Este apellido lleva usándose en Extremadura más de 2.000 años y es uno de los nombres de persona más antiguo relacionado con la lengua vasca. El cognomen IBARRA, aparecido en una lápida fechada en el siglo I d. C. en Plasenzuela (Cáceres). Incomprensiblemente es uno de los N.P. que han quedado fuera de los listados de onomástica personal euskerica.
La inscripción romana de principios de nuestra era que fue analizada en los años setenta, fotografía de apoyo, por María Lourdes Albertos (1972: 213-218), dice lo siguiente:

Esto es lo que leemos allí:
Dedicado a los dioses Manes, a Lucius Iulius [hijo de] Lasciuus Ibarra, 33 años. Aquí yace. Que la tierra te sea liviana. Su padre se encargó de erigir [este monumento] a su hijo.

En esta inscripción, el nombre indígena Ibarra sirve como cognomen, mote o apodo, y sabemos que no es un nombre latino conocido. Pero lo extraño es que algunos lingüistas estudiosos del “vasco antiguo”, han rechazado el cognomen IBARRA como vasco, aludiendo que presentaría una “gramaticalización” del artículo -a del euskera moderno.
En la lingüística histórica vasca, se explica que el proto-euskera no tenía artículo. Se toma al artículo determinado del euskera que conocemos hoy (el sufijo -a) como una innovación posterior que se desarrolló en época altomedieval a partir de un pronombre demostrativo de lejanía. Este artículo singular -a, se cree que procede del demostrativo de tercera persona o lejanía (h)ar, (ese de allá) como en latín ille, que claramente encontramos en los términos
declinados GIZON-ar-en, EMAZTE-ar-i, etc. La explicación más extendida es que la vibrante final -r habría sido borrado tras el uso repetido en posición atonal del “artículo” vasco: *(h)ar > -a (Gavel, 1921: 216, § 95).
Expertos como Joseba Lakarra y Joaquín Gorrochategui sostienen que este proceso de creación del artículo ocurrió con posterioridad a los s. VII-VIII, en época similar a las lenguas germánicas y en los romances. Pero en griego el artículo sí que es antiguo.
Sospechan que en documentos como la Reja de San Millán (año 1025), donde aparecen topónimos con formas intermedias con aspiración como -ha, tenemos pruebas de esta transición. La “Reja de San Millán” es un catálogo de los pueblos alaveses que pagaban en hierro (rejas) al monasterio de S. Millán de la Cogolla. Algunos de estos nombres y sus correspondientes actuales son:
- Bahaheztu > Maestu
- Gastehiz >Gasteiz
- Zalduhondo > Zalduendo
- Hurabagin > Urabain
- Harriolha > Arrióla
- Zuhazulha > Zuazola
- Zuhazu> Zuazo
- Gogahen > Gojain.
Por su parte, Juan Martin Elexpuru, también encontró en el libro Textos Arcaicos Vascos (1964) de Mitxelena numerosos ejemplos de topónimos terminados en -ha. Nos indica Epexpuru que ninguno de ellos se puede tomar por artículo, ya que se tratan de sufijos abundanciales o de lugar como los expuestos, -ola, -tza/-ga (<-aka/<ka), etc.: Adurzaha (Adurtza), Hamezaha (Ametzaga), Arroiaha (Arroiabe), Harriolha (Arriola), Hascarzaha (Azkartza), Barolha (Baroja) Hillarrazaha (Ilarratza). Y que ninguno de los nombres que sí posee claramente un artículo reconocible termina en -ha: Hazpurua, Carraluzea, Ermua, Olharrea, Ubarundia, Zuhiabarrutia, etc. Según este autor, “está claro que en la Reja de San Millán no existen artículos en -ha o -hea, y que no aporta ningún indicio en la dirección de la modernidad del artículo, ”
Vemos que muchos casos donde tenemos -aha, -olha, -ulha, se tratan de sufijos abundanciales como -aka-, o de cercanía arcaicos como -olka-, -ulka- que sufren la palatalización en la [Ka] mutando a -tza/-ga (K>> t͡ʃ , t͡s , ss, s) o generan la aspiración -aka > aha; -olka > -olha (ceca vascona de Olkairrun, Olcades, ciudad cántabrica-romana Octaviolca).

