Páramo es una voz de origen PRERROMANO usado en la mitad occidental del Norte de la Península y a primera vista no parece vasco, ni ibero, ni céltico, por eso se plantea que pueda proceder de otra lengua de iberia, pero no sabemos acertar cuál es esa lengua o si realmente es o no indoeuropea. Hemos visto como son las fuentes en los páramos, y hemos encontrando similitudes constructivas con las infraestructuras destinadas a contener el agua pluvial en las cañadas de cultivo y en los azudes de regadío en los ríos (IBAR), nos proponemos una búsqueda de otra etimología desde otra lengua.

No proviene del latín clásico Parămus sino de los idiomas que hablaban los pueblos indígenas de la península ibérica antes de la llegada de las legiones romanas. Los romanos escucharon esta palabra de los pueblos nativos de la actual provincia de León, Galicia o Burgos y la registraron en piedra. La prueba epigráfica más antigua conservada de este término es una inscripción latina sobre un altar votivo encontrado en Tarragona (fechado en el siglo II d.C.), dedicada por un funcionario romano que había estado destinado en el norte peninsular:

«...VBI PARAMVS EST»

 (...allí donde está el páramo).

La mayoría de los lingüistas coinciden en que la palabra nace de la raíz reconstruida indoeuropea *par- o *pār-. Su significado original era "igual", "plano", "llanura" o "nivelado". Pero no todos los terrenos lisos o planos son llamados páramos. El significando de “paramo”, según la RAE, es un Terreno Yermo, Raso y Desabrigado, sinónimo de Desierto, erial, estepa, yermo, baldío, meseta, arenal, landa. En resumidas cuentas, un terreno SIN AGUA a la vista.

(Paramo de Masa)

Se da por buena la etimología indoeuropea, aunque me parece una decisión tomada muy a la ligera. No tiene sentido que los hablantes prerromanos ibéricos adaptaran una raíz indoeuropea *pār- usada para calificar a algo como “igual, plano, llanura, nivelado” y fijarla directamente en param-us (-us seria la desinencia latina) para nombrar a un terreno como “yermo y desértico”.

Francisco Villar explica que el término deriva de una raíz indoeuropea (*pṛh₂-mo-) que significa "lo que está delante", "primero" o "lo más alto". Como explicaremos, en las lenguas celtas peninsulares, la P indoeuropea desaparece, sin embargo, Villar argumenta que el término se conservó en el sustrato de una lengua indoeuropea muy antigua (una lengua precéltica) en el cuadrante noroeste de España.

TOPONIMIA IBÉRICA y OTROS.

Como dice Segundo Mascaray, el topónimo o hidrónimo ibérico es un retazo de la conversación y cumple siempre dos funciones: identificativa y descriptiva. Un topónimo prerromano siempre presentará los dos elementos, la forma y el contenido. La forma es generalmente una composición y algunas veces se trata de derivaciones, con raíz y afijo (cerca de, lejos de, encima de, debajo de, sobre, encima, soleado, liso, montaña, etc). El contenido es el elemento característico del lugar (agua, piedra, arbol, etc). Pero todo se vuelve oscuro cuando uno no comprende el idioma base con el que está formado el topónimo.

DESIERTO.

Si este YERMO o DESIERTO es la verdadera descripción de un “paramo”; ¿dónde se esconde el agua de lluvia?

Los páramos son el resultado de una estructura geológica "de sándwich" muy particular, que funciona como una inmensa esponja de piedra. En los páramos calcáreos de la península ibérica, como los de Burgos, Palencia o León tienen esta estratigrafía:

  • La parte alta del páramo es una superficie plana, seca y desabrigada hecha de piedra caliza (una roca rica en carbonato de calcio). Cuando llueve o nieva, el agua no corre por la superficie formando ríos porque la caliza está llena de grietas y fisuras. El agua se infiltra verticalmente de forma inmediata, desapareciendo de la superficie. Por eso la parte superior del páramo siempre parece estéril y desértica: el agua no se queda arriba.
  • El agua filtrada desciende por el interior de la gran meseta caliza disolviendo la roca con los siglos, creando galerías, cuevas y conductos subterráneos (un relieve kárstico). El interior del páramo se convierte en un almacén gigante de agua subterránea.
  • Bajo la gran capa de caliza protectora del páramo siempre hay una capa inferior hecha de arcillas. Material completamente impermeable que el agua no puede atravesarla. Al llegar a este punto, el agua subterránea choca contra la arcilla y se ve obligada a dejar de descender, acumulándose y buscando una salida horizontal hacia el exterior.

