Las téseras que describiremos más adelante, están esmeradamente ejecutadas, evidencian la importancia que tuvo La Custodia como taller de fabricación o distribución de estos elementos. Posiblemente este es el yacimiento arqueológico que mayor número de téseras ha proporcionado a nivel nacional.

Estas piezas metálicas son el comprobante de un pacto de hospitalidad, o un salvoconducto, o un  pasaporte, o un documento concertado entre dos partes, que llevan, por lo general, inscripciones con el nombre de individuos, clanes o ciudades.

En La Custodia adoptan formas de animales y geométricas, están realizadas por dos partes simétricas y una de sus caras planas contiene la inscripción en letras ibéricas o latinas que formaliza el pacto. Generalmente, estos documentos se datan alrededor del siglo I a.C.

Las téseras de Viana, todas de bronce, adoptaron las tipologías animalísticas y geométricas. A las primeras pertenecen un cerdito, los cuartos traseros de un toro o vaca y un toro, que han sido seccionadas longitudinalmente; las inscripciones de las dos primeras, la tercera es anepígrafa, están grabadas en línea seguida y formando un círculo. Las geométricas, otros tres ejemplares, se componen de dos piezas perfectamente embutidas una en la otra mediante cuatro brazos con base cuadrada provista de una perforación para introducir anillas y poder ser llevadas como colgantes. Solamente dos llevan inscripciones sobre las caras exteriores de los brazos (Figs. 236-241).

 

ESCRITURA Y LENGUA

Sin contar con los vascólogos, ha habido común acuerdo (entre indo-europeístas) en que la orilla derecha del Ebro debió de ser zona de habla céltica a juzgar por las leyendas celtibéricas de algunas monedas, pero para mí no lo esta tan claro. Según especialistas nos indican que han detectado la presencia de “una lengua celta muy cercana al celtibérico”, en la parte ribereña del Ebro y en la zona más occidental limítrofe con Álava, donde confluían las zonas berona, vascona y várdula. Desconocer el sustrato baskonico de las lenguas celtas puede ofrecer espejismos y distorsionar la visión lingüística de topónimos baskonicos como Uareia relacionado con UARAN/vega.

En el actual euskera /UA-/UE-/ son raíces de AGUA, y están presentes en muchas voces como Vega u Orilla del agua/rio/mar:

  • UAR: torrente, riada, chaparrón, agua turbia.
  • UARAN: orilla del agua, algibe.
  • UARKA: cauce del rio, aljibe, balsa, uarka(s/s1)era la ceca de Uxama-Ibarca.
  • UARTE: isla.
  • UARRI: arrecife.

-ei/-eia también tiene su significado en vasco, desde Alerta, Alarma, Rebato, Clamor, Grito en EIAGORA o en EIATU; hasta Subastar o Licitar a voces en EIAKA. Muy relacionado con el agua están EIARA / EIERA que es un Molino, Aceña, Presa, Esclusa. Relacionado con los ganados o jinetes están EIAZAIN como Caballerizo, EIARASKA que es ir Al Galope, EIARATU es Acorralar o Encerrar el Ganado. En toponimia vasca los diptongos / aia / oio / uia / eia etc. son desinenciales de Elevación, más perceptible en la voz EIGORA que es un Terrado, Azotea, Suelo Superior o Plataforma. O como en la conocida Iruña-Veleia. Tal lengua NO estaría en competencia con el vasco y si en dependencia de él.

Con el hallazgo en La Custodia de textos en signário ibérico y reproducidos en las téseras de hospitalidad, ha sido considerada la presencia del celtibérico en esta zona. Parece una deducción apresurada, por ser objetos móviles, las téseras de La Custodia de Viana, no prueban por sí solas, de manera irrefutable la presencia de hablantes de esa lengua en el lugar de su hallazgo. Y tampoco lo es el hecho que allí haya aparecido el mayor conjunto de monedas (6 uds) de uarakoś, conjunto de monedas que no certifica que La Custodia pertenezca al dominio de la lengua celtibérica. Entre las cecas encontradas en La Custodia sobresale la de BarrŚkunes, con 36 ases y 16 denarios; esta ceca fue uno de los principales centros emisores de moneda. El gran volumen numismático ha llevado a algunos autores como J.J. CEPEDA a pensar en este poblado como su posible centro emisor. (CEPEDA, J.J., Moneda y circulación monetaria en el País Vasco durante la Antigüedad s. II a.C.- V d.C. , Bilbao, 1992, p. 156.)

