El arqueólogo, historiador y filólogo alemán Adolf Schulten (1870-1960), conocido por descubrir Numancia y su gran dedicación a España, consideraba que toda la península hispánica fue Ligur antes de la llegada o el surgimiento de los pueblos Iberos y Celtas, sosteniendo además que el idioma vasco es en origen Ligur. Del idioma ligur muy poco se conoce, algo sobre topónimos y antropónimos, donde aparece mucho unos sufijos característicos: -elu, -enko-, -inku, -asko-, -osku, -usku y -aska.
Ejemplos como Bodincos, Vinelasca, Cherasco, Salasco, Boglisaco, etc., o en nombres étnicos como bergamasco, de Bergamo, comasco, de Como, etc. Entre los tipos -ascu, -oscu o -uscu se puede citar a Manosque, Tarascon, Venasque, Artignosc, Branoux, Flayosc, Gréasque, Vilhosc, Chambost, Albiosc, Névache, Grillasca, Palasca, Popolasca, Salasca, Asco en Francia y Benasque, Velasco o Huesca en España. Arlanc, Nonenque y el antiguo nombre de Gap (Vappincum) son del tipo -incu. El tipo -elu está representado por Cemenelum (actual Cimiez)
Para algunos hay dos estratos en esta lengua, uno no indoeuropeo y otro indoeuropeo más reciente, aunque a veces se la considera pre-indoeuropea con una fuerte influencia indoeuropea. Aunque no se puede afirmar con certeza si era una lengua indoeuropea o pre-indoeuropea, estas desinencias (-enko, -asko, -aska) la acercan mucho al grupo baskonico.
“nada se aclara con suprimir a los Ligures de la Hispania Antigua” (Martín Almagro Basch)
Esa afirmación de Schulten de que el pueblo primitivo de la Península es el Ligur, se apoya en un pasaje de Hesíodo que en el siglo VII a.C. quien llama el Ligues (Ligur) a todo el occidente europeo. Erastótenes, un geógrafo que ya en el siglo III a.C. calculó el diámetro de la Tierra con un error menor al 1%, también nombra a Hispania como Ligústica. Avieno habla en la Bética del “Ligustinus lacus” y pone en parte de Galicia y en Portugal a los Oestrimnios, de nombre idéntico a los Ligures de Bretaña.
Según Plutarco, los Ligures (del Ródano) se nombraban a sí mismos Ambrōnes, lo que significaría “pueblo del agua”. En paralelo otro pueblo originario del norte de Europa tiene el mismo etnónimo, son aquellos ligures que extraían y comerciaban con ambar, que significa “mineral de agua”. Los griegos llamaban por ello ligustino al ambar, y la palabra ligur es probablemente también de origen griego.

Pruebas del sustrato Ligur en la costa Galicia, Asturias, Cantabria y País-Vasco son las similitudes de toponimia con algunos Ligures referidos a las costas del sur de Francia y noroeste de Italia. Pues si bien topónimos de origen Ligur aparecen en muy diversos puntos de la geografía peninsular, especialmente parecen concentrarse en Galicia siendo casualmente, después de el País Vasco, la comunidad con mayor número de toponimia vascónica. Según Gonzalo Mateo Sanz en su publicación TOPÓNIMOS Y APELLIDOS ESPAÑOLES DE ORIGEN IBÉRICO O PRE-LATINO, dice: “es Galicia la zona en que en la toponimia se detecta un mayor número de topónimos nativos arcaicos”.
“La arqueología y los estudios sobre la lengua parecen sugerir que sí hubo un entramado cultural con entidad propia (Ligur), diferente y anterior respecto a la expansión de los iberos y de los celtas”. (Taid Rodríguez Castillo)
Pocos son los autores antiguos que hacen alusiones a Ligures. Las descripciones en el periplo de Avieno acerca de los pueblos occidentales superan en mucho por su antigüedad a todos los demás testimonios, excepto a Hesiodo que escribe sobre los Ligures del Occidente.
Hesiodo escribió hacia al 650 a.C. su Teogonía. Para este autor griego los Ligures son los últimos habitantes del occidente europeo, aunque es muy difícil decir hasta donde llegaban estos Ligures citados y quienes eran. El texto de Hesíodo es citado por Estrabón, es el fragmento 55:
«Los Etíopes, el Ligur, así como los Escitas que se alimentan con leche de yeguas»
(Estrabón, Geografía VII, III, 7.)
Las noticias confusas que aparecen como en Tucídides o Eratóstenes (s. III a.C., quién descubrió el diámetro de la tierra con un error de cerca de un 1%) sugieren que debía existir algún lazo importante entre los ligures y las costas noroccidentales de Iberia. Estrabón recoge textualmente una referencia de Eratóstenes donde se lee:
«Afirma (Eratóstenes) que desde el Norte se extienden tres penínsulas: en una de ellas está el Peloponeso; la segunda es la Italia y la tercera la Liguria...» .