¿Cómo y dónde brota el agua en las fuentes?

El agua termina saliendo a la luz en los cortados, loras o laderas escarpadas que delimitan el páramo, justo en la línea exacta donde la caliza superior toca a la arcilla inferior. Estas fuentes tienen características muy reconocibles:

  • Manantiales de ladera: El agua brota de golpe en los flancos de la montaña, a menudo saliendo directamente de pequeñas cuevas o grietas de la roca (vías de descarga kárstica).
  • Caudales estacionales o "fuentes de rebosadero": Muchas de estas fuentes son espectaculares en primavera o tras grandes lluvias, ya que el agua acumulada dentro del páramo "rebosa" por los canales superiores. En verano, cuando el nivel del almacén interno baja, estas fuentes de ladera pueden disminuir drásticamente su caudal o secarse, mientras el agua sigue saliendo solo por los puntos más bajos del valle.

Son aguas muy duras (calcáreas) por haber estado retenida disolviendo la roca caliza del interior del páramo, el agua de estas fuentes sale muy limpia, pero con un altísimo contenido en calcio y minerales (agua dura). Con frecuencia, al salir al aire y perder presión, el calcio se solidifica alrededor de la fuente creando formaciones de roca porosa llamadas tobas o travertinos. Ese es el motivo por el que los romanos construyeron dos acueductos diferentes para abastecer al importante asentamiento romano cercana a Sekisama, donde hoy esta Sasamon, y que sirvió como campamento al emperador César Augusto durante las guerras cántabras. (Seki-is-ama > Sasamon)

Las fuentes de los páramos son surgencias laterales de rebosadero, vamos a ver algunas cercanas al páramo donde se sitúa de Sasamon. Un pueblo que hace 2.200 años era habitaba por los turmogos y que llamaron a su ciudad principal SEKISAMA

Fuente Encimeras 

Fuente Quintaneja

Fuente Campana

Fuente Rabera

Fuente Utero

Fuente San Miguel

Fuente Marramiz

Fuente Villamoron (romana)

Fuente Fuentina

 Fuente Zamudio (Monzón de Campos)

Filiación lingüística de Paramo

Descartada la latina, haremos lo mismo con su filiación celtica para esta voz peninsular, no por la presencia de P sino por la presencia de un hidrónimo AM/AMA. En Irlanda, en Britania, en Galia, en Italia, en la Germania meridional, en los Países Bajos, en Galatia y en Hispania, las lenguas célticas históricas han perdido la /p/ indoeuropea y el consenso de los lingüistas ha establecido la pérdida de /p/, como huella dactilar definitoria y sine qua non, de una lengua céltica, atribuyendo la pérdida al proto-céltico.

Las lenguas célticas llamadas del grupo celta de P, (el britonico, galo, el lepóntico y el bretón), transforman la labiovelar indoeuropea *kw en P, por lo que estas lenguas célticas, poseen ducha oclusiva sorda por innovación (como el euskera). Pero las lenguas célticas llamadas del grupo celta de Q, como el irlandés y el celtibérico, conservan tal cual la labiovelar *kw, o la transforman en k, por ello estas lenguas célticas carecen en absoluto del sonido P.

En sánscrito existe exactamente la misma secuencia de sonidos, pero es una coincidencia lingüística absoluta (un falso amigo). No existe ninguna relación histórica, etimológica ni geográfica entre el "páramo" ibérico (geográfico) y la palabra sánscrita. En sánscrito, la raíz es parama (परम), que se traduce como "supremo", "el más alto", "máximo", "absoluto" o "excelente". En la espiritualidad y la filosofía hindú, la raíz param o parama se antepone para describir conceptos absolutos de la divinidad:

  • Paramatma (परमात्मा): El Alma Suprema o Espíritu Universal.
  • Paramshiva (परमशिव): La realidad última o el Shiva supremo.
  • Parampara (परम्परा): Linaje espiritual o la transmisión directa de conocimiento del maestro más alto al discípulo.

Mientras que el páramo hispánico nació en los campos fríos del norte de la península ibérica para describir la tierra baja, yerma, desierto, erial, estepa, baldío, el párama de la India nació para describir el estado más elevado de la existencia y la moral.