En las inscripciones aquitanas y textos de la época romana (euskera arcaico), tampoco encuentran rastro del artículo -a, lo que confirma que las palabras terminaban directamente en su raíz o en sufijos de caso. Entonces, es posible que la terminación en -a de este IBARRA tampoco sea un artículo determinativo, puede ser una "-a" ORGÁNICA.
"-a" ORGÁNICA.
En euskera, algunos sustantivos, terminan en “-a”, propia del sustantivo y recibe el nombre de “A organikoa”. (AMA, AITONA, AMONA, AITA, AMAMA, ANAIA, ALABA, OSABA, etc).
En nombres propios de lugar tenemos “a” orgánica: Araba, Gipuzkoa, Nafarroa, Zuberoa, Aia, Donostia, Errenteria, Hendaia, Getaria, Pasaia, Zumaia, etc. Pero hay otra cuya "a" no es orgánica: Bizkaia, Ermua, Azkoitia, Azpeitia, Iruñea, etc. En el euskera bizkaino, se da la distinción del articulo en vocablos terminados en -a, ALABA (hija) / ALABEA (la hija).
Es posible que en IBARRA se esté confundiendo el artículo con una "-a" orgánica, una vocal que forma parte de la raíz de algunas palabras desde el proto-euskera (ej: ERROTA, ELIZA) y no cumple función de determinación.
Eso significaría que nuestro IBAR moderno ha perdido la vocal final, presente en su forma del proto-euskera. Eso es posible, y es muy común.
Perdida de vocales.
En hidronimia y toponimia prerromana las pérdidas de vocales en inicio y final de topónimos posteriores son muy comunes, siendo variados los motivos. La causa más común es la adaptación celtica, latinización o indo europeización.
Juan Antonio Mayans, en su estudio del topónimo Illici (Elche) en su obra “Illici, hoy la villa de Elche” de 1771 explica la modificación de topónimos ibéricos por geógrafos romanos, destacando la costumbre romana, al transliterar dichos topónimos al latín, de omitir la tercera vocal (i) al inicio de topónimos y la cataloga de “frecuente”. En esa latinización, nombra ciudades ibéricas como Ilici>Lici; Iaspis>Aspis; Ibalsa>Balsa (Marciano Heracleota nombra dos veces Ibalsa); Idera>Dera (Estefano Byzantino menciona Indara); Ileosca>Osca (Estrabon Lib.III.pag.III); Etosca>Osca (Veleyo Paterculo Lib.IICap.30); de Irrumberi (Lumbier) Plinio llama Lumberitanos; Ibarka>>Barca; Iturissa, que Pomponio Mela, Tolomeo nombró a la navarra Iturissa, A.Ravena la llama Inturisa pero en el itinerario de Antonio a Burdeos la llaman Turissa. También Turissa era llamada la prerromana Tossa de Mar (Girona), y que desde una reconstrucción lingüística de iTturrika, sufrió palatalización en la [Ka] tan común (K>> t͡ʃ , t͡s , ss, s) y que vemos también en Arriaka>Arriatza>>Ariatza.
Perdidas de vocal final “-a” .
Perdida que se da en el nombre prerromano de Zurich, que era probablemente *iTurika, a la que los romanos llamaban Turic-um. Igual transformación sufre Munich, que fue recogida como Munic-um por los romanos, y que probablemente fue *Munika prerromana, con su paralelo epigráfico en texto celtibérico de Botorrita. Siendo posible la reconstrucción del topónimo alemán desde *Munika >Munika>Munik>Munich, con pérdida de la -a orgánica pero que en vasco mantiene en el apellido MUNITXA (Municha).
Es conocido que el proto-celta, tiene un problema con la fonología de -ka-, este vocalismo en [a] viola las reglas de formación de raíces PIE. Por ello Ranko Matasovic, filólogo de la Universidad de Zagreb, en su diccionario etimológico del proto-celta apunta a la posibilidad de que algunas palabras fueran prestadas de alguna lengua NO INDO-EUROPEA.
Ese vocalismo en [a], contraria a la formación de raíces PIE, ¿puede ser motivo de la perdida de la vocal final de IBARRA transformándolo en IBAR?.
La caída de la -a final también se debe a un fenómeno de énclise, y los términos llamados "enclíticos" tienen tendencia a debilitarse (Michelena, 1990: 236), provocando
posteriormente el amortiguamiento del sonido que se ha convertido en final. Según Luis Michelena, la forma verbal DUT (lo tengo) proviene de un prototipo *duda; en forma intermedia DUD atestiguada en Roncales y en Oihe-nart (*duda > dud > dut). Lo que nos permite deducir la siguiente evolución: *ibi+arra > IBARRA > IBARR
El Artículo -a / -ak
Existe un debate lingüístico sobre si el artículo determinado en euskera es un sufijo o un enclítico:
- -a (singular): ETXE-a (la casa).
- -ak (plural): ETXE-ak (las casas).
Aunque se escriben unidos a la palabra, algunos gramáticos los clasifican como enclíticos porque no se unen necesariamente a la raíz del sustantivo, sino al final de todo el sintagma nominal, por ejemplo: ETXE TXURIA (la casa blanca) y ETXE TXURIAK (las casas blancas).
- *ibi+arra > ibarra > IBARR > IBAR-ka > IBAR-ha > IBARRA (la vega)
- *ibi+arra > ibarra > IBARR > IBAR-aka > IBAR-ak > IBARRAK (las vegas)
IBARRA y el agua.
Siempre se ha asociado IBARRA / IBAR con “algo” relacionado con ríos, riachuelos o sus vegas. Pero, ¿¿qué significa en realidad IBAR??
Según nuestro diccionario tenemos los siguientes términos lexicalizados (Dicc. Mujika) con IBAR:
- IBAR: Vega, valle, ribera; margen, orilla de rio; nava, llano, llanura, planicie entre montañas; arroyada, barranco; Pozo profundo, “Presa”.
- IBAR-LUR: Tierra veguera (un terreno bajo, llano y fértil, regado generalmente por un río, acequia o canal)
- IBARRARAN: arroyada, barranco.
- IBARREKO: veguero, ribereño. (terreno regado generalmente por un río, acequia o canal)
- IBARRERRI: almarcha, pueblo ribereño.
- IBARGI: solana, sitio soleado; chicharrero, paraje caluroso (ibarr+ge/sin agua?).

Esa asociación de IBARRA con el agua se da por la prefijación con la vocal [i], presente en ITSASO, KAI, EURI, IBI, IBI-BIDE, IBON, ITUGIN, ITURRI, IBAI, IBASO, etc. Pero me pregunto, qué voces tenemos en euskera con BARRA (i+barra) y que tengamos lexicalizadas:
- BARRA: risa; lingote.
- BARRADERA: Canal, exclusa, PRESA, compuerta, dique; Malecón, Muelle, muro de contención.
- BARRAL: ería (terreno de labrantío, cercado y dividido)
- BARRASKI: Rompeolas, rompiente de barra o fondo de arena.
- BARRATILA: pasarela de rio realizada con piedras (con suf. diminutivo -tila: neska-tila).

(imagenes: BARRATILA)

La lenición que se da en el sustrato baskonico nos trae una variante de BARRA, tal y como viene anotado en el Diccionario Retana de Autoridades del Euskera (S. Santa Grazi, Eskualduna, 21-3-1913):
BARA: limaco, parada, lentamente; y “PRESA DE AGUA”.

En castellano, del DICCIONARIO HISTÓRICO DE LA LENGUA ESPAÑOLA sobre el término “BARRA” nos dice:
- Barra: Derechos que se pagan por atravesar un paso. «Los que cogen la barra y portazgos y peages no lo lleven a los clérigos de los que traen puros sus mantenimientos.» Sinod. de Burgos, 1575, lib. 3
- Barragán: Tela de lana impermeable al agua.
- Barra: Banco o bajo de arena que se forma a la entrada de algunas rías, en la embocadura de algunos ríos y en la estrechura de ciertos mares o lagos, y que hace peligrosa su navegación.
Vemos como se utiliza BARRA como una voz para denominar a un Parapeto, a un Muro, una Defensa contra el agua, como lo es una Presa, la forma de controlar y acumular el agua. En estas infraestructuras hidráulicas, los diques para regadío, se forman bancos de arena por acumulación.
Aunque ARRA sea “Gusano” en la mayoría de dialectos vascos, también es un Remordimiento; en alta navarra es una Cantera, Pedrera; en suletino es una Cañada, Valle, y en bizkaino es LLENO HASTA EL BORDE.
- ARRAKA: elemento marinero tangón; venta extraordinaria, despacho “a chorros”.
- ARRAKAITU: acopio, provisión, abasto.
- ARRAIN: pescado, pez, trucha.
- ARRAU: remo para remar, bogar.
- ARRAPA: apresar, atrapar, hurtar, coger.
Podríamos pensar en un “acopio” de agua como U+ARRAKAitu
Otras voces vascas para decir “APRESAR AGUA”.
En paralelo, el vasco tiene voces para denominar una “presa de rio”. El termino UKAUR significa Remanso de Agua y UKAINNA, que es un Regadío, Azud, “Presa” de río. Es simplemente la acción de acumular agua, U+ka (*ukama>Uxama).
En vasco y en la Rioja, “UMAN” se dice a la Acequia, Regata, Zanja, Cuneta, en donde se intuye la perdida de la -KA- (*ukaman) por el vocalismo de la K en [a] que viola las reglas de formación de raíces PIE. Muy semejante es el también vasco UAKAMA que es una Catarata, Cascada, Salto de agua. Y es curioso que el topónimo autrigón de época romana UXAMA-IBARCA, con ceca o moneda con leyenda UarkaS , fuera también nombrado como Ueran-Barca o Uaxam-Barca (<<*Uakam-Ibarca).
¿Tenemos otras formas de decir “vega” en euskera?
En el actual euskera, “u- “está relacionado con Agua, está presente como raíz en muchas voces, entre ellas para nombrar una Vega:
- UAGARAN: ribera, vega.
- UARAN: orilla del agua; depresión donde corre el agua; aljibe.
- UARKA: cauce del rio, rio, aljibe, balsa, pozo, depósito de agua.
- UASKA: cauce, lecho del rio, aljibe, balsa, poza, charca, presa.
- UANDI: rio.
- UESKA: presa, embalse.
- UGARAN: rivera.
- UGALARAN: rivera.
- UGALDE: rivera.
- UGELDE: rio, rivera.
términos relativos como:
- UADA: avenida, inundación, riada.
- UADERA: nutria.
- UALDE: riada, torrente, raudal.
- UAGA: ceña, bomba de agua.
- UAGALARI: bombero.
- UAGUN: espuma del agua.
- UAIN: ola, onda, nutria, anguila.
- UAITZ: corriente impetuosa, avenida de aguas, rio.
- UAIZTE: crecida, avenida, riada, inundación.
- UALDARRI: guijarro, piedra del arroyo.
- UALDi: riada, inundación, ola.
- UAMEL: estanque.
- UANDRE: sirena, salamandra.
- UARTE: isla.
- UARROILA: cauce, saetín, canal de agua al molino.
- UARRI: arrecife, escollo.
- UEITZ: rio
- UER: agua sucia.
- UERA (ur uer: agua turbia, revuelta)
- UERI: hidrópico.
- UERTZ: orilla del agua
- UERTSI: embalsar.
- UEZTI: agua dulce
- UIXIKA: pantano.
- UNA: canal pequeño.
- UNDA/E: agua (regadío)
En los diptongos con U, *aua/*aue/*eua/*iua, etc, el euskera transforma la semivocal en labial (u>B): araUera > araBera ; daUe > daBe ; neUan > neBan ; zamaUa > zamaBa.
Podemos así entender que, donde el agua se “apresa”, frena su velocidad gracias a elementos naturales o artificiales como un dique o presa de regadío pueda tener una etimología desde /UA/UAR/, raíces para AGUA:
*u-arra > BARRA > BARA, que nos da BARA+ka > BARATZA (huerto, huerta, vergel).
En euskera, el sufijo -ka puede ser un adlativo, un prolativo y un privativo. En ibero, también es probablemente una especie de adlativo/dativo/prolativo. Los vascos se valen de este sufijo como adlativo, para significar “hacia algo”, “en busca de”, en este caso (*u-arra-ka) “embalsando agua” o “acopiando agua”.
*u-arra >*uarra-ka > UARKA1 > BARKA2 > IBARKA3 > IBARR(h)a > IBARRA.
1 Ceca de Uxama-Ibarka.
2 Topo. Uxama-Barca.
3 Topo. Uxama-Ibarcensis.


Además de disponer actualmente topónimos vascos como UARKA, idéntico a las cecas encontradas en Osma de Valdegobia (Uxama-IBARKA), hemos de decir que se sitúan mayoritariamente en zonas donde se ven, desde antaño, la existencia de molinos hidráulicos con sus presas de acopio de agua, diques, etc., y en similar localización que los topónimos IBARRA.

Entendemos así que IBARRA también es la zona donde están, además de las Huertas de Regadío, las vegas de cultivo gracias a un azud para toma de regadíos. Una voz vasca que tiene desde su origen una -a orgánica, y no como un artículo.