Caldas de Reis (en castellano Caldas del Rey) es un histórico municipio español situado al noroeste de la provincia de Pontevedra, en Galicia. Esta villa es especialmente famosa por su fuerte tradición termal y por ser una de las paradas más emblemáticas del Camino Portugués a Santiago de Compostela. El apellido "de Reis" (del Rey) rinde homenaje al emperador Alfonso VII, quien nació en la villa en el año 1105. "Celenis" o “Celenae” no son unas palabras nacidas de la lengua latina, sino la latinización del nombre de una voz indígena prerromana con las desinencias latinas /-ae/ e /-is/ siendo la raíz del topónimo CELEN (kelen en prerromano).
El origen de su nombre se remonta alrededor del siglo I d. C., cuando se organizó el uso de este manantial por los romanos y, debido a sus manantiales de aguas calientes la localidad se denominó Aquae Celenae.
- Plinio el Viejo (siglo I d.C.) los registró directamente con "i" escribiendo Cileni.
- Claudio Ptolomeo (Siglo II d. C.), en griego koine, registró la localidad con la denominación de Aquae Celenae, situándola como la capital o núcleo principal del territorio de dicha tribu
- En el Itinerario de Antonino (Siglo III d. C.) es donde aparece por primera vez y de forma exclusiva el término exacto Celenis, fijando la parada de la calzada romana (mansio) bajo la fórmula Aquis Celenis.

En los libros de historia y filología se aceptan Celenos y Cilenos como variantes totalmente equivalentes del mismo pueblo. Antes de la llegada de los romanos a la actual Galicia, la zona de Caldas de Reis estaba habitada por los cilenos. Eran un pueblo de cultura castreña (indígena) que ocupaba las tierras entre los ríos Ulla y Lérez. Cuando el Imperio Romano conquistó y organizó el territorio de la Gallaecia, adaptó el nombre de esta tribu a su propio idioma y gramática. Al fundar el asentamiento en torno a los manantiales termales, combinaron la palabra puramente latina Aquae ("aguas") con el supuesto genitivo plural latinizado del nombre indígena (Celenae).
La denominación genérica del Imperio a aquellos núcleos donde descubrían fuentes termales era formalmente Aquae Calidae (o Aquis Caldis). De hecho, muy cerca de Caldas de Reis, en el municipio vecino de Cuntis, existió otro asentamiento romano que los historiadores vinculan más directamente con el nombre específico de Aquae Calidae. Sin embargo, prefirieron bautizar oficialmente a este asentamiento rindiendo homenaje al pueblo nativo (Aquis Celenis). El concepto de "aguas calientes" no se asimiló en los registros escritos de la zona hasta principios del siglo XI.
Con la caída del Imperio, los habitantes medievales empezaron a referirse al lugar simplemente por su característica física más evidente, las aguas calientes. En documentos del siglo XI (en tiempos del rey Alfonso V), el lugar ya aparece registrado formalmente como “Kalidas” de puño y letra de los escribas medievales en dos diplomas notariales de la época del rey Alfonso V de León, concretamente en un privilegio real del año 1019 y una carta fechada en 1025. De Kalidas derivó directamente en el nombre actual de Caldas.

Aunque hoy en día nos llame la atención porque el alfabeto gallego y el castellano moderno no suelen usar la K para palabras patrimoniales, en los pergaminos de la Alta Edad Media (siglo XI) era una grafía habitual en la Península Ibérica para transcribir el sonido /k/ antes de las vocales "a", "o" y "u". La C romana suena igual que la K ibérica (Kelenae=Celenae).
Los KAPOROI
Claudio Ptolomeo los nombra "Kaporoí", escrito en su obra como Καποροί (ver circulo rojo de la imagen). La historiografía actual tiende a ubicar a los caporos en una franja más compacta, que discurre desde la desembocadura del río Ulla (el entorno de Padrón e Iria Flavia) hacia el norte, alcanzando la actual comarca de Santiago de Compostela. En ese territorio y sus márgenes inmediatos hay una inmensa riqueza hidrotérmica con múltiples surgencias y manantiales minero-medicinales explotados desde la época romana.

El subsuelo granítico de esta zona de Galicia facilita que el agua de lluvia se filtre a grandes profundidades, se caliente por geotermia y emerja con altas temperaturas y cargada de propiedades terapéuticas. Los focos de aguas termales más destacados dentro del territorio Kaporo y sus fronteras directas son los siguientes:
- Balneario de Compostela (Brión) en el valle de A Maia (pleno territorio de influencia septentrional de los caporos) con aguas mineromedicinales sulfuradas que brotan a temperaturas frías/templadas naturales (unos 17 ºC).
- Burga de Xermeade (Teo) en la ribera del río Ulla, en la zona de Pontevea que es una fuente histórica de aguas sulfuradas, cloruradas y sódicas.
- Fuente de las Burgas y Lavadero público en el centro de Caldas de Reis brotan aguas hipertermales a más de 50 ºC. El lavadero público es famoso porque permite a los peregrinos del Camino Portugués sumergir los pies de forma gratuita en agua caliente.
- Balnearios Históricos como el Balneario Acuña y el Balneario Dávila, cuyas instalaciones se remontan a los siglos XVIII y XIX sobre antiguas termas romanas.
- Termas de Cuntis con aguas que emergen hasta a 64 ºC.
La presencia de estas aguas calientes y medicinales no pasó desapercibida para los pueblos galaicos ni para los romanos, convirtiendo todo este eje viario y fluvial entre el río Ulla y Compostela en una zona de descanso y sanación desde hace más de dos mil años.
La raíz original con A (Kapor-) y su paso a Kopor- se explicaría mediante una asimilación o metafonía vocálica. En la fonética histórica cuando una palabra tiene dos vocales en sílabas contiguas, a menudo la segunda vocal altera a la primera para facilitar la pronunciación. La presencia de la O posterior (K-a-p-o-r-i) pudo "atraer" a la primera vocal, redondeándola de A a O, transformando Kapori en Kopori de forma natural en el habla cotidiana de la Gallaecia prerromana. Formas que posteriormente se verán en inscripciones funerarias dedicadas a jefes o miembros de la tribu donde se lee textualmente el nombre del populus como Copori, o nombres personales derivados como Coporus y Coporicus.
Varios filólogos señalan que el nombre Copori podría no ser de origen celta. El eminente filólogo gallego, catedrático de Filología Griega en la Universidad de Santiago de Compostela y un referente absoluto en el estudio de la onomástica y la hidronimia prerromana de la Gallaecia, analizó pormenorizadamente los nombres de las tribus galaicas. Al abordar Copori, constató la dificultad de explicarlo con nitidez exclusivamente a través de las leyes fonéticas del protocelta.

(Imagen: Plano en libro de Geografía de Estrabón en la Editorial Gredos)
Este etnónimo (Kaporoi) está libre de cualquier sospecha de filiación celtica por la presencia del sonido [p]. Hay que explicar que las lenguas célticas históricas han perdido la /p/ indoeuropea. De modo que la pérdida de /p/, actúa como huella dactilar definitoria y sine qua non, de una lengua céltica, atribuyendo la pérdida al protocéltico. En las lenguas célticas clásicamente llamadas britónicas o del grupo celta de p, como lo son el galo, el lepóntico y el bretón, transforman la labiovelar indoeuropea *kw en p, con lo que estas lenguas célticas, aun perdiendo la antigua p indoeuropea, poseerán con todo dicha oclusiva sorda por innovación; pero en las lenguas célticas llamadas del grupo celta de q, como lo son el irlandés y el celtibérico, conservan tal cual la labiovelar *kw, o la transforman, por pérdida del componente labial, en k, con lo cual dichas lenguas célticas carecerán en absoluto del sonido P. El ibero también carece de P, en cambio el baskonico (pre-protoeuskera) sí que la posee.
Cabe señalar esta coincidencia (o no) del gentilicio Kaporoi con dos voces que la lengua vasca esconde con raíz KAPO- las siguientes voces: KAPONADA (calorcito agradable) y KAPOSOTE (zambullirse, sumergirse); y desde un reconstruido *kapore por palatización de /K/>/ss/z/ y de /P/>/f/ sale: ZAPORE (temple, tierra caliente para sembrar) ; ALFORE y ALPHORE (ardor, vaho que despide la tierra los días de calor) ; ALPHORRA que es "vapor".