Para verlo desde una voz euskérica el problema surge cuando los vascólogos indican que la /p/ es un sonido ausente (o extremadamente marginal) en las raíces originales del proto-vasco reciente (la lengua vasca antesala del euskera aquitano). Fase del euskera que estaba siendo reconstruido sin testimonios directos hasta la mano de Irulegi. Parece extraña la ausencia de P en el proto-vasco porque sí que está (marginalmente) en el ibero, apareciendo en el bronce de Ascoli soldados vascones e iberos de la cuenca media del Ebro con antropónimos con P. Los escribas romanos inmortalizaron antropónimos con P como Bilos-per un jinete de la ciudad de Salduie (la actual Zaragoza), Nalbe-pen y Estopeles jinete Ilerdenses (Lérida) (Estopeles Ordinnas f.)

Este bronce de Ascoli demostró que los íberos del Valle del Ebro usaban con normalidad nombres propios con P en el 89 a. C. En cambio, en las inscripciones vasconas de la misma época, que son escasas, no sabemos si tenían o no tenían componentes con P.

 

Los estudios de la reconstrucción interna del vasco (liderados por lingüistas históricos como Koldo Mitxelena o Joseba Lakarra) dicen que el sistema de consonantes oclusivas del proto-vasco estaba desequilibrado, en comparación con las lenguas vecinas. Existían variantes fuertes y débiles: la T y la D, la K y la G, pero solo existía la B como fonema débil nativo. La P (que habría sido la bilabial fuerte) no formaba parte del sistema regular.

Nos dicen así que el sonido P que escuchamos hoy en el euskera moderno entró en el idioma a través de tres vías principales y posteriores a la etapa del proto-vasco:

  1. Préstamos masivos del latín y lenguas romances o como evolución (fonética combinatoria)
  2. Contacto de consonantes. Para la boca humana es mucho más fácil pronunciar dos sonidos sordos seguidos que pasar bruscamente de uno sordo (tz) a uno sonoro (b). Por pura economía del habla, la TZ arrastra a la B hacia su versión sorda, que es la P. (EZ-BAI > EZPAI > EZPAIN = "labio").
  3. El uso expresivo o afectivo (Palatales y diminutivos) El euskera utiliza la mutación de consonantes para crear hipocorísticos, diminutivos como TTIPIA (pequeño). En la toponimia menor (nombres de caseríos, parcelas o términos locales), muchas B se transformaron en P por motivos afectivos o expresivos de los propios hablantes a lo largo de los siglos. Nombres de caserío como Paúl o Pipaón responden a evoluciones fonéticas romances o adaptaciones locales tardías.

En resumen, afirman que el euskera tomó y generó la P en etapa moderna. Algunos modelos alternativos recientes, como el de Juliette Blevins, proponen otra hipótesis minoritaria en la que sí existió una variante aspirada \(*ph\).

 

En el euskera patrimonial, no aparece ni una sola raíz primitiva RECONSTRUIDA que muestre indicios de haber tenido una /p/. La hipótesis de una lenición antigua fuera la causa de la escasez de la P es viable, esta consonante habría sobrevivido al menos al principio de las palabras (es posición fonética fuerte donde la lenición no suele actuar). Sin embargo, cuando entraron palabras del latín con P inicial, el euskera las sonorizó sistemáticamente a B al inicio de palabra (pacem > BAKE).

En posición intervocálica el euskera mantuvo la P del latín intacta en préstamos más tardíos (saporem > ZAPORE, caponem > KAPOI). Esto demuestra que el euskera de la época romana era perfectamente capaz de mantener una P en medio de una palabra sin suavizarla. Si hubiera tenido una tendencia interna e irresistible a suavizar las P en B, ZAPORE habría evolucionado a *zabore, y ESKILARAPEKO habría pasado a *eskilarabego, cosa que no ocurrió.

También BEKO y PEKO son formas vascas para decir “el de abajo”. -PE y -BE como sufijos con núcleos semánticos de Bajura, Inferior, Soterrado, Sometido. 

Es una asimetría muy rara en la tipología lingüística la que se propone con ausencia de P en el proto-vasco cuando la toponimia está llena de P. Tipológicamente, es muy raro que una lengua tenga oclusivas sordas para los dientes (*t) y el paladar/velo (*k), pero no para los labios (*p).