Por lo expuesto, la ceca vascónica “barrŚkunes” era la producida en el yacimiento de La Custodia, un buen taller especializado en moneda, utensilios metálicos y téseras, pero sobre todo porque en vasco BARRANDA es una atalaya, un mirador, BARRANDAN EGON es Estar de Centinela, Espiando, Vigilando, de "Custodio". En paralelo y relacionado como posible préstamo, en el DICCIONARIO HISTÓRICO DE LA LENGUA ESPAÑOLA sobre el termino castellano “BARRA” nos dice: 30. Derechos que se pagan por atravesar un paso. «Los que cogen la barra y portazgos y peages no lo lleven a los clérigos de los que traen puros sus mantenimientos.» Sinod. de Burgos, 1575, lib. 3

Si el verdadero y antiguo nombre de La Custodia era Barranda, es lógico pensar que estamos ante un sitio fronterizo, donde se exigía el pago de "peaje por paso", y las abundantes téseras son salvoconductos y testigos de esa actividad o negocio.

CELTIBERO

La celtibérica es una lengua indoeuropea que pertenece a la subfamilia celta con ciertos rasgos muy arcaicos, y se supone que su entrada en la Península se debió de producir con anterioridad al siglo V a.C., en alguno de los movimientos de población que sobrepasaron los Pirineos (celtización tardía). No sabemos cuándo los celtíberos adoptaron el sistema de escritura ibérico, una combinación de alfabeto y silabario, para escribir su propia lengua céltica, pero debió de producirse en una fecha relativamente avanzada, probablemente en el siglo II a.C., pues no hay inscripciones seguras anteriores a esa fecha. Esta adaptación de la escritura ibérica fue debida a la influencia de los iberos sobre los celtíberos, que se ejerció fundamentalmente a través del Valle del Ebro.

 Desde que Gómez Moreno, hacia 1920, logró comprender el carácter mixto de silabario y alfabeto al identificar correctamente los valores de los diversos signos de la escritura ibérica, fueron grandes los avances en el conocimiento de las alenguas paleo hispánicas que nos han llegado inscripciones en escritura ibérica. Se han hecho grandes progresos en la onomástica y lingüística pero todavía queda mucho por hacer, pues la investigación está en algunos aspectos estancada en dogmas o visiones sesgadas. La traducción de los textos, es a veces, muy insatisfactoria y no exenta de algunas polémicas, posiblemente por la mala asignación fonética o desciframiento de algunos signos presentes en la escritura ibérica.


Tésera NA.01.01 

Según Velaza la primera parte del epígrafe debe leerse  s.r.ku.a.ku.m , dejando de lado la primera publicación de Labeaga, que le da apoyo vocálico a la sibilante inicial: sE.rr.ku.a.ku.m. La inscripción se encuentra en la cara plana de la pieza, desde los cuartos traseros al morro.

 

Texto: s.r.ku.a.ku.m : ś.a.ka.ś

Parece que Untermann propone que fuera una [be], con lo que solucionarían el problema de esta secuencia SRK-, secuencia sibilante+vibrante+oclusiva no acorde a la fonética celtibera. Y la lectura berkuakum la relaciona Untermann con el berkantikum que aparece en [Z.09.01, B-3] y que está bien atestiguado en la toponimia hispana: Berganzo (Álava), Bergantiños (La Coruña), Bermeo (Bizkaia), Bernedo (LaRioja), Bertiz (Navarra), etc. En Barcelona otra tésera de plomo con forma de moneda portaba el texto beŕbaiekinetiḿi y también lo asocian, pero ninguna de ellas grafía la [be] con un glifo s5. Morfológicamente parece claro que nos encontramos ante un genónimo, con un sufijo de derivación en -ako-.

Si como propone Ferrer, cabe la posibilidad de dualidades y trialidades para las sibilantes en zig-zag, si es posible un apoyo vocálico como veía Labeaga. En estos zig-zag (diestro aquí) hemos propuesto, como en otras epigrafías, una ligadura con apoyo vocálico s1+ka [eska] > eskarrkuakum, con paralelo toponímico cercano a Vareia en la actual Ezcaray y en Escarza cerca de Haro. Otra opción desde el EZKARTZA vasco, como planta de forraje para animales, es viable en esta tésera con forma animal.

