De la cueva de El Portalón (Atapuerca, España) se muestrearon dieciséis restos óseos humanos, correspondientes a dieciséis individuos del yacimiento calcolítico y de la Edad del Bronce para análisis de ADN antiguo. Las muestras se excavaron entre 2000 y 2012, y se obtuvieron dataciones de C14. Las 16 muestras se analizaron en busca de ADN humano, solo son 8 los individuos que presentaron más del 1% de contenido de ADN humano para el análisis posterior. Los individuos calcolíticos de El Portalón mostraron la mayor afinidad genética con los vascos modernos.

Los restos humanos estaban acompañados de ofrendas, como animales domésticos y vasijas de cerámica correspondientes a la cultura pre-campaniforme, y fueron datados directamente por radiocarbono entre 5.500 (Calcolítico) y 3.500 cal BP (Edad del Bronce).

Este articulo se basa en la publicación de: Torsten Günther, Cristina Valdiosera, Helena Malmström, Mattias Jakobsson y varios autores, editado por Eske Willerslev, Universidad de Copenhague, Dinamarca, el 29 de julio de 2015. “Genomas antiguos vinculan a los primeros agricultores de Atapuerca (España) con los vascos actuales”

 

Significativos son dos fragmentos cerámicos de paredes muy finas con impresiones realizadas a peine con inclusiones de pasta roja, asimilables a un ramiforme/antropomorfo (Alday et al. 2019). 

En su contextualización es obligado mirar hacia la cuenca mediterránea, a la costa alicantina en primer lugar y hacia tierras italianas (Villabruna por ejemplo) donde, quizá, idearon el motivo.

Puede establecerse una conexión con los ejemplares que desarrollan motivos antropomorfos en Portugal y el arte levantino que algunos autores lo califican como anterior al neolítico. También, se ha detectado alguna relación con Centroeuropa (Alday et al, 2019), que pueden confirmar sospechas sobre la flexibilidad de las comunidades neolíticas que comparten iconografías e ideologías.

 

(cerámica del Portalon)

(pinturas del Portalon)

(piedras de Villabruna)

Siete de los enterramientos contenían restos humanos fragmentarios mientras que un enterramiento era un esqueleto casi completo de un niño varón que mostraba signos de desnutrición crónica.

Estos individuos surgieron del mismo grupo que otros agricultores de la Europa primitiva y se mezclaron con cazadores-recolectores locales. Las prácticas agrícolas comenzaron a más de 3.000 km, en Oriente Próximo, la Península Ibérica se sitúa en el extremo geográfico occidental de la transición neolítica, que alcanzó la costa mediterránea española en torno al 7.650–7.550 BP, el interior ibérico 7.350–7.250 BP, y la costa norte cantábrica alrededor de 7.300–6.800 BP.

De los ocho individuos estudiados cuatro son machos y cuatro hembras, portaban haplogrupos de ADNmt asociados con los primeros agricultores de Europa (haplogrupos K, J y X), con cazadores-recolectores (haplogrupo U5), o con ambos grupos (haplogrupo H).También se determinaron dos haplogrupos Y (haplogrupos H2 e I2a2a), con alguna variante R dudosa, dado el pequeño tamaño de la muestra, es difícil extraer alguna conclusión sólida. La composición de los haplogrupos ADNmt e Y de los individuos de El Portalón es consistente con la mezcla entre los agricultores entrantes y los grupos HG locales, con contribuciones de ambos sexos. Además, se determinó la información fenotípica de asociaciones genotipo-fenotipo conocidas, y observaron que los fenotipos de los individuos de El Portalón están en línea con estudios previos.

Los individuos calcolíticos de El Portalón mostraron la mayor afinidad genética con los vascos, lo que sugiere que los vascos y su lengua podrían estar vinculados con la expansión de la agricultura por toda Europa. Esta alta similitud de los vascos modernos con los individuos de El Portalón fue sorprendente porque los vascos han sido postulados como una población aislada remanente con una relación cercana con los habitantes mesolíticos de la región.

Del análisis de los datos se resalta que todos los grupos ibéricos actuales, excepto los vascos, muestran una marcada mezcla con grupos del Cáucaso, Asia Central y el norte de África, posiblemente relacionada con migraciones históricas.

Estructura poblacional de individuos antiguos y modernos: 

Figura A: Fracciones de mezcla entre individuos modernos de Eurasia y el norte de África junto con 16 individuos antiguos. Solo se muestran los individuos antiguos y modernos del suroeste de Europa.