¿Qué sucede con la P en etapas anteriores al proto-vasco?

Joseba Lakarra sostiene que en una etapa anterior al protovasco, la lengua SÍ tenía el fonema *p. Lakarra postula que el pre-protovasco era un sistema perfectamente regular con la tríada completa: *p, *t, *k.(el pre-protovasco es el euskera hablado en tiempos anteriores a la llegada de los celtas).

El desgaste e historia de la lengua no vino de factores externos, sino de su propia evolución interna, que al empezar a encadenar y soldar esos monosílabos para construir palabras largas, el sistema fonético original colapsó. Parece que la *p inicial se volvió h, las *t pasaron a ser ts/tx y los choques de fonemas crearon las consonantes dobles. Para Lakarra, la falta de *p inicial en el euskera histórico no es una propiedad nativa eterna de la lengua, sino el resultado de un largo proceso de desgaste y evolución fonética que eliminó un sonido que originalmente sí existía en el pre-protovasco. Los idiomas proto-afroasiáticos también contaban con el fonema P y la mayoría sufrieron la misma perdida, o transformación a F.

Podemos proponer dos variantes etimológicas: una simple desde una lengua baskonica (pre-protovasco) con P y otra más compleja con innovación de P.

PAR-AMA-us.

La evolución fonética directa de *parama es PÁRAMO con cambio a -us y -o finales romances. Lakarra propone que en el pre-protovasco existían raíces Monosilábicas (CVC) con *p. Nos da el ejemplo *pan / *pin (para el verbo "poner") > IPINI. *put / *puk (forma redondeada, abultado o parte corporal); *piz (encender o animar); y por reduplicación (*pVP-) como PAPAR (pecho).

Siguiendo esta estructura con P (*p+Vocal+r) podemos intuir que significaba algo relacionado con "hacer salir", "brotar" o "expulsar".  Aun a riesgo de acercarnos a raíces indoeuropeas solo pueden ser casualidades puesto que están en el vasco como onomatopeyas reduplicadas tomaremos el ejemplo de PARPAR (que sale a borbotones) es algo que “sale de adentro”. UPARR-ATS (eructo) donde el ATS (olor desagradable) es expulsado .

La uña (AZAZKAL) también aflora desde el interior a veces, siendo un ATZA-PAR (garra, garfa, zarpa, presa) aquellas uñas corvas, fuertes y agudas que los animales poseen “escondidas”, y las “hacen salir” como arma o herramienta. Aquí se puede ver cierta polisemia (escondido), PARRAU (eremita, ermitaño, anacoreta) o PARTZ (liendre) como elementos escondidos. 

La raíz *par en posición intervocálica *i-par-a,  y que tras dar salto a la aspiración (*p > h) da *ihara hoy la podemos ver, tanto en IAR como EAR, que en euskera es “árido, seco, yerto, marchito” idéntico significado del castellano “paramo”. Una "aceña" o ceña (un tipo de fuente con rueda elevadora o cangilones muy típica en páramos) en euskera es IARA o también EIARA, EIHARA.

(Ceña / IARA , EIHARA)

Tanto *par-ama como *pear-ama serian factibles. El hiato de dos vocales se asimila rápidamente en favor de la vocal más fuerte. En el paso del bretón o el galés medieval, las vocales idénticas o contiguas se funden (monoptongación): pear > par. En el francés antiguo, esa secuencia pear- se contrajo eliminando letras intermedias y evolucionó hacia permain o parmain (el inglés tiene su famosa variedad de manzana, pearmain).

El vasco se comporta igual a las celticas. De hecho, es una lengua propuesta como otra lengua de sustrato para el proto-celta. El euskera antiguo tendía a simplificar los grupos de vocales consecutivas para facilitar la pronunciación. El diptongo o hiato "ea" en el habla cotidiana se unificó y se redujo a una sola vocal limpia, la "a". Pérdida de la "e" débil se ve en la transición de Bearan a Baran, la primera vocal ("e") perdió fuerza y desapareció, dejando únicamente la "a" tónica: Bearan->>Baran- (Barandika, Barandiaran, Baranbio, Barango, etc.). 

*par-ama>*párama>páramo significará Agua Escondida Abajo.
*pear-ama>*párama>páramo significará Agua Expulsada por Abajo.

Por innovación de P desde K.

Puede que el proto-vasco no tuviera P simplemente porque nunca la necesitó para comunicarse, recordándonos que cada lengua es un universo único que no tiene por qué imitar a sus vecinas. Pero vemos que el euskera toma la P por innovación, para crear por ejemplo hipocorísticos (diminutivos), y puede que el proto-vasco lo hiciera también de la misma forma que el galo, el lepóntico y el bretón, o fomentara en el sustrato de estas esa transformación de la labiovelar *kw en p. 

Por ejemplo, está claro que la *K del vasco pasa a P, mostramos voces en donde estas formas significan “pequeño”:

  • TTIKI / TTIPI
  • TIKI / TIPI
  • XIKI / XIPI
  • TXIKI / TXIPI
  • TXAKAR / TXAPAR

La labiovelar sorda *K se adelanta a los labios y se convierte en una P. Sin embargo, prefijado con la vocal inicial i- activa una ley fonética llamada síncopa por acento.

 

IKU

El primer árbol cultivado para la agricultura en la historia de la humanidad, incluso antes que el trigo o la cebada es la higuera, IKU en vasco. En griego antiguo se denominaba originalmente συκέα (sykéa) o συκῆ (sykē), en latín se llama ficus. En lenguas bereberes o tamazight la higuera recibe el nombre de tameɣrust. El higo fresco se le llama tameasist (guarda raíz del acceso/fuente de agua T-AM) y el fruto seco tazart (no guarda raíz de agua AM). Su principal característica es la SOMBRA, como todas las laderas elevadas que son muy sombrías en su parte norte. ZIRRIKU (escondrijo); KUIKA, KUIKUIKA, KUKUKA, KUKU-MIKU (al escondite). IKUS en vasco es ”ver” o algo “visible” (Fuera de la Sombra < *iku-us), y siguiendo k>P nos da IPUI (fabula, ficción, mito, leyenda, embuste, mentira, cuento) que no es más que “algo sombrío u oscuro”.

 

IPAR/norte

IKI/EKI es el “sol” y este IKU es un espacio “sombrío”, tanto como la parte norte de una Montaña (AR): IKU+AR > *ikwar > IPAR, que es “tramontano”, norte, septentrión, viento norte, resumiendo, la parte sombría de la montaña.

Los lingüistas históricos (como Koldo Mitxelena o Larry Trask) demuestran que la palabra nativa del euskera moderno para decir "Norte" es, precisamente, IPAR (o IPHARR en los dialectos del norte), esto parece un sin sentido si el protovasco no presentaba P.

En Alicante, el poblado costero Calpe (Gibraltar también era Calpe) tiene su “peñón del norte”, que es llamado Ifach (iphach) en donde -ach/ATX/AS/AX/AR es en vasco “peña”.

 

Sorprenderá a muchos saber que IKU es también raíz de agua (presenta vocal i), concretamente como “contenedora o locativa en el agua”. En euskera tenemos en variantes dialectales para fregar voces como: IGURTZI, y en el bizkaino también IKURTZI e IKUZI; a la tabla de fregar es IKUZOL y al fregar “ligeramente” o darle un agua decimos IKUZI BAT EMON.

 

IKU-AR

De la proto-raíz UA deriva prefijado con un radical Locativo (K) KUA y GUA (p/t/k>>B/D/G), KUA es algo inmóvil y GUA es algo con movimiento expansivo, que nos puede alcanzar (GU/nos), y es sinónimo de Crecer, Aumentar de tamaño, Hincharse, Hacerse Grande, Elevarse, amontonarse, Apilarse, etc.(guacho, guaje, etc.). En el euskera el agua también es “i” (ITSASO, IBAI, etc), que sufijándolo a esta proto-raíz /GUA/ el euskera nos da la voz actual GUAI, y que, según Diccionario de Azkue es un Flujo Rápido del Mar o una Marea grande, Crecida de mar, rio o bahía (también lo es GOAI).

AR es también en euskera una de las formas de llamar a la Arena y a la Piedra. Y si este flujo rápido de agua, crecida o marea trae residuos de aluvión (arenas, gravas) la /i/ se torna en /ar/, resultando este GUAR. Significa y describe una Corriente de Aluvión. Por similitud semántica lo tomamos como Barranco de rio, Rambla, un Agua que se mueve entre las Piedras.

Prefijado estas raíces con i: *iguar / *ikuar.