 

Tampoco se conoce el significado ni la función sintáctica de ś-aka-ś en esta otra tésera de La Custodia, (S1 un glifo con forma de M). El obstáculo que se presenta por la letra final (S1 un glifo con forma de M en lugar de s1), siendo extraño el orden de los antropónimos en la tésera y no está exenta de problemas la explicación a sus epígrafes desde el celtibero. En cuanto a la segunda palabra, Untermann (en Labeaga y Untermann 1993-1994, 53) reconocía su ignorancia y como mucho lo ponía en relación etimológica con sakarokas de [NA.01.04]. Velaza nos trae la siguiente reflexión: “la tésera no presenta los términos que se han venido a identificar como formulares en las téseras celtiberas.”


Tésera NA.01.02

Es una pieza fragmentada, un cuarto trasero de bóvido o de équido seccionado longitudinalmente. En su parte interna tiene un pequeño pivote que encajaría dentro del orificio de su otra mitad. La inscripción en la cara plana está incompleta.

Texto: [---]+iko:loukio:kete[---] [---]ko

 

Labeaga (1987,459) señala que es el cuarto trasero de un toro o una vaca. Dibujo (Labeaga - Untermann 1993-1994, 49). Pesa 14 gr


Tésera NA.01.04

Es la única tésera, de estructura geométrica, de la que se han conservado las dos partes ensambladas. Sólo la pieza considerada como hembra lleva inscripción. śakarokaś que la interpretan erróneamente (a mi parecer) desde el indoeuropeo como un genitivo singular de un tema en –a–, para denominar a uno de los partidarios del posible hospitium, pero para eso sería preciso aceptar UNA ORTOGRAFÍA EXCEPCIONAL; todos los testimonios no dudosos de esta desinencia, conocidos hasta hoy, muestran la sigma (s/s1) y no la san (ś/S1 con forma de M).

<< śakarokaś no se integra inmediatamente en lo que sabemos de la morfología de los topónimos celtibéricos.>>

 

Hay que aclarar, que la distinción de las dos letras para silbantes no siempre se mantiene con rigidez total. Aún hoy no se sabe a ciencia cierta el valor fonético de los diferentes glifos asociados a sibilantes del ibero, y la adopción del alfabeto latino parece que tampoco ayuda mucho, los N.P. de Ascoli en alfabeto latino no diferencian entre /s/ y /ś/. El proto-celta tampoco ayuda, del que se anota “solo una sibilante”, como también se propone para el pre-protoeuskera o vascónico. Siendo posible el uso como determinativo de este glifo con forma de M.

SI puede hacer dudar de que todos los elementos de sakarokas encuentren sus relaciones en el corpus de la onomástica y epigrafía celtibéricas, y no es posible por el momento una interpretación concluyente desde el celtibero. Morfológicamente Untermann se dio cuenta de la rareza de la formación de este topónimo. La otra rareza es que se trate de un tema en –ā.

No hay que desechar la posibilidad de que ka esté indicando una sílaba [ha] y buscar un antropónimo que comience por *sahar-, lo que nos llevaría al ámbito vascónico. En este sentido, Ballester 2008, 200-201, llamó la atención sobre el parecido del final de lueikar+[---] de Alfaro con la secuencia [-]eihar de la Tabula Contrebiensis y planteaba su equiparación, de forma que el silabograma ka simple estuviese indicando una fricativa glotal sorda. Lo mismo podría aplicarse para -okas, de modo que su contenido fónico fuese [ohas] y equipararlo a la primera parte del antropónimo aquitano Ohasseris (CIL XIII, 74), si es que es esta la lectura y no Onasseris (cf. Gorrochategui 1984, 244).

Lo más fácil de suponer que se descomponga en un sufijo –oka– y en un elemento –akar- con el tan usual –kar- de las téseras. Pero la falta de oposición gráfica y la de apoyos morfo-etimológicos incontestables impiden pronunciarse sobre su carácter dual o su grado de coherencia, pudiendo tener valor de śagarrokaś., con paralelos toponímicos en castellano en varios pueblos como Manzanares y Manjarrés. Sobre el rio Iregua, en la donación del Rey don Sancho I de Navarra 8-1-924, hecha al Monasterio de Albelda se le designa así: «Alba (Albelda), que est situm in Flumine nomine EIROKA in suburbio civitatis», también se llamó Iroga y Bero (1040).