El periplo de Aviano.
La obra llamada “Ora Marítima” es escrito por el romano Rufo Festo Avieno en el siglo IV de nuestra era. Trata sobre un periplo manuscrito por un navegante marsellés llamado Eutimenes, que vivió 800 años antes que el autor (siglo VI a.C.), texto también utilizado por Éforo y otros autores anteriores. En la antigüedad los navegantes no tenían cartas de navegación, y los detalles geográficos de sus viajes los plasmaban en un texto a fin de recordar el recorrido, vados, vientos, puertos, etc, y que por lo común describía incluso el regreso al punto de partida. De lo escrito por Avieno se pueden sacar algunas referencias concretas sobre los Ligures de Europa.

Por ello se considera al pueblo Ligur como uno de los sustratos conocidos más antiguos del Occidente Europeo y citado en las fuentes antiguas. Tanto Avieno como Eforo concuerdan en muchas de las tribus que habitaban las costas de España citándonos: Tartesios, Libifenices, Iberos, Beribraces, Ligures (Avieno, 421, 472, 485; Escimno 197—202).

Se cree que el Periplo de Avieno comienza en la isla Uxisama, en la conocida como “columna Boreal”, pero no será correcto, puesto que esta es una isla plana y sin grandes elevaciones como para tal denominación.
Uxisama era para los Tartesios el final de su ruta de cabotaje, un puerto seguro, sin enemigos a la vista, y lo más importante, es una isla con agua potable. Ellos navegaban hacia Oestrimnida buscando plomo y estaño, en una navegación de cabotage, por la costa rocosa, arenosa, con islas, marismas, etc. La tierra de aquellos Oestrimnicos es hoy la Bretana francesa.

La descripción de Escimno sobre la “columna Boreal” no cuadra con la isla Uxisama, hoy llamada isla de Ouessant. Más acertado sería una localización cercana a los acantilados como los de Kerbonn, que esconde el tranquilo fondeadero de Brest en su gran bahía interior. La etimología celtica de Uxisama es errónea, al ser traducida como la “altísima”, puesto que es una isla muy poco elevada, no tanto como para ser referente geográfico en navegación. Pero lo que sí nos da una pista de su significado real es que cuenta con agua dulce en su interior. Su significando es Contenedor Marino de Agua (*uk-is-ama>>uxisama), estando emparentado con el baskonico y el ligur, donde -am-/-ama es raíz de infinidad de hidrónimos.
El gran golfo que corre desde la Oestrimnida hasta Ofiusa (los foceos llamaban Ofiusa a Hispania) es el golfo que se llamó “sinus Aquitanicus” (Plin. 4, 109; Tolom. 8, 5, 2) y que hoy se llama Golfo de Vizcaya. Aremorica seria toda la costa que da al oeste francés, desde Ouessant hasta el Cabo de Venus o Cabo Higuer (Hondarribia-Gipuzkoa), en donde tenemos Amuiz, nombre de la isla del Cabo Higuer y donde se adoraba a Venus en calidad de diosa patrona de los navegantes.

Mientras, vemos que los Iberos habitantes de la costa no son navegantes (Livio les llama “imprudentes maris”), de los Oestrimnios se alaba grandemente su amor a la navegación y al comercio: “superbum animum, efficacem solertiam”, pues se atrevían a navegar hacia Britannia y la costa de Frisia con naves hechas de pieles buscando el estaño y el ámbar.
Los Oestrimnicos usaban navíos de pieles, como también las usaron los Pictos, los Escotos, los Lusitanos (Estrab. 155) y los Sajones (S. Isidoro, Etimologías, 19, 21). Hoy esas embarcaciones son llamadas “curucos” (hoy coracle) en Irlanda.

