Signos parecidos a los presentes en el semisilabario ibérico se han encontrado grabados en piedra aislados o de manera conjunta en una amplia zona que comprende el desierto del Sáhara, todas las islas Canarias, la Península Ibérica y el sur de Francia

Escritura PICTÓRICA es el tipo de escritura más primitivo. Consiste en representar el sentido global de un enunciado mediante signos y dibujos; no existe correspondencia entre los signos gráficos y la lengua que tratan de representar. Dentro del conjunto de escrituras pictográficas cabe destacar, por su importancia la escritura jeroglífica egipcia.

La escritura IDEOGRÁFICA es una evolución posterior en el camino de la escritura. En este caso, los dibujos ya no representan objetos concretos o enunciados globales, como en el caso anterior, sino que pasan a representar palabras. Los conceptos generales en tipos de escritura se diferencian en: NO FONOLÓGICA, es en la que no existe una relación clara entre los símbolos escritos y los sonidos pronunciados; y FONOLÓGICA que es aquella escritura en que tiene una relación clara entre los símbolos de la lengua escrita y los sonidos de la lengua hablada.

En el lenguaje, el sonido se emite de forma natural en forma de sílabas, por lo que las primeras escrituras se organizaron en torno a una estructura silábica. La lingüista Silvia Ferrara señala que:

"pensamos en sílabas, nos comunicamos en sílabas, cantamos en sílabas, inventamos la escritura en sílabas".

La ESCRITURA SILÁBICA tiene a la consonante con una vocal añadida, de modo que su unidad básica es la sílaba. En consecuencia, el silabario requiere un mayor número de signos que el alfabeto: entre 80 y 120 por término medio para el primero, frente a unos 20/30 para el segundo. El alfabeto es, por tanto, más "económico" o evolucionado.

En la escritura silábica, el número de glifos se fue reduciendo hasta obtener un pequeño número de sonidos fundamentales, incluso llegando a representar cada signo a una consonante, sin tener en cuenta los sonidos vocálicos. Algunas lenguas hicieron la notación de valores vocálicos mediante diferentes mecanismos, por ejemplo, la etíope que partiendo de un signo consonántico básico suma varios trazos, más o menos numerosos, dependiendo de la vocal añadida.

Las modificaciones se fueron dando progresivamente en los silabarios, y la modificación de mayor eficacia para la comunicación fue la aparición de signos específicos para cada vocal, con lo que podían unirse en cualquier posición a las consonantes puras. Es la etapa de los SEMI-SILABARIOS, un paso intermedio, como la escritura paleo-hispánica, donde no todos los silabo-gramas se habían trasformado en consonantes puras.

Al final de este proceso evolutivo, partiendo desde los silabarios y pasando por los sistemas intermedios o SEMI-silabarios, se crean los sistemas alfabéticos, sistemas de escritura que tenían más posibilidades para la comunicación en cualquier idioma.

Los alfabetos son sistemas de escritura con pocos signos, con los que se pueden formar todas las palabras de un idioma. Actualmente no podemos establecer claramente cuál es el origen del alfabeto, pero se cree que en el mediterráneo todos los alfabetos actuales tuvieron un origen conjunto o paralelo.

En esta presentación partimos de la comparación cronológica entre los silabarios, semi-silabarios y los alfabetos, tomando a estos últimos sistemas como los más evolucionados y modernos. La teoría que propone una ascendencia fenicia (alfabeto consonántico) para los semi-silabarios ibéricos no justifica la pérdida de sus dualidades o trialidades, justificación que sí la proporciona una evolución (alfabética) interna de los semi-silabarios.

Gómez Moreno ya nos situó en perspectiva con su famosa publicación del BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA sobre La Escritura Ibérica (p. 262), que supuso un gran paso en el desciframiento de la escritura paleo hispánica, y en él nos dijo lo siguiente:

La supuesta herencia fenicia del semi-silabario ibérico no concuerda en muchas de las formas gráficas, ni con el número de glifos usados en ellos.

  • El egipcio comenzó en el 3.300 a. C. con 763 jeroglíficos y en la época greco-latina tenía 6.000 formas.
  • El protoelamita no descifrado de Irán del 3.100 a. C. tenía 1.000 signos.
  • El silabario elamita lineal derivado del protoelamita fue usado entre el 2.500 y el 2.220 a. C., tenía unos 80 símbolos.
  • El silabario elamita cuneiforme se usó desde el 2.500 hasta el 331 a. C. y tenía de 206 a 130 símbolos (40 policonsonanticos CVC)
  • El silabario de Biblos disponía de 150 silabogramas y fue usado entre el 1.800 y 1.500 a. C.
  • El silabario cuneiforme elamita lineal tenía 103 signos.
  • El silabario Lineal A de Creta usado desde el siglo 1.900 al 1.500 a. C. tenía 97 silabogramas.
  • El silabario lineal B, que desciende del lineal A, tenía 87 silabogramas.
  • El silabario persa antiguo, en el año 650 a. C. usaba un sistema de 36 silabogramas.
  • El alfabeto consonántico ugarítico se usaba con 31 letras entre el 1.500-1.300 a. C.
  • El alfabeto griego, primer alfabeto completo de vocales y consonantes, en el 900 a. C. utilizó 26 letras.
  • El alfabeto etrusco en el 600 a. C. constaba finalmente de 23 letras, de las 26 letras originales.
  • El alfabeto latino adoptó 21 de ellas.
  • El alfabeto fenicio solo tenía 22 consonánticas.

Todo parece indicar, como proponen algunos lingüistas y como el mismo Gómez Moreno ya nos lo adelantó en su día, que los glifos de los sistemas ibéricos que cuentan sistemas de entre 41 a 55 glifos, son más antiguos que los del fenicio.

Los orígenes del ALFABETO FENICIO, utilizado desde el 1.200 a. C. hasta el 250, se desconocían al principio y los investigadores pensaron que esta escritura derivaba de los jeroglíficos egipcios. Sin embargo, como no se encontró ningún vínculo entre los dos sistemas de escritura, se especuló con los posibles vínculos con las escrituras hierática o cuneiforme. La inscripción más antigua conocida que se considera escrita en alfabeto fenicio es el epitafio de Ahiram, inscrito en el sarcófago del rey Ahiram alrededor del 1.200 a.C. Se suele considerar que el alfabeto fenicio deriva, total o PARCIALMENTE, del proto-cananeo o la lengua proto-sinaítica.

El alfabeto PROTO-CANANEO es la escritura usada por los antiguos cananeos, un sistema de escritura lineal de 20 glifos acrofónicos datado entre el 1.600 a. C. y el 1.200 a. C.

Los fenicios (de Canaán) utilizaban el ALFABETO PROTO-SINAÍTICO al menos desde el 1.800 hasta el 1.600 a. C. En Canaán se han hallado inscripciones en proto-sinaítico de principios y mediados de la Edad del Bronce. La escritura proto-sinaítica se considera el primer alfabeto consonántico documentado, extendiéndose su uso desde el 1.800 hasta el 1.600 a. C. y sus caracteres gráficos son de claro origen egipcio.

Los jeroglíficos egipcios fueron usados durante un periodo de más de 3.600 años para escribir su antigua lengua. Según Jean-François Champollion la escritura egipcia es:

“Es un sistema complejo, una escritura al mismo tiempo figurativa, simbólica y fonética, en un mismo texto, una misma frase, prácticamente casi diría en una misma palabra.”

Los signos jeroglíficos egipcios son ideogramas y fonogramas. Por ejemplo, el signo (pr) que representa una casa, puede significar la palabra “casa”. A veces, los ideogramas funcionan como DETERMINATIVOS, situándolos después de las palabras. Se coloca un ideograma para indicar a qué categoría pertenece una palabra. Por ejemplo, el signo (O49) es un determinativo para la idea de ciudad. Así, se puede identificar nombres de ciudades en las palabras:

En egipcio antiguo los fonogramas podían ser de varios tipos: unilíteros o alfabéticos (cuando cada signo representa un sonido), y los policonsonanticos. Los glifos policonsonánticos son aquellos cuya transliteración contiene varias consonantes. (bilíteros, trilíteros, con más consonantes o biconsonánticos, triconsonánticos, tetraconsonánticos, etc.)

Aunque entre los especialistas es mayoritaria la hipótesis de que la escritura fenicia sirvió de modelo para crear la escritura paleohispánica, también hay voces contrarias.

(imagen de pinturas cueva de La Pileta, con varias [i] ibericas, las marcadas en verde)

Es muy probable que los fenicios adoptaran algunas formas o ideogramas ya utilizados por otros pueblos con los que ellos comerciaban o donde fundaban sus colonias. La escritura Vinča, también llamada escritura Europea Antigua, es el hallado en el sureste de Europa (Balcanes) hacia 6.000-4.000 a. C. Es considerado por algunos como un sistema de escritura, y procedente de una zona geográfica de mucho intercambio comercial, sobre todo metalúrgico. Vemos en esta “escritura” Vinča MUCHOS glifos similares o gemelos de los ibéricos.

Quizás tenga más sentido plantear una hipótesis de “lengua franca” para el fenicio, que no como se ha planteado para el ibero, ya que del ibero se ha propuesto que quizás fuera una lengua franca.

El alfabeto fenicio se utilizó como “puente” para escribir otras lenguas mediterráneas, como el hebreo, moabita, amonita y edomita. Los arameos modificaron el fenicio, siendo precursores de los alfabetos árabe y el hebreo moderno. También el alfabeto griego y los demás alfabetos descendientes (latín, el cirílico y el copto) derivan directamente del fenicio, aunque parece que los valores de algunas letras se modificaron para representar las vocales. Era uno de los sistemas de escritura más utilizados, difundido supuestamente por los mercaderes fenicios a lo largo del todo el mundo mediterráneo, siendo asimilado por muchas culturas que lo adaptaron para utilizarlo en sus respectivos idiomas.

En contraste con el arameo y el hebreo, la ortografía fenicia era enteramente defectiva; es decir, no había letras que indicaran las vocales, ya fuera a la mitad o al final de las palabras. La escritura fenicia se divide generalmente en tres categorías: fenicia propiamente dicha, la púnica y la neopúnica. El púnico es la escritura de las colonias fenicias del Mediterráneo occidental, principalmente Cartago, mientras que el neopúnico es la escritura usada por las comunidades de África noroccidental que sobrevivieron a la destrucción de Cartago en el año 146 antes de Cristo. Las vocales fueron introducidas en la escritura fenicia más tarde, en las inscripciones púnicas y neopúnicas del occidente mediterráneo.

Esta división geográfica y cronológica es útil para estudiar el origen de los signos vocálicos del mismo, como la iota, glifo en fenicio muy similar a las pinturas esquemáticas rupestres de La Pileta, Málaga. El arte esquemático ibérico está lleno de glifos o formas antiguas muy similares a los que vemos en los abrigos rocosos de Argelia, glifos que también vemos en el alfabeto fenicio. Son 20 años desde la inclusión del “Arte rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica” en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO y aun es un gran desconocido.

Parece que, desde el punto de vista antropológico, los almerienses están estrechamente emparentados con la raza mediterránea y con los pueblos camitas. Y el norte de África mantuvo siempre estrecha relación con la península ibérica, pudiéndose decir que su evolución cultural es perfectamente paralela y simétrica.

Sobre la relación, más que evidente, entre pueblos iberos y el norte de África, Bosch Gimpera, en LA PREHISTORIA DE LOS IBEROS nos indica:

“Si la cultura de Almería puede suponerse de origen africano y éste buscarse en la del Sahara, no es preciso titubear mucho para poner en relación al pueblo de aquélla con los pueblos camitas del África del Norte. La cultura del Sahara, por su parte, parece relacionarse en tiempos posteriores con los pueblos camitas de Marruecos, Argelia y Túnez, habiendo existido sin duda también cierto parentesco, sobre todo en los tiempos de sus primeras expansiones, con Libia, Egipto y Nubia, en las épocas predinásticas y de las primeras dinastías.”

Según Arnaiz-Villena, los signos parecidos a los presentes en el semisilabario ibérico se han encontrado grabados en piedra aislados o de manera conjunta en una amplia zona que comprende el desierto del Sáhara, todas las islas Canarias, la Península Ibérica y el sur de Francia. En ocasiones se encuentran en un contexto megalítico, como en Cumbres Mayores (Huelva, España) (Arnaiz-Villena y otros, 2022a). Y el autor plantea la hipótesis de que una evolución de las escrituras lineales megalíticas o incluso paleolíticas puede haber dado lugar a los semi-silabarios, ibéricos o de otras escrituras prehistóricas lineales euroafricanas (Arnaiz-Villena y otros, 2021b).

En el arte ESQUEMÁTICO que aparece en la península ibérica, y que normalmente se asocia a las primeras culturas metalúrgicas, se ve en ella una continuidad en los signos desde el paleolítico y mesolítico. La cronología del Arte Esquemático Ibérico podría comenzar desde 8.000 años a. C., solapándose, en sus inicios, con el Arte Levantino y perviviendo marginalmente en algunas zonas aisladas durante etapas muy tardías.

Atendiendo únicamente a un criterio temporal tendríamos dos grandes etapas del arte prehistórico en nuestra península: el arte del Paleolítico y el arte del Neolítico, donde el arte macro esquemático, levantino y esquemático son un puente entre ellas.

Antropomorfo cruciforme

Antropomorfo de brazos curvos

Antropomorfo tipo golondrina

Antropomorfo ancoriforme

Antropomorfo en Y

Antropomorfo en Phi

Antropomorfo en X

Antropomorfo sexuado

Bitriangular, ¿ídolo femenino?

Bitriangular con brazos

Bitriangular oculado
o con Rodetes

Figura engalanada, Despeñaperros

(arte esquemático ibérico)

La principal característica del arte ESQUEMÁTICO, es su estilo figurativo en el que solo se representan las formas básicas de cada figura, una representación gráfica sencilla a modo de meros esbozos. Este fenómeno esquemático se considera un amplio movimiento que afecta a casi toda Europa y el Mediterráneo, tano en su orilla norte como su orilla africana.