Tésera NA.01.03. 

Es una tésera geométrica correspondiente a la parte denominada hembra (Labeaga - Untermann 1993-1994, 46, 47). El pivote del extremo conserva parte de su anilla de bronce. Bronce de tonalidad rojiza y zonas verdosas a causa del óxido. Pátina dorada. La escritura ocupa las superficies exteriores de tres de sus brazos o dedos. Pesa 43 gr. (Dibujo de Labeaga y Untermann, 1993-1994, 49). La dificultad de lectura y la falta de paralelos son un grave impedimento para proponer una interpretación de esta pieza.

Texto A : it̲e̲ula(S)e(S) : buntune(S)

B : kub̲o̲ka+i++ : uenia[-c.2-]

 

 

En :iteula-: tenemos que acercarnos al euskera, que guarda términos como: ITEGI (cuadra de bueyes), ITEGUN (yugada, fanegada, labor diaria de pareja de bueyes, arada de tierra); ITEI (establo de ganado vacuno); ITEILEA (arado), ITEILA (arado de más de 5 púas); ITEL (buey para cebar), ITELA (novillo, becerro, ternero) o los ULAIN (vaquero de monte), ULAINGO (oficio de vaquero), ULATU (cuando enviste el buey).


Tésera NA.01.12.

Es una pieza geométrica o poliédrica, pero presenta una forma no conocida hasta ahora. Resulta ser el "negativo" de las téseras de cuatro dedos que también aparecieron en La Custodia [NA.01.03 y 04], además de la de Ciadueña, Soria [SO.07.01]. El cuerpo prismático mide 3,6 cm de largo; no conforma un prisma perfecto pues dos caras miden 1,4x1,2 cm de ancho y las otras 1,3x1,1 cm, siendo ligeramente más estrecha en la zona de ensamblaje o ajuste. El frente lateral cruciforme de unión con la pieza “hembra” no es plano, pues muestra una superficie cóncava. En el extremo opuesto a esta parte presenta una argolla anular de suspensión de 8 mm de diámetro que sobresale de la base plana cuadrangular, con lo cual la tésera mide en total 4,4 cm. Tiene un peso absoluto de 43,3 gramos.

 

Texto: memunos : telkaskum : kar


Tésera NA.01.13

Tésera que representa la cara derecha de un carnero. Está fundida a molde en bronce de gran calidad y seccionada longitudinalmente dejando a la vista una cara plana, que es la que se ha utilizado como campo de escritura. En la zona superior del cuello se ven tres incisiones que parece destinadas a ser la guía por la que se deslizaría la cuerda o cinta para asegurar el encaje con la otra mitad, que se efectuaría por medio de un machihembrado. La perforación atraviesa la pieza a la altura del cuello y un pivote o protuberancia muy deteriorada en la cara plana posterior o dorsal, un pasador de hierro, la atraviesa y aparece en la cara anterior en el hocico por debajo de la oreja, ambas realizadas con posterioridad a la fundición del bronce.

Texto: Tirgoku : am ateriko : bureska  Auka

Esta pieza es casi idéntica a las téseras [P.04.01], procedente de Cantoral de la Peña, con lectura loukestero : uisko / lanian̲-: k̲a̲s̲; [NA.08.02], procedente de las cercanías de Cascante, con lectura, u(bi)raka / kortika; y [SP.02.25] uentioko : slaniaz.

(imagen arriba: Tésera de Cantoral de la Peña)

(imagen arriba: Tésera de Cascante)

Datación por estratigrafía arqueológica, desde mediados del siglo II hasta el 76 a. e. Esta horquilla temporal comienza en el momento de la reubicación de la población indígena desde el cerro de Monte Cantabria, por imposición romana, tras la primera guerra celtibérica. El final del lapso temporal viene marcado por la violenta destrucción de la ciudad por parte de Sertorio en el 76 a.C.


OTRAS TÉSERAS DEL YACIMIENTO: 


Se pueden buscar tantas comparaciones con el indoeuropeo como imaginación disponible por el atrevido autor, pero en una zona rodeada o cercana a vascofonos es más serio optar como primera búsqueda dentro de la familia euskerica.