Aviano nos indica que los Oestrimnios fueron expulsados por “serpientes” y parece que llamaban serpientes a los Sefes-Celtas. Según deduce Schulten, por el texto de Avieno, los Oestrimnios parecen ser Ligures, y que los Ligures de la costa de Frisia no vivían al Norte de los Oestrimnios sino al Este de ellos. El Periplo nos revela así la primitiva situación de los Celtas, una en la costa de Frisia, de donde expulsaron a los Ligures. Este testimonio antiquísimo de las emigraciones celticas por las costas del Océano concuerda con Amiano Marcelino (15, 9, 4), que los Celtas vinieron siguiendo a los druidas.
Schulten cita una fábula de Cicno (rey de los Ligures) que vivió en la desembocadura del Eridano-Rin; hace referencia el historiador a Plutarco, y que según este son de origen Ligur: los Ambrones, Cimbrios y Teutones, que vivían en aquella costa del mar del Norte. La costa de Frisia debió ser ocupada por los Celtas en el siglo VII. De esa zona es el ámbar europeo y que se llamaba “λιγούριον” (ligustino) y que aparece en las tumbas principescas hallstaticas. También gran número de topónimos se creen ligures y llegan hasta las bocas del Rin.
En resumen, los Ligures habrían ocupado desde las costas de Frisia en el mar del Norte hasta la Bretaña Francesa, de donde fueron expulsados luego por los Celtas, huyendo probablemente hacia el sur antes del siglo VI por la costa unos y otros remontando los ríos hacia los Alpes.
Y Aviano nos lo dice así:
<<Si alguien se atreve a navegar desde las islas de Oestrymnicus hacia las olas, en cuyo eje se congela el aire de Licaón, el territorio de los ligures sufre la ruina de sus habitantes. Pues los campos han estado vacíos desde hace mucho tiempo por la mano de los celtas y las frecuentes batallas. Y los ligures, expulsados, como suele ocurrirles a algunos, llegan a estos lugares, que controlan en su mayor parte a través de bosques espantosos. En estos lugares de escrúpulos, rígidos acantilados y amenazas montañosas se insertan en el cielo. Y esta esquiva nación, de hecho, pasó mucho tiempo entre estrechas calas, oculta de las olas. Porque temiendo la sal, antes había temido el peligro, pero tras la paz y el descanso, la seguridad fortaleció su audacia, la persuadió a ser transportada en lechos altos y ahora a descender a lugares marítimos.>>
Navegar hacia las olas significa navegar hacia el “mar abierto” en vez de una singladura de cabotaje. Llegando desde las islas directamente a las costas cantábricas con su autóctono ENCINAR CANTABRICO. Este tipo de paisaje puede encajar con el de la costa cantábrica, que bien se puede considerar un “bosque espantoso” por su cerrada y tupida vegetación, con acantilados verticales y altas montañas (los Picos de Europa). En baskonico seria un arta+boros, y ártabros con metátesis (del vasco: ARTA = encina; BOROSTA = matorral, maleza, zarzal).
El texto de Avieno confirma a los Ligures en el Occidente, acompaña al texto de Hesíodo. Los Hiernos y los Albiones, habitantes antiquísimos de Hibernia y Britannia, fueron probablemente Ligures y a ellos corresponde el nombre primitivo de Albion, que parece ligur; después de ellos los Celtas al ocupar la Britannnia se llamaron con otro nombre.

OESTRIMNIS es, junto con Ofiusa, otro nombre antiquísimo de Hispania. Es nombrado por Avieno, y le fue dado a causa de los Oestrimnicos, de apariencia Ligur, y que según los textos griegos poseyeron la Hispania antes que los Celtas. Que su nombre se encuentre a la vez en Hispania y en Aremorica, lo explicamos como lo hace Schulten, donde los Ligures se expandieron desde el Sur hacia el Norte, llegando hasta Aremorica y Frisia. A esa expansión, que explica Schulten, los arqueólogos franceses la llaman “invasión” y explica la presencia de cultura material peninsular en Aquitania-Las Landas (AreAMORica) y ausencia de la cultura material celta.
De norte a sur y pasado el cabo Higuer (Hondarribia), vemos que Estrabón habla del carácter de los pueblos del norte de España. De la dureza de sus gentes escribe que «las mujeres con frecuencia paren en plena labor, y lavan el recién nacido inclinándose sobre la corriente de un arroyo, envolviéndole luego», y a continuación cita Estrabón una referencia sobre estos llamándolos ligures:
«Dice Poseidonios que en la nación ligur oyó referir que a un cierto Karmoleos, ciudadano massalliota, huésped suyo, que habiendo tomado para cavar un campo a hombres y mujeres a jornal una de éstas que había sentido los anuncios del parto por no perder el salario, se apartó del lugar donde trabajaba, dio a luz y se volvió al punto a su tarea; (Charmoleos) se dio cuenta de que trabajaba con dificultad; pero no sospechaba la causa hasta que lo supo luego de la jornada y entonces la pagó y la despidió. Ella llevó el niño a la fuente, lo lavó, lo envolvió en lo que tenía y lo llevó a su casa salvo».
Sobre Ligures en la parte sur de España, el poeta Avieno escribe en el verso 195:
«Los Cempsos y los Sejes tienen elevadas colinas en el campo de Ofiusa; cerca de éstos el ágil Ligur y la prole de las Draganos colocaron sus lares hacia el Septentrión nevado».
El cabo de Ofiusa es el Cabo Roca cercano a Lisboa, el punto más extremo de Europa hacia el Occidente.
“Pernix Ligus Draganumque proles” debe entenderse como siendo los Draganos una tribu del pueblo ligur, un pueblo que vive al Norte de los célticos Cempsos y Sefes, parecen deber situarse en la parte septentrional de Hispania y zona que después fue habitada por los Galaicos, los cántabros y los Astures. Ese es el primer testimonio de Celtas de Hispania, donde los Celtas viven en el interior de España, hacia el occidente los Cempsos y los Sefes, hacia el oriente los Beribracos.
Que los Draganos lo asocien con un pueblo Ligur puede estar relacionado o escondiendo un gentilicio baskonico, el cual nos ha llegado con una fonética adaptada por los griegos. Un pueblo que hiciera sonar el Cuerno (ADARRA) a modo de alarma en las Cumbres (GAN) lo describiríamos como ADAR+GAN o ADARRA+GAN, que con metátesis y la típica perdida de vocal inicial en topónimos y gentilicios indo-europeizados nos daría el termino *dragan.
Sobre el gentilicio Beribracos optamos por la misma explicación: iber+ibarrako>>beribrako entiéndase como A LA VEGA DE LOS IBER, la situación geográfica real según los clásicos.
Schulten sostiene que estos “célticos” abandonaron su territorio de la costa del Mar del Norte entre el siglo VII o VI, navegando hacia el Sur o mejor dicho siguiendo la costa del Océano Atlántico, quizás hasta el actual Portugal.
Y el verso 284 de Avieno nos dice: «El río Tarteso que fluye en el lago ligustino per abiertos campos».
También de origen ligur parecen ser los Cinetas, a los que también sucedieron los Celtici y cuyo nombre se repite en el litoral Cinetico (Rosellón).
Así mismo son Ligures los Tilangios, Daliternos, Clahilcos, Lemenicos, habitantes de la cuenca superior del Ródano, y a los que también sucedieron en sus domicilios los Celtas. En el valle superior del Ródano, en tiempo de César ya no vivían los Tulingios, Daliternos, Clahilcos y Lemenicos, sino los Sedunos, Veragros y Nantuates, y también aquí resulta que los Galos expulsaron a los Ligures (v. p. 124, 128, 134). Las dos bocas menores del Rodano son llamadas por Plinio Libicas, de la tribu ligur de los Libios, que anteriormente vivía entre los Pirineos y el Rodano y luego junto a Vercellas (Béziers). El mismo nombre del Ródano parece ser de los Ligures, pues reaparece en Córcega (v. Pape, Potavog), región habitada por los Ligures y nunca por Celtas.
Hecateo cita como Ligures a los Elysices, y los sitúa en el mediodía de Francia, en el Periplo habla de los Elésices que seguramente es el mismo nombre. Aparecen como mercenarios de los Cartagineses (Heródoto 7, 165) y parece el mismo nombre que el de los Elusates, tribu aquitana de época posterior que aparece en tiempos de la conquista romana.
Estrabón a principios del siglo I d. C., señaló que los ligures que vivían en los Alpes eran un pueblo distinto de los celtas, aunque compartían similitudes culturales, y afirma que:
“muchas tribus (éthnê) ocupan estas montañas (Alpes), todos ellos celtas (keltikà), excepto los ligures; pero, aunque estos ligures pertenecen a un pueblo diferente (hetero-ethneis), aun así, son similares a los celtas en su modo de vida (bíois)”. Geōgraphiká , 2.5.28.

El topónimo Alpes, creen que significa "monte alto", no es un topónimo Celta sino Ligur, ya que reaparece en territorios no célticos como en el Apenino y en los Pirineos (Holder). Otros nombres de montes célticos de origen ligur son cemn (com. al v. 622) y penn (Apenino en Italia, Alpes Peninos y valle Penino en los Alpes, Arpenino en los Pirineos, "Penine mounts" en la Gran Bretaña, “Calpe” en la ibérica.
Aún más claro que Éforo es el Escilax de Carianda, al situar ligures en el Noreste de España, colocando Ampurias como el país de los Ligures, diciendo que la ciudad está habitada por colonos de Massalia, en el siguiente texto:
«Después de los Iberos hay una mezcla de Iberos y Ligures hasta el río Ródano. El recorrido marítimo de los Ligures, desde Emporion al río Ródano, es de dos días y una noche»
Todo indica que los ligures del Ródano fueron empujados hacia el sur y entrando por Cataluña siguieron hacia el sur. Helánico de Lesbos, un antiguo logógrafo griego que vivió en el siglo V a. C., escribe un texto del cual se desprende este movimiento:
<<La ocuparon (de Sicilia) los Sicanos, de raza ibérica, que al principio se establecieron en número no muy grande, huyendo de los Ligures, y que fueron causa de que por ellos se llamase Sicania a la isla>>
Tucídides, autor veraz y escrupuloso, refleja como los Ligures habían habitado la zona del rio Júcar en Península. Los Ligures, expulsados por los Iberos, comenzaban en el Orano, en donde se hallaban los Nearcos y Salies, tribus liguras. También fueron Ligures los Ceretas y Ausoceretas, antes que los Iberos ocupasen su territorio.
El conocimiento griego de aquellos siglos llama Ligures a los pueblos indígenas del lejano Occidente, anteriores a las invasiones célticas y de los campos de urnas. De ellos toma Avieno a los Ligures como uno de los pueblos indígenas de iberia. Entre los historiadores españoles contemporáneos estaba el historiador y eminente profesor de la Universidad de Barcelona Luis Pericot García que escribió: «Los ligures son los indígenas neolíticos de Iberia».

La referencia de Hesíodo citado por Estrabón de que el Ligur se alimentaba con leche de yeguas es muy valiosa. Recientes estudios genéticos están proponiendo que, ante la ausencia del alelo T en personas que vivieron por las dos grandes rutas de neolitización danubiana y mediterránea, el avance de la persistencia de la lactasa (alelo T*13910 / rs4988235) fue desde la zona franco-cantábrica en dirección nordeste bordeando la costa atlántica y Frisia (hasta Escandinavia y Polonia donde aparece este alelo T). Y esa zona costera es donde los autores clásicos sitúan a los ligures en el siglo VI o VII a.C.

Martín Almagro Basch vino a decir que en Europa occidental existía un sustrato lingüístico muy antiguo, anterior a la llegada de los celtas, pero que el cree fue indoeuropeo, y todo apunta a que se equivoca. Barandíarán, P. Bosch Gimpera, Costa, Pereira de Lima, Astarloa, Desjardins, Luchaire, y otros muchos estudiosos, han admitido, implícita o explícitamente, que estas poblaciones ibero-ligures han constituido, en el sur de Francia y en la península ibérica, el sustrato etnográfico del país, prolongamiento de las razas prehistóricas autóctonas y anterior a las invasiones célticas e indoeuropeas.
También Schulten, Bertoldi y Wartburg han considerado al pueblo ligur como una raza no indo-germánica, pobladora de toda Europa Occidental, a la cual pertenecía la población más antigua de la Península Ibérica y de todo el Occidente europeo.

LENGUA LIGUR
Para R. Menéndez Pidal los Ligures de España son el pueblo originario de la Europa Central, pero de carácter mediterráneo aunque estaba ya en parte europeizado y al cual se inclina a llamar Ambrones, sin resolver la patria de estos Ligures o Ambrones, o si eran un pueblo con relaciones con las demás razas europeas. Menéndez Pidal plantea que estos Ambrones serían restos de Ligures dejados en las playas del norte europeo antes de ser expulsados por los celtas, según nos relata Avieno en su Ora Marítima.
Menéndez Pidal ha recogido unas cuantas voces con raíces de estirpe Ligur:
- ambr- : en España, Francia e Italia; Ambruno, en Bérgamo (Lombardía); Ambruna (Piemonte), Ambron (Toscana), Lambronne, Ambroniacus; el río l'Ambron, (Haute Loire), Ambrona (Soria), Hambrón (Salamanca), Ambroa (Coruña) y escrito Ambrona en el 747.
- kanta / ganda: las cree de un substrato mediterráneo antiguo.
- alb- / ali-: Albarum, Alisancum.
- -antia / -entia: Argantia, Bergantia.
- -asco / -asca: Velasco; Belascoain, Benasque, Magasca, Vasco (en Coimbra, Lisboa, Beja), Aviascos (en Braga), Ademascos (en Faro) y Valhascos (en Santarém).
- -guía:
- -langa: Langueta, Berlanga, etc.
Aunque le es muy difícil atribuir qué elementos pertenecen a aquellos Ligures y cuales a los celtas posteriores o indoeuropeos que llegan a iberia, parece ya que tenemos un consenso a favor de hacer ligur a los ya citados como -antia, -entia y sobre todo al sufijo -asco en el que Schuchardt veía una formación radicalmente vasca mediante la suma de dos sufijos: z, ko. Actualmente es el vasco, el idioma vivo más antiguo de Europa, el que de esta raíz -SK- posee un mayor número de términos lexicalizados.
El filólogo Kretschmer afirma que no es posible diferenciar los elementos lingüísticos del ligur y asignarlos a pueblos históricos, ya que sólo conocemos el idioma ligur por el nombre, opinión que sostuvo Modestov, para el cual «la lengua de los ligures no se ha conservado ni en una lengua viva transformada por sucesivas generaciones ni en ningún monumento escriturario».
Las descripciones de los autores clásicos nos muestran a los Ligures como gente de poca estatura, ágiles, robustos y morenos. Gentes que vivían en chozas de madera de sus abundantes bosques y en cuevas, cultivaban con azadas y arados ayudándoles sus mujeres. Eran muy cazadores y pastores que bebían leche de yegua. Un pueblo, así descrito, no puede hoy ser considerado como indo-europeizado, ni en qué grado lo era porque tampoco eran homogéneos en sus diversas tribus.
Para Martín Almagro Basch hoy es imposible diferenciar lo ligur de lo celta, y llama invasión céltica a los movimientos de pueblos como los que practicaban enterramientos en Campos de Urnas. Esta forma de enterramiento llegara hasta el Pirineo y España 1.000 años a.C. y se cree que esa práctica la trajeron a iberia las personas procedentes de los Alpes Suizos y del Alto Ródano, a los cuales podemos calificar de Ligures, como ya nos indicaban los clásicos.
Compartimos opinión con Taid Rodríguez Castillo, lo que parece que tenemos es un sustrato lingüístico y cultural occidental (un sustrato de topónimos, antropónimos, etc.) que parece extenderse hacia el Oriente entre el 10.000 y el 5.000 a.C. y que, mucho tiempo después, regresara al occidente hacia el s. VI a.C., evolucionado, mezclado, cambiado y tal vez con otra estructura, pero conservando muchas raíces lingüísticas y culturales.