(imagen: plano vaticano de Ptolomeo, en rojo Kaporoi)
CELEN (kelen en prerromano).
¿Se podría asociar este KELEN a alguna proto raíz indoeuropea? En el protoindoeuropeo (PIE) no había una única palabra para "calor", sino raíces según el matiz:
- *gʷʰer- (El calor físico/templado): La raíz principal y más importante. De ella nacen termal/termas (griego), horno/fragua (latín) y warm (inglés).
- *tep- (Estar caliente): Dio origen al latín tepidus (nuestro adjetivo "tibio").
- *h₂eh₁- (Arder/Quemar): Vinculada al fuego directo y a estar al rojo vivo.
Con la primera opción, la raiz *gʷʰer-, el latín nos trae querquēra o querquērum (calentura con temblor), y que lo tenemos reflejado en otro balneario termal de la misma zona: AQUAE QUARQUERNAE (Baños de Bande).
La palabra castellana actual "calor" (del latín calēre) no viene de ninguna de estas tres y, dado que la fonología de -KA- y el vocalismo en [a] viola las reglas de formación de raíces PIE, proponen que podría proceder de una raíz independiente (*kelh₁-), aunque todavía es opción problemática y la debaten los lingüistas. El motivo de las dudas es que gelare (congelar), el adjetivo gelatus (helado) o "gelatina" sale indirectamente de la misma raíz (*kelh₁-), lo que constituye una de las paradojas de la lingüística.
"Celenis" o “Celenae” no son unas palabras nacidas de la lengua latina, sino la latinización del nombre de una voz indígena prerromana con las desinencias latinas /-ae/ e /-is/ siendo la raíz del topónimo CELEN (kelen en prerromano).
La terminación latina -ae pertenece a la primera declinación del latín y cumple funciones muy específicas: Genitivo singular para posesión ("de Celen"); Nominativo plural para nombrar a las mujeres o elementos de un colectivo en femenino (Celenae) o Locativo / Dativo par nombres de ciudades o villas que el latín trataba gramaticalmente como sustantivos en plural (plurale tantum), como ocurre con Athenae (Atenas) o Romae (en Roma).
Aunque creen que la raíz de este término pertenece al nombre de la tribu indígena, la palabra funciona dentro del latín como un adjetivo o sustantivo en caso declinado (un ablativo/dativo plural o una variante de genitivo) para poder integrarse en la toponimia oficial del Imperio Romano (como aparece en el Itinerario de Antonino). Todo apunta a que este topónimo que nos trae hoy aquí tenía otras cualidades más evidentes que las meramente termales.

(imagen humeante de las termas romanas AQUAE QUARQUERNAE en Baños de Bande)
Los manantiales de Caldas de Reis generan un vapor muy visible durante el invierno. Este fenómeno es especialmente llamativo en la Fuente de As Burgas y en el cercano Lavadero Termal. El agua brota de la tierra de forma constante a una temperatura elevada (entre 45 °C y 50 °C) y en invierno, los días y las noches en Caldas de Reis suelen ser bastante fríos y húmedos, al entrar en contacto el agua caliente con el aire frío del exterior, se produce una rápida condensación que crea una densa nube de vapor constante sobre las fuentes.

Para los peregrinos y visitantes, ver salir este vaho del agua en los meses más fríos es un espectáculo visual muy reconfortante, transformando el rincón histórico de la villa en un escenario casi mágico.
El sufijo genitivo (-en)
La raíz semántica original del nombre del pueblo era Cel-, y la que presenta añadió el sufijo -en- (o -in-), dando lugar a celenos o cilenos.
El estudio de Javier Velaza (2009) en Palaeohispanica hace referencia a palabras que terminan en la consonante nasal /-n/ en posición final absoluta (es decir, cuando la palabra se acaba en seco en esa letra, como ocurre en la ibera Kelin o la vascona Bentian. Apunta Velaza, el celtibérico y las lenguas célticas de la península no admiten que una palabra o una raíz nominal termine a secas en /-n/ en su forma de sujeto o enunciado básico. Por el contrario, un final abrupto en /-n/ (como Bentian o la célebre desinencia de genitivo plural vascona -en) es un rasgo fonético típicamente vascónico/aquitano/ibero.
Este tipo de sufijo es muy común en la iberia antigua para crear etnónimos (nombres de pueblos o tribus). En la lengua íbera existen topónimos y nombres de cecas terminados en /-n/, (Kelin, Bentian, Olkairrun). En el íbero, acabar palabras en -n (o en el sufijo colectivo/etnónimo -sken) es un patrón morfológico habitual; Ikalesken , Urkesken.
Lo que Velaza resalta como "inexistente en celtibérico" es que una palabra añada una consonante nasal desnuda al final para marcar una función gramatical. El celtibérico, al ser una lengua indoeuropea, necesita cerrar esas marcas gramaticales con una vocal o una silbante (como -os, -om, -is).
Kelin / Kelen
Kelin (Caudete de las Fuentes-Valencia) era la romana Caput Aquae ("Cabeza de agua") pero no era un poblado ibero conocida por tener aguas termales, era conocida por una fragua soberbia y que está perfectamente documentada permitiendo reconstruir cómo los íberos dominaban la metalurgia del hierro en el interior valenciano.
En una de las fases del yacimiento, los arqueólogos excavaron un espacio productivo que había reocupado un antiguo horno de alfarería. Al destruirse este, los íberos construyeron encima dos estructuras consecutivas de reducción de hierro (hornos para extraer el metal desde el mineral bruto). Justo al lado de los hornos de reducción, se localizó el área de forja completo de las herramientas fijas de trabajo. Los análisis metalográficos y el volumen de restos (óxidos de hierro y escorias) sugieren que Kelin controlaba la cadena operativa completa desde la extracción del mineral en minas de la zona, la fundición del mineral, hasta el producto final en la fragua. Y esa fragua soberbia generaría mucho humo, tanto como para poner nombre al enclave (KEL).
Otra ciudad que concentraba grandes talleres con hornos y fraguas destinados a la fundición y acuñación masiva de monedas de bronce que circulaban por toda Hispania fue la ilergete Kelse, tanto en su etapa ibérica como en su etapa romana (Celsa). CELTI (“peñas negras” en Peñaflor) en la bética también tiene la misma raíz KEL- (Keltoi, Celtici,,).
En vasco KELDER es algo “ahumado” tiznado, denegrido, hollín; también mismo significado KELAR (AR = piedra; KE = humo; EL=cercanía/elevación) significando literalmente “Piedra como Humo” o “Piedra Semejante a Humo” (escoria).

El vasco tiene para decir "niebla" las siguientes voces: LAINO, LANAIZE, LANAPE, LANBRO, LANGAR, LAXURDA, AINTZIGAR, AIÑO; y KELAIÑO para decir "humarada" o "columna de humo".
Humo en otras lenguas
Los humanos se veían afectados por el humo, y eso les provocaba tos. El sonido de la tos se representó como khe y, mediante un cambio semántico natural, también llegó a designar al humo. khe es un término muy antiguo, expresión proto-europea, universal y prehistórico. El término khe como ''tos / humo'' se encuentra desde el Cáucaso: Circas k'e como ''humo'', Chech khe es ''tos'', Avar q:é-, Dargwa qhe, Sandzhi q:eh, Nakh qxe es ''fuego''. En birmano khewh es ''humo''; en Lau-chang khe es ''quemar''. Los Inuit dicen eke ''fuego''. En lenguas hokanas de los indígenas americanos qhe es ''humo''; el rauch alemán proviene del antiguo nórdico reykr (suena de forma muy similar a "REI-kər"), pero el más interesante es el egipcio antiguo khet es humo; la palabra para el color negro es kem , y kemet se traduce literalmente como "La Tierra Negra"; En Touareg kel es "la gente o el pueblo" , teqqet es "quemar" y eqqed es "quemarse". En vasco KE / EKE es "humo" del hogar. En latín “fumus”, “nebula”

( imagen: humeante Lavadero termal de Aquae Clelenae)
Kelin y Kelen tienen dos cosas en común, una gran fuente y el “humeante” paraje. Aquae Celenae significa “agua humeante”.
Bibliografia
- GALICIA EN PTOLOMEO, Luis Monteagudo
- https://es.hispanopedia.com/wiki/Itinerario_de_Antonino
- Callaica nomina: Estudios de onomástica gallega. Moralejo Álvarez, J. J. (2008). Fundación Pedro Barrié de la Maza.
- https://www.bibliotecadigitaldeandalucia.es/catalogo/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=90099
- Plinio el Viejo. (Siglo I d. C.). Naturalis Historia (Historia Natural).
- Estrabón. (Siglo I a. C. - Siglo I d. C.). Geografía. Editorial Gredos.
- Claudio Ptolomeo. (Siglo II d. C.). Geographia (Κλαυδίου Πτολεmaίου Γεωγραφική Ὑφήγησις).
- https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_Celtic_place_names_in_Galicia#cite_ref-81