Para investigar más a fondo la relación entre los agricultores de El Portalón y los individuos modernos, estudiaron fracciones de mezcla entre un gran conjunto de individuos modernos de Eurasia y el norte de África. Los vascos (incluidos los vascos franceses) fueron una excepción; muestran ascendencia de los primeros agricultores y cazadores-recolectores, similar a otros grupos ibéricos modernos, pero poca o ninguna mezcla del norte de África y el Cáucaso/Asia central. Curiosamente, entre todos los grupos europeos, los vascos y los sardos mostraron una fuerte afinidad genética con los agricultores de El Portalón. Sin embargo, todos los demás agricultores tempranos estaban más cerca de los sardos, y los vascos estaban más cerca de los individuos de El Portalón en comparación con todos los demás agricultores tempranos. Estos datos sugieren que los vascos modernos rastrean su ascendencia genética hasta los primeros agricultores ibéricos.

Figura B: Similitud genética entre grupos del suroeste de Europa y cuatro individuos de El Portalón. Las barras de error muestran ±1 EE. Los valores más altos representan una mayor similitud genética entre los agricultores de El Portalón y las poblaciones del suroeste moderno en la leyenda.

Los ocho tienen componentes genéticos de cazadores-recolectores mesolíticos aborígenes y de granjeros neolíticos del suroeste asiático. «Es sorprendente el grado de mezcla entre los agricultores ibéricos y los cazadores recolectores locales, sobre todo porque esta mezcla aumenta con el tiempo: cuanto más alejados en el tiempo se encuentran los agricultores estudiados de la economía cazadora y recolectora, mayor parecido genético presentan con las poblaciones locales de cazadores y recolectores. Esto quiere decir que el período de solapamiento, mezcla y asimilación entre grupos fue muy largo, y se prolongó al menos durante 2.000 años», dice Cristina Valdiosera, investigadora del Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos y una de las autoras del estudio.

(cerámica del Portalon)

ATP03

De los ADN hallados en el Portalón no ha trascendido el ATP03. Fue datado por radiocarbono en el periodo Calcolítico de Iberia (Edad del Cobre), con una antigüedad aproximada de entre 5.466 y 5.312 años antes del presente. Su linaje materno (ADN mitocondrial) pertenece al haplogrupo K1a2b, y su linaje paterno (Cromosoma Y) se le asignó el haplogrupo R-M173 (una rama antigua de R1b).

En el estudio original publicado por Günther et al. (2015) la muestra de ATP03 ofreció una cobertura genética baja. ATP03 parece que dio positivo SNP: R:F370/PF6047/M708/Y479,R1:M748/YSC0000207; y negativo en SNP: R1b1b-PF6330(C->T),R1b1b-FGC21020(C->A). Siendo considerado entonces como YTree R1(negativo V88). R-V88 (YSC0000207) es el que protagonizó una retro-migración hacia África, siendo hoy un testimonio genético de que las migraciones humanas nunca fueron en una sola dirección.

Y debido a que ATP03 era un agricultor calcolítico de Atapuerca SIN ASCENDENCIA ESTEPARIA, muchos aficionados y genetistas asumieron inicialmente de forma extraoficial que debía tratarse de V88, dado que este era el único linaje R1b conocido en la Iberia de esa época (como en Els Trocs o Cerdanyola). Sin embargo, los datos crudos no respaldaban la mutación V88.

Años más tarde, en 2022, laboratorios de paleogenética de referencia mundial (como el Reich Lab de la Universidad de Harvard) limpiaron y re-analizaron los datos de ATP03 con herramientas moleculares actualizadas. El reprocesamiento de alta resolución de los datos ATP03 de El Portalón está disponible a través del Allen Ancient DNA Resource (AADR. https://www.nature.com/articles/s41597-024-03031-7 ), una base de datos pública e integral mantenida por el Laboratorio Reich de la Universidad de Harvard. Los análisis detallados, incluida la reclasificación de la muestra al linaje R1b1a1 (R-P297), se pueden encontrar en los datos complementarios del estudio de 2019 publicado en Science y mediante análisis bioinformáticos especializados en el blog de Eurogenes.

La secuenciación definitiva determinó que ATP03 pertenece a la rama R1b1a1-P297 (https://dataverse.harvard.edu/dataverse/reich_lab )

R-P297 es la rama "hermana" de V88, y de enorme relevancia histórica porque de este mismo tronco (P297) nace la mutación M269, el linaje masivo que explotaría en la Edad del Bronce y que hoy domina Europa Occidental. Por lo tanto, ATP03 es un hallazgo extraordinario ya que representa a una de las escasísimas líneas basales europeas de R-P297 que ya se encontraban en el suroeste de Europa de manera local antes de las invasiones masivas de las estepas.

Al reconstruir su código genético, los investigadores pudieron predecir sus características físicas principales basándose en los genes responsables de la pigmentación y la anatomía:

  • 1. A diferencia de los cazadores-recolectores europeos anteriores (como el famoso hombre de La Braña en León, que tenía ojos azules pero piel oscura), ATP03 tenía los ojos marrones.
  • Este rasgo era el predominante en las poblaciones de primeros agricultores de El Portalón (como ATP04 o ATP05), reflejando su herencia mayoritaria procedente de las migraciones de Anatolia.
  • 2. ATP03 y su grupo ya portaban las variantes genéticas definitivas asociadas a una pigmentación clara de la piel (mutaciones en genes clave como SLC24A5 y SLC45A2).
  • Esta adaptación fue crucial para los agricultores del Neolítico y Calcolítico en Europa: al cambiar su dieta de cazadores (rica en vitamina D por el consumo de carne y pescado) a una dieta basada en cereales, necesitaban una piel más clara para absorber de forma eficiente los rayos ultravioleta del sol y sintetizar la vitamina D.
  • 3. El genoma de ATP03 indica una probabilidad muy alta de tener el cabello oscuro y liso.
  • 4. No podía beber leche cruda: A pesar de ser un ganadero que vivía rodeado de ovejas, cabras y vacas en la Sierra de Atapuerca, el análisis genético demostró que ATP03 era intolerante a la lactosa en la edad adulta. Consumían los lácteos únicamente de forma procesada (como queso o yogur), donde los niveles de lactosa se reducen drásticamente.

La mutación que permite a los adultos europeos beber leche de forma natural (gen LCT) SI existía en la península en esa época y NO fue introducida de forma masiva miles de años después por las poblaciones esteparias donde no está presente en esa época. En resumen, si pudieras ver a ATP03 de hace 5.000 años, veríamos a un hombre de piel clara, cabello oscuro y ojos marrones, con un aspecto físico directo y muy similar al de muchos habitantes actuales de la cuenca mediterránea.

André Flores-Bello y Lluís Quintana-Murci (2021) publicaron en Current Biology, un muestreo geográfico más exhaustivo y completo de la historia sobre los vascos. Analizó más de 600.000 marcadores genéticos autosómicos por individuo en microregiones de todo el País Vasco, Navarra y el País Vasco francés. Este estudio demostró que el verdadero aislamiento genético vasco comenzó mucho más tarde de lo que estimaron Jakobsson-Günther y Olalde: ocurrió en la Edad del Hierro (500 años a.C.) y durante la época romana, donde la barrera cultural del Euskera (el idioma) actuó como el principal freno para evitar el mestizaje posterior con romanos o musulmanes.

Lengua  vasca.

El idioma vasco (euskara) aunque se ha postulado su filogenética con el ibero, es un aislado lingüístico, y se ha dicho que el idioma vasco es una reliquia de la antigua diversidad lingüística pre-agrícola de Europa, con raíces que se remontan al Paleolítico. Los datos que sugieren una ascendencia genética a los primeros agricultores ibéricos para los vascos, desafían esta suposición.  Las interpretaciones alternativas de la historia lingüística de Europa no están claras. Las lenguas restantes de Europa occidental pertenecen a la familia indoeuropea y el origen de las lenguas indoeuropeas es controvertido. Por una parte, están los defensores de la hipótesis de la estepa, defendiendo que el indoeuropeo se introdujo en Europa desde el Este durante la Edad del Bronce (∼4500 a. C.) y otros que defienden la hipótesis de la vía Anatolia, de que la lengua indoeuropea se dispersó desde Anatolia durante el Neolítico.

Parece que se dió una renovación genética parcial hacia el año 2.500 a. C. EN TODA EUROPA, creen que esta asociada con las culturas Yamnaya, Corded Ware, pero el DNA que aparece en iberia es similar al centro-europeo aunque con un porcentage en la base autosómica que tenía un porcentaje significativo de "ancestros locales" . Eso significa que los recién "aparecidos", que no llegados, tienen ancestros ibéricos pero mezcla lejana con centroeuropeos u otras gentes del este, que en algún momento, y fruto de un brusco cambio de temperatura mundial, decidierón volver al sur. Creen que esa renovación genómica puede estar asociada con la dispersión de las lenguas indoeuropeas durante la Edad del Bronce, pero es poco probable. Lo más probable es que la renovación genómica sea una mera SELECCIÓN natural y supervivencia de los individuos con mejor alimentación en época fría, por ejemplo los que digieren lactosa más allá de la infancia.

Una posible interpretación del papel del euskera en este escenario sería que es un descendiente de la lengua (o una de las lenguas) de los primeros agricultores. Algunos académicos han postulado que la lengua vasca estaba relacionada con la lengua pre-romana de Cerdeña (Paleosardo). Los dos pueblos aislados del sur de Europa, sardos y vascos, estaban genéticamente asociados con los primeros agricultores de Europa, y los hallazgos arqueológicos también indican estrechos contactos entre Iberia y Cerdeña durante el Neolítico. Sin embargo, existe la posibilidad de que el euskera sea una conservación de la diversidad lingüística pre-agrícola.

Resumen del grupo de El Portalón (ATP) en Olalde 2019
Código 
Periodo Arqueológico
Cromosoma Y
¿Tiene ADN Estepario?
ATP01
Calcolítico
No disponible (Mujer)
0% (100% Neolítico/Cazador local)
ATP02
Calcolítico / Edad del Cobre
G2a2
0% (100% Neolítico/Cazador local)
ATP03
Calcolítico / Neolítico Final
R1b-P297 (basal)
0% (100% Neolítico/Cazador local)
ATP05
Neolítico Antiguo / Medio
G2a2
0% (100% Neolítico/Cazador local)
ATP06
Neolítico
Líneas maternas H
0% (100% Neolítico/Cazador local)
ATP07
Calcolítico
Líneas maternas J
0% (100% Neolítico/Cazador local)
ATP09
Edad del Bronce 1600 a.C.
No disponible (Mujer)
SÍ (~25-30%) (Muestra el fin del aislamiento)

La serie ATP de El Portalón fue vital para Olalde (2019) porque demostró la transición biológica en un mismo lugar: los ATP del 1 al 7 certifican una población estable, puramente neolítica y libre de trazas de los kurganes rusos, mientras que la llegada de ATP09 confirma que gentes del Vaso Campaniforme terminaron volviendo, como un bumerang, al corazón de la Sierra de Atapuerca, cambiando para siempre el mapa genético de la región y probablemente debido al Evento Climático 3.2k (1.300 a.C. al 1.200 a.C.), uno de los cambios climáticos más drásticos y que se caracterizó por una mega sequía severa y un enfriamiento repentino en todo el hemisferio norte.

La conclusiones.

Los datos de la secuencia genómica antigua de los individuos de El Portalón y los análisis de estos técnicos sugieren el siguiente modelo: Los primeros agricultores entrantes asimilaron a los cazadores-recolectores residentes, y este grupo mezclado se convirtió en los ancestros principales de los grupos ibéricos modernos. Los vascos permanecieron relativamente aislados (en comparación con otros grupos ibéricos) con una marcada continuidad desde el período Pre-romano, pero no desde el Mesolítico ni Calcolitico.

La migración posterior a Iberia, posiblemente durante el largo reinado del Imperio romano y el período del siglo VII al XIII de dominio árabe de la península, condujo a una mezcla distinta y adicional en todos los grupos ibéricos excepto en la población vasca.


Bibliografia:

  • Ancient Genomes link early farmers from Atapuerca in Spain to modern-day Basques. Torsten Gunther, Cristina Valdiosera, Helena Malmstrom, Irene Urena, Ricardo Rodriguez-Varela, Oddny Sverrisdottir, Evangelia A. Daskalaki, Pontus Skoglund, Thijessen Naidoo, Emma M. Svensson, Jose Maria Bermudez de Castro, Eudald Carbonell, Michael Dunn, Jan Stora, Eneko Iriarte, Juan Luis Arsuaga, Jose Miguel Carretero, Anders Gotherstrom, Mattias Jakobsson. https://doi.org/10.1073/pnas.1509851112

  • El Neolítico en el yacimiento de El Portalón de Cueva Mayor (Sierra de Atapuerca, Burgos). Un contexto de habitación en cueva. Amalia PÉREZ-ROMERO, Eneko IRIARTE, Marta FRANCÉS-NEGRO, Mª Ángeles GALINDO-PELLICENA, Juan ANTONIO ANTOLINOS-DÍAZ, Cristina VALDIOSERA, Rebeca GARCÍA, Colin SMITH, Ana ÁLVAREZ-FERNÁNDEZ, Laura RODRÍGUEZ, Alfonso ALDAY y José MIGUEL CARRETERO. https://www.aranzadi.eus/fileadmin/docs/Munibe/mmaas.2025.3.24.pdf

  • Olalde, I., Mallick, S., Juarez-Blas, S., Cheronet, O., Broomandkhoshbacht, N., Lau, A. M., ... & Reich, D. (2019). The genomic history of the Iberian Peninsula over the past 8000 years. Science, 363(6432), 1230-1234. doi.org

  • Flores-Bello, A., Mas-Sandoval, A., Cruces-Egusquiza, A., Lopez-Onaindia, D., Azkarate, A., de la Rua, C., ... & Comas, D. (2021). Analysis of the human Y-chromosome and mitochondrial DNA diversity in the Basque Country: A multidisciplinary approach. Current Biology, 31(10), 2187-2196. doi.org