Etimología de Paramo desde *ikuar-ama

La palabra reconstruida *ikuar, desde la fonética del protovasco (según Koldo Mitxelena y Joseba Lakarra), vemos que el resultado sería PAR, y lo haría desde un IBAR/IPAR, debido a estas reglas del idioma: 

  1. En el protovasco y euskera arcaico, las consonantes oclusivas sordas (como la K o la T) situadas en posición intervocálica sufren una debilidad extrema hasta desaparecer por completo (síncopa).*i-k-u-ar, la K se encuentra atrapada en medio de las vocales por lo que la boca relaja la articulación y la borra. *ikuar > *iuar 
  2. El euskera antiguo elimina los diptongos largos con choques bruscos de vocales (hiatos). Cuando un semivocal labial como la U queda atrapada entre la e/i- y la -a-, la boca la endurecía mecánicamente para convertirla en una consonante que sirviera de puente. La versión consonántica natural de la U en los labios es la B:  ARAUERA >> ARABERA ; EGIN NEUAN >> EGIN NEBAN ; DEUA >> DEBA; y este *iuar pasara directamente a IBAR.
  3. La expresividad o reforzamiento consonántico hace que la oclusiva labial débil /b/ se transformaba en la labial fuerte /p/. IBAR>IPAR
  4. Perdida del prefijo i-, del que investigadores del protovasco (Lakarra / Bengtson) defienden que era un antiguo prefijo fósil de clase para cosas inanimadas o de la naturaleza, y palabras como IBAR (valle), IBAI (río) o ITURRI (fuente) proceden de raíces prehistóricas donde la i- inicial. Nos indica Venneman en su tesis hidronimica, que se pierde esta vocal inicial por influencia celtica o indoeuropea. IPAR>PÁR-

En el universo del protovasco, una estructura como *ikuar que colapsa hacia el centro deshaciéndose de la K y apoyándose en la B, dando lugar a IBAR (Vega, ribera; margen, orilla de rio; nava, llano, llanura, planicie entre montañas; arroyada, barranco; Pozo profundo, Presa).

La perdida de vocal inicial (propuesta por varios) genera en vasco la palabra:

  • BARRADERA: canal, exclusa, presa, compuerta, dique; malecón, muelle, muro de contención.
  • BARADERA: compuerta del saetín o exclusa de agua, exclusa, presa, malecón, murallón y terraplén.
  • BARTA: charca de agua y fango, charca pequeña, terreno pantanoso, lodazal, llamargo (llamargo es palabra típica del asturiano y del leonés).

Si en el euskera antiguo, para intensificar el significado de una palabra, los hablantes endurecían mecánicamente las consonantes débiles. Así, la oclusiva labial débil /b/ se transformaba en la labial fuerte /p/, como:

BARTA > P(h)ARTA (asimilación sonora).

Este vasco BARTA que es barro, cenagal, pantano; en dialectos vascos: BARTALE (Sal) pantano; PARTA (BN) cenagal, pantano; PHARTA-TEGI (L) cenagal; PHARTA-TSU (L) fangoso ; PHARTA-ZILO (L) fangoso. Tiene formas dialectales (romances): barta, bardo (en Cataluña es barro ), Su derivación desde *barrum (latino) es poco plausible; en cualquier caso, no es latín (AT IX 852; Azkue 289, 890; OEH PARTA 2; FEW 163: ss.).

Si la palabra original en euskera hubiera sido PARTA, los idiomas romances vecinos (gascón, aragonés, catalán) habrían heredado una /p/ inicial. Sin embargo, toda la periferia pirenaica conserva la consonante sonora original: el gascón barthe, el aragonés bardo y el castellano barda. El ensordecimiento a PARTA es, por tanto, una mutación exclusiva e interna de algunos dialectos del euskera.

 

IKU > IPU

También se da en el vasco este tipo, Relacionado con el agua, y la naturaleza de los bordes parcelarios tenemos:

  • IPURA: borde no labrado, orilla, cenefa, banda, faja.
  • IPULAR: borde no labrado, cañaveral, cañota.

*ikuar-ama > *ibarama > *párama *páramo

 

P (foránea?) y AMA

Cuando el latín invadió territorio baskofono y trajo miles de palabras nuevas con P, supuestamente el proto-vasco se vio obligado a cambiar, aprendiendo finalmente a pronunciar la P para no deformar los préstamos modernos. Paralelamente, vemos que el vasco fabrica la P desde la K / B. Otra posibilidad es que la P en toponimia e hidronimia puedan ser rastros de otra lengua anterior, indoeuropea o no, que compartió espacio con el proto-vasco o una etapa anterior.

La pregunta es: ¿¿Fueron los latinos los únicos pueblos en “invadir” iberia??

Tanto el bereber, el fenicio, hebreo como el árabe pertenecen a la gran familia de lenguas afroasiáticas y los lingüistas que reconstruyen el idioma proto-afroasiático sostienen que este sí contaba con el fonema P.

A lo largo de miles de años, las distintas ramas de la familia experimentaron un proceso de debilitamiento del sonido o lenición:

  • El idioma fenicio perdió el sonido P, en las etapas más tardías (de manera muy marcada en su variante cartaginesa o púnica), el sonido P tendió a pronunciarse en muchos contextos como una F.
  • El hebreo mantuvo el doble sonido [p/f] en su letra pe.
  • El árabe actual perdió la P, la letra equivalente evolucionó hacia el sonido F , y el sonido P la reemplazan de forma natural por el sonido /b/.
  • El bereber (llamado correctamente tamazight) perdió la P. El sonido oclusivo bilabial sordo P se suavizó en la rama del proto-bereber hasta convertirse en sonido F.

Según el eminente filólogo y lingüista español Antonio Tovar, la relación genética entre el vasco (euskera) y el bereber es muy remota, situándose en los albores del neolítico (hace unos 8.000 años).

Antonio Tovar público “EL EUSKERA Y SUS PARIENTES” (1959) y en COMPARACION: LEXICO-ESTADISTICA Y TIPOLOGIA (1961) fue el pionero en aplicar el método léxico-estadístico de la Lista Swadesh para estudiar los orígenes del euskera, arrojando conclusiones muy específicas en comparación con las teorías de su época. Su cálculo matemático (Glotocronología) al cruzar la lista de vocabulario básico, se descubrió que el vasco compartía un porcentaje de coincidencias de entre el 9,6% y el 10,8% con diferentes variantes del bereber (como el bereber del Rif o el del Sus). Tovar, sobre estos temas, había escrito que el vascuence «podía ser una lengua mixta de elementos africanos, que tiene en común con el beréber, y de elementos euroasiáticos, que pueden pervivir en lenguas caucásicas u otras» (Tovar 1997: 57)

Un 9,6% no es un árbol genealógico familiar, sino el rastro de contacto, comercio y asimilación de poblaciones en la prehistoria profunda (un fenómeno conocido como Sprachbund o área de convergencia lingüística). Cuando los lingüistas como Antonio Tovar hablan de un posible Sprachbund prehistórico en el Mediterráneo occidental, sugieren que el protovasco, el íbero y el antiguo bereber no eran de la misma familia, pero comerciaban tanto entre sí que compartieron rasgos (como el sistema para contar de 20 en 20 o la estructura de algunos pronombres) antes de que la expansión de las lenguas latinas y celtas los aislara geográficamente.

 

¿¿Y que tiene en común los vascos, la Celtiberia, iberia en general y las lenguas afroasiáticas (bereberes incluidos)??

Tienen en común el hidrónimo AMA o AM que vemos también aquí.

A esa fase antigua ibérica la llamamos fase LIGUR. Si tenía sonido P o no lo tenía, no lo sabremos, pero sí que sabemos que disponía un hidrónimo -AM.

Y aquí los tenemos como AGUA y no un superlativo céltico.

Entre Sasamon y el Pisuerga aproximadamente, en pleno páramo y Tierra de Campos:

  • AMPUDIAS (Palencia) Se situan al borde de la llanura donde salen las aguas subterraneas.

  • AMPUDIA
  • VALAMBRO
  • AMUSCO
  • TAMARA (como los ríos gallegos)
  • TAMARA DE CAMPOS
  • AMAYUELAS

  • ZAMUDIO (idéntico al bizkaino)
  • LAMANCA
  • LAMAMBRA
  • LAMARAÑA
  • LAMARUJILLA
  • LAMANGADA
  • LAMARNIA
  • Pozo URAMA (tautologia ur-ama)
  • ZAMARRA
  • SASAMON

PÁRAMO (<*ikuar-ama ) significa AGUA ENTRE LAS PIEDRAS

 


Bibliografia: