En 2024 se analizaron datos genómicos e isotópicos de 31 individuos de la Edad del Hierro (800 a 450 a. C.) en Francia, Alemania y Suiza, con dataciones entre 616 y 200 a.C. El componente autosómico CWE (Western Europe and Iberia / Europa Occidental e Iberia) es el eje central sobre el que gira la historia genética de la Edad del Hierro en el estudio de Gretzinger et al. (2024). A continuación, se presenta un resumen extenso y detallado de su origen, su comportamiento durante el apogeo celta, la anomalía de las élites celtas y su posterior desaparición en Centroeuropa.
El estudio liderado por Gretzinger et al. (2024), titulado «Evidence for dynastic succession among early Celtic elites in Central Europe», analiza en detalle la estructura genética de los individuos asociados a la cultura de Hallstatt (Edad del Hierro temprana) y La Tène en el suroeste de Alemania. A través del modelado de componentes autosómicos los autores agrupan los componentes genéticos utilizando poblaciones de referencia de la Europa actual e histórica. El análisis de los datos de este ADN llamo la atención al demostrar que la sucesión dinástica entre las primeras élites celtas era por vía matrilineal, y la presencia de dos individuos consanguíneos en un tamaño de muestra tan pequeño (30 individuos) puede sugerir que la consanguinidad era más frecuente entre las élites de Hallstatt del suroeste de Alemania que en otras sociedades antiguas en el registro arqueogenético. Compararon los datos genómicos de esas muestras con un conjunto de datos de referencia de 5.665 individuos antiguos y 10.176 individuos euroasiáticos actuales.

¿Qué es el componente CWE (Europa Occidental e Iberia) en este estudio?
En los modelos de agrupamiento genético (supervised ADMIXTURE) utilizados por los investigadores, el CWE es un componente autosómico que encapsula la firma genética compartida de las poblaciones del Europa Occidental e Iberia.
Metodológicamente, se asocia fuertemente con la ancestría de los Primeros Agricultores Europeos (EEF). El estudio aclara que la presencia de este componente en el sur de Alemania no debe interpretarse necesariamente como una oleada de migrantes individuales que caminaban directamente desde Madrid o Lisboa hasta Stuttgart en el año 600 a.C., sino como la prueba de un continuo genético uniforme a gran escala geográfica. Durante muchos siglos, las poblaciones desde la Península Ibérica, pasando por Francia, hasta el suroeste de Alemania, formaron un bloque genéticamente muy homogéneo.

El proceso de acumulación: Del Neolítico al Bronce Tardío
El estudio reconstruye cómo se formó este mapa genético. Tras la llegada de los pastores de las estepas (ancestría Yamnaya) en el Neolítico Tardío (cultura del Vaso Campaniforme), el centro de Europa era genéticamente muy diverso. Sin embargo, a partir de la Edad del Bronce Medio y Tardío (especialmente con la cultura de los Campos de Urnas), ocurrió un fenómeno doble en el sur de Alemania:
- El resurgimiento del Agricultor (EEF): Hubo un incremento constante y progresivo de la ancestría de los agricultores europeos y un descenso de la ancestría esteparia.
- Homogeneización: El fondo genético se volvió extremadamente uniforme.
Los autores estimaron el tiempo de mezcla genómica y concluyeron que esto no fue un evento único (un pulso migratorio aislado), sino un proceso de mezcla continua, constante y prolongada con poblaciones del suroeste europeo que no habían recibido tanto flujo estepario. Este proceso culminó en el periodo de Hallstatt, llevando al componente CWE de Europa Occidental e Iberia a su máximo histórico en Centroeuropa, rondando el 60% - 65% de la composición general.
Un gran número de tumbas exhiben artefactos de procedencia transalpina, del sur de Europa (especialmente del norte de Italia y/o del sudeste alpino) lo que indica una transferencia cultural junto con una movilidad individual extensa y continúa. Especialmente llamativo es el caso de una mujer adulta (MBG010), que exhibe valores de δ18O y 87Sr/86Sr indicativos de un origen ibérico o del norte de Italia pero que no está enterrada con ajuar funerario del sur.
Componente Iberico
“La afinidad genética entre nuestros individuos de Hallstatt del sur de Alemania y los individuos de la Francia de la Edad del Bronce y del Hierro es parte de un continuo genético más amplio que se extiende desde Iberia hasta la península de los Balcanes, presentando un componente de ascendencia genética común”
Los autores del estudio genético utilizan gráficos para mostrar la composición promedio de ancestría de cada grupo a lo largo del tiempo (desde el Neolítico Tardío hasta la actualidad) en el norte y sur de Alemania. El modelo de agrupamiento supervisado (supervised ADMIXTURE a un nivel de \(K=12\)) define las fuentes geográfico-genéticas mediante códigos de tres letras. Los grupos que aparecen en los gráficos son:
· CWE (Western Europe and Iberia / Europa Occidental e Iberia)
- CNE (North Sea zone / Zona del Mar del Norte): Representa las poblaciones históricas de la cuenca del Mar del Norte.
- WBI (Britain and Ireland / Bretaña e Irlanda): Refleja la firma genética característica de las islas británicas.
- NOR (Scandinavia / Escandinavia): Vinculado fuertemente a los flujos de poblaciones del norte de Europa, el cual se vuelve mayoritario en el medievo.
- BAL (Baltics / Países Bálticos): Muestra afinidad hacia el noreste de Europa.
Para capturar de forma precisa todas las influencias e interacciones continentales, incluyen pequeños porcentajes residuales o específicos de otras regiones globales:
- WAS (Northern Levant / Levante Septentrional / Próximo Oriente).
- NEA (Southern Levant, Arabia and North Africa / Levante Meridional y Norte de África).
- FIN (Finland / Finlandia).
- SAS (South Asia / Asia del Sur).
- EAS (East Asia / Asia del Este).
- NAS (North Asia / Asia del Norte).
El grupo Ibérico
Representado generalmente por afinidad genética a poblaciones del suroeste de Europa (Iberia) muestra una variación temporal muy clara en la transición cronológica:
- En el periodo del CordedWare y el Campaniforme el CWE (Western Europe and Iberia) representa el 20% y se aprecia un dominio del componente WBI (Britain and Ireland / Bretaña e Irlanda) con un 45% (según Olalde se asemeja mucho al ibérico).
- En el periodo de entre el Bronce y el Hierro, en el sur de Alemania, casi desaparece el componente británico y el ibérico del sur asciende hasta el 55,6%. El grupo Báltico se mantiene estable en un 15%
- Durante el periodo de Hallstatt (Edad del Hierro Temprana, ~600–450 a.C.), el componente autosómico ibérico se encuentra en sus niveles más altos y estables entre las élites celtas analizadas, con un 55.6% en la élite.
- En el declive posterior (Transición a La Tène) esta señal autosómica del suroeste/ibérica experimenta un marcado descenso tras el final de la Edad del Hierro tardía (a partir del 450 a.C. hacia el ~50 d.C.) pasando de un 60% a un 10%. Los ibéricos son prácticamente sustituidos por los CNE (North Sea zone / Zona del Mar del Norte) que alcanzaran un 62.5%.
El estudio demuestra que, durante el posterior periodo de La Tène, el fondo genético de la región se diversifica y se desplaza. La alta proporción inicial del componente ibérico/suroeste disminuye drásticamente debido a un flujo genético proveniente del norte de Europa, lo que provoca que los individuos tardíos muestren una mayor afinidad hacia poblaciones noroccidentales europeas (similares a los actuales escandinavos, daneses o neerlandeses).

El mapa genético sufrió una desconexión total a través de dos fases cronológicas:
1. Fase La Tène (A partir del 450 a.C. al ~50 d.C.): Tras el colapso de los centros de poder de Hallstatt, el componente CWE experimenta un declive marcado. El fondo genético empieza a diversificarse debido a la llegada de personas con ancestría del norte de Europa central (zona del Mar del Norte).
2. Fase Medieval (Sustitución masiva): La verdadera estocada al componente CWE en Alemania ocurre durante el periodo de las migraciones (asociada a tribus germánicas como alemanes y bavaros). El componente CWE (Europa Occidental e Iberia) se desploma y es sustituido por una combinación de los componentes septentrionales CNE (Mar del Norte), NOR (Escandinavia) y WBI (Islas Británicas), que pasan a ocupar una mediana del 62.5% del mapa genético en la Alta Edad Media. Los alemanes de esta época terminan pareciéndose genéticamente a los actuales daneses o escandinavos, borrando la vieja firma ibérica/suroccidental.
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Bronce Tardío / Hallstatt |
Periodo de La Tène |
Alta Edad Media |
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Apogeo del componente ibérico CWE |
Diversificación del norte |
Sustitución masiva |
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Máximo de 60% - 65% |
Llegan componentes CNE/NOR |
El norte toma el 62.5% |
En resumen, el grupo ibérico alcanza su máximo durante Hallstatt y se diluye progresivamente conforme avanza la Edad del Hierro debido a las migraciones y la mezcla con poblaciones septentrionales. Celtas desde el Norte.
Clases sociales
El estudio de Gretzinger et al. (2024) también modela la composición autosómica distinguiendo a la población por clases sociales. La población general (granjeros) frente a un grupo específico de élites (gobernantes).
Los porcentajes y dinámicas autosómicas que indica el estudio son:
- La población granjera de Hallstatt muestran una composición intermedia homogénea y una continuidad con la Edad del Bronce de la región. Al proyectarlos y descomponerlos, muestran una afinidad genética muy alta con el oeste de Europa y la península ibérica (CWE o Western Europe and Iberia). Su porcentaje de ancestría de los Primeros Agricultores Europeos (EEF) se sitúa en torno al 48.4% ± 1.1%.
- La élite de Hallstatt rompe la norma local y muestra un porcentaje de ancestría de los primeros agricultores europeos (EEF) significativamente mayor, promediando un 55.6% ± 0.9%. El componente EEF es el ingrediente biológico antiguo (el ADN de los agricultores de Anatolia), mientras que el CWE es el pastel regional ya cocinado en la Edad del Hierro (una población del suroeste de Europa que se caracteriza, precisamente, por tener una proporción de EEF mucho más alta que las poblaciones del Mar del Norte o Escandinavia). Por eso, cuando el componente CWE aumenta en una región, la ancestría EEF sube inevitablemente de la mano.
Mediante la interpolación espacio-temporal (con la herramienta MOBEST), el estudio concluye que mientras la población común de Hallstatt era genéticamente local, los ancestros de esta dinastía de élites fundadoras procedían directamente de una migración transalpina (del norte de Italia o desde ibéria). Hay una paradoja muy interesante en los datos del estudio que conviene aclarar:
Aunque toda la población de Hallstatt en el sur de Alemania tenía una afinidad muy alta con Europa Occidental e Iberia (el componente CWE), las élites fundadoras analizadas eran significativamente más ibéricas/sureñas que el pueblo común.

Una élite excepcional
Un grupo familiar muy específico de los enterramientos más ricos (incluye al líder enterrado en el túmulo central de Magdalenenberg, MBG017, y sus parientes cercanos como MBG004 y MBG016) mostró un perfil autosómico "exótico" para la zona:
- Tenían significativamente más ancestría del sur de Europa/Iberia y de Primeros Agricultores Europeos (EEF: 55.6%) que sus propios vecinos.
- Al usar modelos de origen geográfico (MOBEST), el estudio determinó que los ancestros directos de esta dinastía compartían exactamente el mismo perfil genético que el suroeste europeo o la Península Ibérica, extendido hasta el norte itálico.
- Además, esta influencia sureña o ibérica estaba concentrada de forma masiva en las mujeres de la familia.

El sesgo femenino del sur
Al analizar cromosomas específicos, los autores descubrieron que esta ancestría del sur de Europa estaba fuertemente sesgada hacia el linaje femenino. Específicamente en el cromosoma X de este grupo de élite, la ancestría de agricultores europeos (EEF) asciende hasta el 83.5% ± 9.9% (frente al 55% en sus autosomas). El resto de la población de Hallstatt no muestra este desfase en el cromosoma X (registrando un 43.6% ± 5.7% frente al 49% autosómico). Los individuos comunes o granjeros no mostraban un sesgo femenino en el cromosoma X (el cual se mantenía en un equilibrado 43.6%).
Toda la población de Hallstatt compartía ese gran "bloque" o continuo genético con Iberia (CWE), pero fueron precisamente las élites más ricas las que introdujeron una inyección de sangre puramente ibérica/italiana (transalpina) en la región. El pueblo común era más "nativo" de Centroeuropa y, por lo tanto, genéticamente menos puro en ese componente sureño que los líderes que los gobernaban.
El colapso del sistema dinástico y el desplazamiento de las élites
Las élites analizadas en el periodo de Hallstatt (con su altísimo componente CWE de Europa Occidental e Iberia) sostenían su poder mediante centros de control monumentales fuertemente conectados con el comercio mediterráneo. Hacia el año 450 a.C., este sistema sociopolítico colapsó de manera abrupta. Los arqueólogos e historiadores asocian este colapso con el desplazamiento del eje de poder hacia el norte y el oeste (dando inicio a la cultura de La Tène). Al romperse las redes de alianzas dinásticas de larga distancia, las familias aristocráticas que portaban ese perfil genético tan marcadamente sureño dejaron de reproducir su estructura endogámica en la región o migraron hacia los nuevos centros de poder emergentes, disolviendo su influencia genética local.
La sincronización cronológica con la península revela que en el momento en que el componente CWE (Europa Occidental e Iberia) empieza a declinar y diluirse en el sur de Alemania coincide con el periodo en el que las poblaciones portadoras de esa misma firma genética se expanden hacia el suroeste, consolidando la cultura celta en la península ibérica y dando origen a los celtíberos.

La repatriación
Quizás este sea el motivo por el que los genetistas no pueden explicar por dónde se movieron las migraciones celticas en iberia, ya que es la misma firma genética la que se mueve.
La paleogenética demuestra que no estamos ante una "extinción" biológica del componente CWE (Europa Occidental e Iberia) en el sur de Alemania sino ante un desplazamiento geográfico del eje genético celta.
El fenómeno se explica a través de la conexión entre ambos extremos de Europa. El bloque CWE ( Europa Occidental e Iberia) antes de las migraciones, durante el Bronce Final y Hallstatt (~800–500 a.C.), el suroeste de Alemania, Francia y el norte/centro de la península ibérica compartían el mismo componente CWE.
Genéticamente, un celta de Hallstatt en Alemania y un habitante de la Edad del Hierro en el interior peninsular eran extremadamente similares; formaban parte de un continuo europeo occidental rico en ancestría de agricultores antiguos (EEF).
Curiosamente, entre todos los grupos europeos, los vascos y los sardos mostraron una fuerte afinidad genética con los agricultores antiguos (EEF) de El Portalón, tal y como se refleja en la publicación de: Torsten Günther, Cristina Valdiosera, Helena Malmström, Mattias Jakobsson y varios autores, editado por Eske Willerslev, Universidad de Copenhague, Dinamarca, el 29 de julio de 2015. “Genomas antiguos vinculan a los primeros agricultores de Atapuerca (España) con los vascos actuales”
Esta puede ser la explicación de algunos rasgos fonológicos característicos de las lenguas célticas (específicamente la lenición y la pérdida del fonema *p) y que se deban a la influencia de una lengua de sustrato afín al vascónico-aquitano, como indica Juan Luis García Alonso (Universidad de Salamanca, 2023) en el artículo CONTACTOS LINGÜÍSTICOS VASCÓNICO-CÉLTICOS ¿FENÓMENOS DE SUBSTRATO?.
Fuentes: