanit, Támara o Tamar, Tara o Tana y su proyección en la religión de los canarios” Joaquín Caridad Arias Almogaren XLI (Institutum Canarium), Wien, 95-112